La Organización de Naciones Unidas (ONU) ha valorado la dirección de Ecuador en la aplicación de políticas que impulsan la eficiencia energética y las tecnologías ambientales limpias.
El Ministerio de Ambiente que el reconocimiento es resultado de las políticas impulsadas por el gobierno de Ecuador para conseguir un equilibrio entre el crecimiento económico y la conservación del ecosistema.
Comentó que uno de los frentes en los que se trabaja es la reducción de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) gracias a la sustitución de diesel por gas asociado en la generación de energía eléctrica.
“Con ello se disminuye la quema de gas asociado en las chimeneas de producción petrolera en todo el distrito amazónico de Ecuador”, explicó la dependencia a través de un comunicado, en su sitio de internet.
Del mismo modo, el gobierno impulsa el Programa Cocción Eficiente, que consiste en el reemplazo de cocinas que usan gas licuado de petróleo por cocinas de inducción.
La meta del programa es reemplazar para 2017 tres millones de cocinas de gas, que emiten un promedio de 2.8 millones de toneladas de dióxido de carbono, lo que reducirá unos 42 millones de toneladas de CO2.
Ecuador quiere garantizar el control y mejora de la energía, gracias a procesos de producción más limpios, lo que incluye el compromiso de esa cartera por educar a la población acerca de la importancia de cuidar los recursos energéticos.
Ecuador ha ejecutado 9 proyectos emblemáticos que constituyen la muestra más grande de avance y desarrollo que el Gobierno Nacional impulsa con decisión y gestión en el país.
Coca Codo Sinclair, Minas San Francisco, Delsitanisagua, Manduriacu, Mazar Dudas, Toachi Pilatón, Quijos, Sopladora y Villonaco, son los 9 proyectos que permitirán generar energía renovable de la manera más eficiente y sustentable provechando la diversificación de las fuentes de energía, la aplicación de tecnología limpia, la reducción de contaminación pero sobretodo con claros lineamientos de respeto a la naturaleza. Los proyectos emblemáticos son el claro ejemplo de un nuevo Ecuador que avanza, alcanzando niveles históricos en desarrollo productivo, energético y social.




