La bruja blanca, Pearl, Janis Joplin, me cautiva de manera extraña esta mujer, su voz es tan profunda y desgarradoramente bella, a pesar de no ser una mujer hermosa bajo los canones de nuestra época, ni la de ella, me parece una mujer atractiva. Sin duda alguna debió ser una sirena, de aquellas que atraen con su canto, para luego devorar con un encanto arrollador a quien la pudo disfrutar en vivo y en directo.
Particularmente Summertime, me gusta del resto de canciones que he podido disfrutar. En el momento en que la guitarra la sigue y sin inmutarse se funden en un gemido, más que interactuar parecen ser un solo elemento, guitarra-mujer-guitarrista.
Murió como casi todos los que han vivido rápido, sin conciencia tal de que moría, pero me pregunto algo ¿si bien no sabemos cuando vamos a morir, estamos conscientes de que vivimos?. Todos estos quijotes que plagan el espacio cultural occidental, es decir desde Europa del este hasta el Golfo de Guayaquil, por poner límites imaginarios e incluir mi preciosa ciudad, me da la impresión de que sí se dieron cuenta 5 segundos antes de su muerte.
Pero regresando a lo estrictamente del disfrute de esta música, la aprecio de la única manera que se puede actualmente, con el volumen alto en la sala de mi departamento, mientras cruzan por la calle dos reguetoneros, y me imagino que estoy cerca de Janis, haciendo un ¿solo?, no creo que con ella en el escenario era imposible hacer un solo, debe ser un acompañamiento con voz.
Dosis diarias, de humor excelente
Iniciativa literaria en Ecuador, ¿quijotes?
Opino lo mismo que tu .
por siempre janis !
y es imposible no enamorarse de tal encaNTAdora mujer