
Historias de superación, muchas. De admirar… todas. Pero la de Conor McGregor tiene una particularidad y es que en tan sólo 4 años pasó de recibir cheques de beneficencia irlandeses, a aparecer en la lista Forbes como uno de los mejores deportistas pagados (puesto 85). Además es la figura más emblemática de Irlanda en los último 20 años… una historia vertiginosa, hecha a punta de esfuerzo y apoyo.
El padre de Conor era fontanero y para suplir algunas necesidades debió permitir que él aprendiera de dicho trabajo, aunque nunca fue su ideal. McGregor, mientras trabajaba en ello, probó suerte en el fútbol. Quería ser jugador del equipo del que es fan: Manchester United. Con 22 años jugó en el Yellowstone, ahora conocido como Stanaway Celtic. Allí fue goleador y la estrella del equipo, el mejor jugador, según pensaba su técnico David Glennon. Pero, con esta proyección en el fútbol ¿por qué decidió cambiar de disciplina y dedicarse a las artes marciales?
La respuesta es certera y contradictoria: Bullying. Conor McGregor era víctima de molestos comentarios por parte de sus compañeros de estudio, quienes lo consideraban muy débil y bajo. Por eso, a los 16 años empezó en la disciplina de las Artes Marciales Mixtas, con el único objetivo de defenderse de sus compañeros. Allí empezaron a verlo en los entrenamientos y algunos observadores vieron que podría llegar a ser un buen luchador, pero la intermitencia en sus entrenamientos era un contra.
Con los campeonatos que organizaban, logró llegar a ser campeón amateur de boxeo y allí se dedicó por completo a las artes marciales mixtas, pues en 2008 hizo su debút profesional, dejando de lado los estudios, la fontanería y el fútbol. A pesar de ganar dos títulos, éstos no le significaban mucho dinero, por lo que recurría a bonos alimenticios del Estado. Aún recibía dinero de beneficencia.
Como no tenía un trabajo, por dedicarse al gimnasio y a las luchas, su novia Dee Devlin lo apoyó económica y moralmente durante todo este tiempo. Unos dos años después que siguiera en las Artes Marciales, en 2013, debutaría en la UFC y allí ganó por KO. Ese día recibiría 60 mil dólares de parte de la empresa deportiva que ha tenido mayor crecimiento en los últimos años.
Comentarios recientes