2 cocteles de siempre que vuelven a estar de moda

Los cócteles vuelven a estar de moda, especialmente aquellos que se preparan con ron. Vamos a mostrar dos ejemplos de cócteles clásicos que ya tomaban nuestros padres y que ahora han vuelto con mucha fuerza. Son mucho más fáciles de hacer de lo que parecen y es muy fácil quedar muy bien con ellos.

El cubalibre

El coctel cuba libre es todo un clásico de los que nunca pasan de moda, pero que tienen picos en los índices de preferencia de la gente. Actualmente, está en un momento muy alto porque el ron es una bebida de moda.

El cuba libre, como cóctel, tiene una preparación muy diferente al típico “cubata” que se pone en muchos bares y que no tiene nada que ver con el auténtico sabor de esta bebida. Para empezar, se prepara con una parte de ron y dos de refresco de cola. A esto se le debe de añadir el jugo de media lima, mucho hielo y dos rodajas de lima fresca cortada.

La forma de servir también es importante. El vaso de debe de llenar con hielo y pasarle lima por el borde. La primera bebida en echarse es el ron, a continuación el zumo y por último el refresco.

Como veis, muy lejos de los típicos dos dedos de ron en vaso de tubo con cola hasta arriba y una rodaja de limón, que es lo que se entiende por “cubata” en muchos sitios.

El mojito

Otro cóctel que ha sido muy maltratado por las imitaciones baratas. Incluso se ha llegado a vender mojito preparado en botella. Este cóctel se prepara con un puñado de hojas de hierbabuena, dos cucharadas de azúcar blanco, una parte de ron blanco, una parte de zumo de lima y dos partes de agua con gas o soda.

En Cuba, la manera de hacer el mojito es muy diferente a la que se ve en muchos pubs de España y el sabor varía completamente. Lo primero que se echa es el azúcar y a continuación el zumo de lima y el agua con gas. Tras esto se añade la hierbabuena que no se machaca contra el azúcar, tan solo se revuelve enérgicamente, lo que hace que libere todo su aroma.

Por último, se añade el ron y el hielo y se revuelve nuevamente con una pajita. Se decora el vaso con una rodaja de lima ¡y a disfrutar del auténtico sabor de Cuba!