{"id":193,"date":"2014-06-08T03:15:31","date_gmt":"2014-06-08T03:15:31","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.espol.edu.ec\/cmrojas\/?p=193"},"modified":"2014-06-08T03:15:31","modified_gmt":"2014-06-08T03:15:31","slug":"apreciar-el-camino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.espol.edu.ec\/cmrojas\/2014\/06\/08\/apreciar-el-camino\/","title":{"rendered":"Apreciar el camino"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/blog.espol.edu.ec\/cmrojas\/files\/2014\/06\/elsabiosufi.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-194 size-medium\" src=\"http:\/\/blog.espol.edu.ec\/cmrojas\/files\/2014\/06\/elsabiosufi-300x138.jpg\" alt=\"elsabiosufi\" width=\"300\" height=\"138\" srcset=\"https:\/\/blog.espol.edu.ec\/cmrojas\/files\/2014\/06\/elsabiosufi-300x138.jpg 300w, https:\/\/blog.espol.edu.ec\/cmrojas\/files\/2014\/06\/elsabiosufi.jpg 650w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Cierto mercader envi\u00f3 a su hijo con el m\u00e1s sabio de todos los hombres para que aprendiera el Secreto de la Felicidad. El joven anduvo durante cuarenta d\u00edas por el desierto, hasta que lleg\u00f3 a un hermoso castillo, en lo alto de una monta\u00f1a. All\u00ed viv\u00eda el sabio que buscaba.<\/p>\n<p>\u00bbSin embargo, en vez de encontrar a un hombre santo, nuestro h\u00e9roe entr\u00f3 en una sala y vio una actividad inmensa; mercaderes que entraban y sal\u00edan, personas conversando en los rincones, una peque\u00f1a orquesta que tocaba melod\u00edas suaves y una mesa repleta de los m\u00e1s deliciosos manjares de aquella regi\u00f3n del mundo. El sabio conversaba con todos, y el joven tuvo que esperar dos horas para que le atendiera.<!--more--><\/p>\n<p>\u00bbEl sabio escuch\u00f3 atentamente el motivo de su visita, pero le dijo que en aquel momento no ten\u00eda tiempo de explicarle el Secreto de la Felicidad. Le sugiri\u00f3 que diese un paseo por su palacio y volviese dos horas m\u00e1s tarde.<\/p>\n<p>\u00bbPero quiero pedirte un favor- a\u00f1adi\u00f3 el sabio entreg\u00e1ndole una cucharilla de t\u00e9 en la que dej\u00f3 caer dos gotas de aceite-. Mientras camines lleva esta cucharilla y cuida de que el aceite no se derrame.<\/p>\n<p>\u00bbEl joven comenz\u00f3 a subir y bajar las escalinatas del palacio manteniendo siempre los ojos fijos en la cuchara. Pasadas las dos horas, retorn\u00f3 a la presencia del sabio. \u00bfQu\u00e9 tal? -pregunt\u00f3 el sabio-. \u00bfViste los tapices de Persia que hay en mi comedor? \u00bfViste el jard\u00edn que el Maestro de los Jardineros tard\u00f3 diez a\u00f1os en crear? \u00bfReparaste en los bellos pergaminos de mi biblioteca?<\/p>\n<p>\u00bbEl joven, avergonzado, confes\u00f3 que no hab\u00eda visto nada. Su \u00fanica preocupaci\u00f3n hab\u00eda sido no derramar las gotas de aceite que el Sabio le hab\u00eda confiado.<br \/>\n\u00bbPues entonces vuelve y conoce las maravillas de mi mundo -dijo el Sabio-. No puedes confiar en un hombre si no conoces su casa.<\/p>\n<p>\u00bbYa m\u00e1s tranquilo, el joven cogi\u00f3 nuevamente la cuchara y volvi\u00f3 a pasear por el palacio, esta vez mirando con atenci\u00f3n todas las obras de arte que adornaban el techo y las paredes. Vio los jardines, las monta\u00f1as a su alrededor, la delicadeza de las flores, el esmero con que cada obra de arte estaba colocada en su lugar. De regreso a la presencia del sabio, le relat\u00f3 detalladamente todo lo que hab\u00eda visto.<\/p>\n<p>\u00bb\u00bfPero d\u00f3nde est\u00e1n las dos gotas de aceite que te confi\u00e9? -pregunt\u00f3 el Sabio.<br \/>\n\u00bbEl joven mir\u00f3 la cuchara y se dio cuenta de que las hab\u00eda derramado.<\/p>\n<p>\u00bbPues \u00e9ste es el \u00fanico consejo que puedo darte -le dijo el m\u00e1s Sabio de los Sabios-. El secreto de la felicidad est\u00e1 en mirar todas las maravillas del mundo, pero sin olvidarse nunca de las dos gotas de aceite en la cuchara\".<\/p>\n<p>Fragmento del libro <em>El Alquimista.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cierto mercader envi\u00f3 a su hijo con el m\u00e1s sabio de todos los hombres para que aprendiera el Secreto de la Felicidad. El joven anduvo durante cuarenta d\u00edas por el desierto, hasta que lleg\u00f3 a un hermoso castillo, en lo alto de una monta\u00f1a. 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