{"id":42,"date":"2009-07-30T13:51:00","date_gmt":"2009-07-30T17:51:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.espol.edu.ec\/anmacand\/?page_id=42"},"modified":"2009-07-30T21:14:33","modified_gmt":"2009-07-31T01:14:33","slug":"ataque-a-pearl-harbor","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/blog.espol.edu.ec\/anmacand\/ataque-a-pearl-harbor\/","title":{"rendered":"Ataque a Pearl Harbor"},"content":{"rendered":"<div style=\"text-align: center\" dir=\"ltr\"><span style=\"font-size: x-large\"><strong>Ataque a Pearl Harbor<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Resumen por:<\/strong><a title=\"Donanfer\" href=\"http:\/\/es.shvoong.com\/writers\/donanfer\/\" target=\"_blank\">Donanfer<\/a><br \/>\nAtaque a Pearl Harbor<br \/>\nA las seis de la ma\u00f1ana del 7 de diciembre de 1941 la cubierta del m\u00e1s poderoso portaaviones japon\u00e9s, el Akagi, vibraba bajo el rugido de los motores de aviaci\u00f3n El vicealmirante Nagumo, que enarbolaba en el Akagi su pabell\u00f3n de jefe de la escuadra japonesa, pod\u00eda seguir desde su puesto de mando la actividad sobre cubierta, mientras que una claridad lechosa anunciaba la proximidad del d\u00eda. Aquellos cazas no atacar\u00edan los aeropuertos y bases aeronavales de Hawai, sino que limitar\u00edan su acci\u00f3n a proteger la escuadra japonesa. Nagumo no pod\u00eda abandonar la preocupaci\u00f3n que le produc\u00edan tres portaaviones norteamericanos - Lexington, Enterprise y Saratoga- fuera de la base de Pearl Harbor. De cualquier forma, Nagumo trat\u00f3 de rechazar presagios pesimistas. El objetivo era importante, vital: cerca de un centenar de unidades navales se hallaban en la isla, siete acorazados -las presas codiciadas- estaban entre ellas -y, adem\u00e1s, unos doscientos cincuenta aviones, c\u00f3modamente posados en cuatro aeropuertos. Nadie, nunca, tuvo bajo sus alas semejante bot\u00edn. Los servicios del espionaje japon\u00e9s no hab\u00edan detectado alarma alguna en la gran base. Todo estaba tranquilo, dormido en aquella madrugada de domingo. La primera oleada de sus aviones, 1s83 aparatos, ya estaba en el aire. El silencio volvi\u00f3 a reinar en el mar. La flota de Nagumo sigui\u00f3 aproxim\u00e1ndose a la isla de Oahu, capital de las Hawai, mientras en los hangares y sobre las cubiertas se dispon\u00eda una segunda oleada de aviones. Nagumo consultaba su reloj. Ninguna noticia de los aviones. La segunda oleada deb\u00eda saltar al aire. El capit\u00e1n de fragata Fuchida, jefe de una de las alas del ataque, gritaba jubiloso: \"\u00a1Sorpresa lograda!\". A las 7:58, los escuchas japoneses captaban la alarma en ingl\u00e9s: \"\u00a1Ataque a\u00e9reo sobre Pearl Harbor. Era la voz del contraalmirante Patrick Bellinger.Sobre el aeropuerto de Wheeler, en el interior de la isla, picaban los cazas y los bombarderos en vertical, despedazando los aparatos situados sobre las pistas. Minutos despu\u00e9s aviones torpederos y bombarderos de vuelo horizontal irrump\u00edan en la bah\u00eda de Pearl Harbor. El capit\u00e1n de corbeta Itaya, que dirig\u00eda la primera oleada, lleg\u00f3 al cielo de la base hacia las 7:50. Pearl Harbor aun dorm\u00eda -cuenta Itaya- en la bruma matinal. Todo estaba en calma y tranquilo en el puerto. No se ve\u00eda ni una estela de humo sobre los barcos fondeados en Oahu. Nunca antes similar concentraci\u00f3n artiller\u00eda dispar\u00f3 contra escuadrillas atacantes, pero la eficacia era m\u00ednima. El acorazado Oklahoma encaj\u00f3 tres torpedos consecutivos y se hundi\u00f3 en segundos con cuatrocientos quince hombres atrapados dentro de sus paredes de acero. Un inmenso y pavoroso silencio, s\u00f3lo interrumpido por el aullido de ambulancias, de coches de bomberos y de peque\u00f1as explosiones en dep\u00f3sitos de municiones o combustible cay\u00f3 sobre Pearl Harbor, ensordecida por tres horas de bombarderos de incesante ca\u00f1oneo de las defensas antia\u00e9reos. En el Akagi, el almirante Nagumo valoraba su situaci\u00f3n. El segundo ataque tuvo menos fortuna: s\u00f3lo regresaron 150 aparatos. La flota japonesa hab\u00eda cumplido su misi\u00f3n y vir\u00f3 hacia el noroeste. La contabilidad norteamericana result\u00f3 mucho m\u00e1s dolorosa y lenta: dos mil cuatrocientos tres muertos y mil setecientos setenta y ocho heridos era su tragedia humana. En lo material hab\u00eda que contabilizar la destrucci\u00f3n de los acorazados Arizona y Oklahoma; las grandes aver\u00edas y destrozos sufridos por el West Virginia, California y Nevada (que pudieron ser reparados y participar\u00edan m\u00e1s tarde en la guerra); se fueron a pique tres destructores y cuatro buques m\u00e1s peque\u00f1os; sufrieron da\u00f1os graves tres cruceros y tres destructores m\u00e1s. Un an\u00e1lisis posterior acorta, sin embargo, el \u00e9xito japon\u00e9s. En Pearl Harbor quedaron m\u00e1s de 70 buques indemnes, entre ellos tres acorazados, con escasos da\u00f1os, y una docena de cruceros, inmensos talleres y diques secos cuya destrucci\u00f3n hubiera supuesto para USA mayor p\u00e9rdida que la de sus dos acorazados abatidos ese d\u00eda y, sobre todo, inmensos dep\u00f3sitos de combustible que hubieran paralizado a la flota norteamericana durante meses. Con respecto a los barcos m\u00e1s da\u00f1ados, el West Virginia, alcanzado por varios torpedos, se hundi\u00f3 sin volcar; ser\u00eda reflotado y participar\u00eda en la campa\u00f1a de las Filipinas, 1944. El Tennessee sufri\u00f3 pocos da\u00f1os y pudo combatir a finales de 1943. El Maryland, el acorazado que sufri\u00f3 menos da\u00f1os, particip\u00f3 en la campa\u00f1a de Filipinas. El California alcanzado por varios torpedos, se hundi\u00f3 hasta las superestructuras, pero, reflotado, particip\u00f3 en la campa\u00f1a de Filipinas. El Nevada fue alcanzado por un torpedo y varias bombas; tras ser reparado combati\u00f3 en la guerra, por ejemplo, en la invasi\u00f3n de Normandia y, despu\u00e9s en el ataque de la isla de Iwo Jima. El Pennsylvania, que se hallaba en el dique seco, sufri\u00f3 escasos da\u00f1os y se incorpor\u00f3 a la guerra, participando en la batalla de Filipinas. Doce de los veinte aviones japoneses perdidos, en el segundo ataque, fueron derribados por siete cazas norteamericanos que lograron despegar tras el primer ataque japon\u00e9s. Tras Pearl Habor, la flota norteamericana del Pac\u00edfico a\u00fan pod\u00eda contar con tres portaaviones, cuatro acorazados, veinte cruceros, sesenta y cinco destructores y cincuenta y seis submarinos. Donanfer<br \/>\n<a href=\"http:\/\/es.shvoong.com\/books\/1666492-ataque-pearl-harbor\/\" target=\"_blank\">Ataque a Pearl Harbor<\/a> Publicado originalmente en Shvoong: <a href=\"http:\/\/es.shvoong.com\/books\/1666492-ataque-pearl-harbor\/\" target=\"_blank\">http:\/\/es.shvoong.com\/books\/1666492-ataque-pearl-harbor\/<\/a><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ataque a Pearl Harbor Resumen por:Donanfer Ataque a Pearl Harbor A las seis de la ma\u00f1ana del 7 de diciembre de 1941 la cubierta del m\u00e1s poderoso portaaviones japon\u00e9s, el Akagi, vibraba bajo el rugido de los motores de aviaci\u00f3n El vicealmirante Nagumo, que enarbolaba en el Akagi su pabell\u00f3n de jefe de la escuadra [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2835,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-42","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.espol.edu.ec\/anmacand\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/42","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.espol.edu.ec\/anmacand\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.espol.edu.ec\/anmacand\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.espol.edu.ec\/anmacand\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2835"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.espol.edu.ec\/anmacand\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=42"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/blog.espol.edu.ec\/anmacand\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/42\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":45,"href":"https:\/\/blog.espol.edu.ec\/anmacand\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/42\/revisions\/45"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.espol.edu.ec\/anmacand\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=42"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}