La necesidad de expresarse del ser humano es evidente, muchos lo hacen de manera inconsciente, pero yo prefiero en cambio hacerlo de manera consciente con mi lado inconsciente, a lo que algunos llaman alma, con escritura, pensamiento y música.
Mi edad y profesión no son necesarias, el tiempo se apila inexorablemente y algún día nos jubilamos.
Espero poder entonces disfrutar este espacio con algún visitante anónimo.
Dosis diarias, de humor excelente
Iniciativa literaria en Ecuador, ¿quijotes?