Alguna vez conversando con un amigo, decía este, que en Guayaquil ‘no existe’ cultura teatral, y no pude entonces, y no puedo aún, estar más en desacuerdo con esta afirmación. Y el tiempo me ha dado la razón.
Me impresionó de manera grata, primero, ver cómo la gente de mi ciudad respondió de manera masiva al teatro a ver una puesta en escena que tiene años de haber sido expuesta y producida en Estados Unidos; segundo la actuación en general de todos los integrantes de la obra, de manera particular en el primer acto me gustó mucho la actuación de Marcelo Gálvez y durante el desenvolvimiento de la obra la actuación de Andrés Garzón, mención aparte Montse Serra y Alejandro Fajardo por su dicción clara. El resto de actores, a mi parecer, se apegaron a la actuación de sus personajes en la película, la verdad es que me esperaba algo más de David Reinoso en su papel de Joel Benavides (Randle McMurphy).
La dirección de contenidos fue bastante buena, particularizar los diálogos y las situaciones, es decir utilizar lenguaje coloquial y acoplarlo a nuestra realidad, hubieron situaciones verdaderamente hilarantes, como cuando se discutía quien era el más loco del lugar y ganaba el que votó ’ por el loco y lo reelegiría si vuelve’, lo que me parece ridículo que la gente se ría cuando en una obra de este tipo se diga una palabrota, pero bueno eso es algo de nuestra idiosincrasia mojigata y referente al desenvolvimiento cultural de nuestra sociedad.

Teatro Centro de Arte Guayaquil
Me hubiese gustado poder escuchar la misma música que se usaba en la película, después de todo era para ambientar la escena, no debía ser reconocida por todo el público.
La dirección artística no me trajo a la memoria la decadencia del teatro ochentero de Guayaquil, se presenta fresca y logra sacar lo mejor de sus actores. Además de conocer que este director/empresario se arriesga en este tipo de entretenimiento, el cual no se puede piratear, algo que no se ha podido lograr con el cine local. Las escenas más emotivas, fueron muy bien logradas, la pelea entre los enfermeros y el dúo principal de la historia, el Jefe y Benavides, el consecuente episodio de electroshock, y todo recreado en un simple escenario sin cambio de ambientes ni tramoyistas, un simple juego de luces hicieron toda la magia.
Mientras se acercaba el final de la obra, no era el único que conocía el desenlace, se me escapaban unas lágrimas de manera furtiva y en silencio, pero alguien más sollozaba en las butacas de atrás. Escapaba el Jefe Anank de aquel manicomio, y nos brindaba una última mirada, a los locos más perturbados del lugar…
Dosis diarias, de humor excelente
Iniciativa literaria en Ecuador, ¿quijotes?
Me parece que "Alguien voló sobre el nido del pájaro" es mucho mejor traducción al titulo
Gracias por la corrección