Hace casi un mes terminé de leer este precioso libro. Disfruté como siempre la narrativa de Saramago, su humor y su desparpajo, más que nada al referirse a dios, con minúsculas y mostrándolo de manera humana, egoísta, quemimportista y necio, cualidades muy "naturales en nosotros".
Dosis diarias, de humor excelente
Iniciativa literaria en Ecuador, ¿quijotes?