10:00 pm
Oeste de la ciudad, comisaria, cerca de la salida de la ciudad.
– ¡Rápido todos cojan un arma y peleen!- gritaba un policía.- ¡Moriremos porque nuestro futu…!-Un Dimikles atravesó a dicho policía y lo tiro lejos antes de ser acribillado a bala.
-¡Ataquen!- ordeno un reo.
La mayoría de las personas se estaban armando: civiles, militares, guardias y presos. Salían a pelear en las múltiples barricadas establecidas cerca de la salida de la ciudad y la comisaria. Daban sus mejores esfuerzos junto al héroe Voltic para evitar que los invasores alcanzaran los transportes y al resto de la gente: niños, ancianos y gente no apta o gente con indeseos de pelear, porque hasta mujeres se encontraban peleando. El plan era huir lo antes posible a través del bosque y llegar al Mist Valley donde recibirían ayuda.
Aun con todo el poder de fuego con el que contaban, los invasores avanzaban implacables y llegaban por todas direcciones: los Cartaros andaban por los techos tirando a los francotiradores y equipos morteros; los Barses llegaban con todo a matar a golpes a quien se le atravesara destruyendo las ametralladoras que se encontraban a la vanguardia; y los Dimikles se trepaban a los vehículos armados y masacraban a su tripulación. Un Dimikles intento atrapar a un niño pero Voltic agarro primero su tentáculo.
– ¿Quién dijo que podías hacerle algo al chico?- Voltic evito el ataque del Dimikles y luego lo asesino electrocutándolo. Diviso que un grupo de invasores se acercaba- ¡Ahora van a ver miserables! ¡AAAAAAAAAHHHH!-Voltic comenzó a cargar una gran cantidad de energía entre sus manos, la cual la libera a manera de proyectil contra sus enemigos, esta estallo al contacto matándolos.- Pan comido.-
Cuando Voltic se dio la vuelta, un Cartaros estaba a su lado listo para atacarlo, pero antes de que le hiciera daño a Voltic, un tiro electrificado atravesó la cabeza del Cartaros.
-Carajo, eso estuvo cerca.- exclamo Voltic.
Sparkman, quien fue el salvador de Voltic, cayó desde lo alto mientras abría fuego a los invasores gastando un tiro por cabeza.
– Perdona la demora amigo mío, no era un camino fácil hasta aquí.-
-Vaya presumido sigues siendo.- dijo Voltic bromeando.- ¿qué te paso en el abdomen?-
– Una larga historia que incluye a estas pestes.-
– Bueno pues será para otro momento, ahí vienen más muñecos de tiro para que practiques.-
– Pues esta es mi última carga.- Sparkman inserto la última carga dentro de su Spark Blaster.-
A los pocos segundos volvieron a surgir más invasores, esta vez acompañados de unos Gulses que venían en estampida.
– ¡Fuego!- ordeno un oficial.
Todos los armados y los héroes dispararon con todo lo que tenían contra la enorme horda que se aproximaba, y aunque iban cayendo de poco en poco, eran demasiados y estaban alcanzando la barricada.
– ¡Tenemos que adelantarnos o no los detendremos a tiempo!- le ordeno Sparkman a Voltic.
Sparkman se lanzó contra la horda seguido de Voltic, ambos iban acabando con cualquier invasor que se interpusiera entre ellos y los Gulses. Sparkman vacío su última carga contra un Gulse, matándolo, y salto sobre otro para electrocutarlo. Voltic intento saltar también pero no lo hizo a tiempo y un Gulse lo atropello duramente, cuando el Gulse volvía para finalizarlo, Voltic cargo otra de sus proyectiles eléctricos y lo impacto en la cabeza del Gulse cuando ya estaba a su lado, la explosión lo envió a volar lejos.
– Miserable, eso me dolió.-
A pesar que ambos héroes peleaban duramente y contaban con el apoyo de los artilleros, los invasores los rodearon y los tenían en aprietos, mientras que otros alcanzaron la barricada.
-¿Tormenta de iones?- pregunto Voltic.
– Tormenta de iones.- asevero Sparkman.
Ambos comenzaron a cargar una vasta cantidad de energía que se aculaba entre los dos, esta energía mantenía alejados a los invasores tanto por miedo como por su poder.
-¡Cúbranse!- ordeno al resto de la gente. ¿Ahora?- pregunto Sparkman.
– ¡Ahora!-
Dicho esto, se liberó una gran explosión y rayos que arrasaron con la mayoría de los invasores. Unos pocos sobrevivieron y se colocaban en pie dispuestos a seguir peleando.
-Esos Worm son una raza muy resistente y eso que no han dado todo, que molestos que son.- Necroshade se encontraba hablando dentro de Sparkman.
– ¿Cómo los llamaste?- Sparkman le pregunto a Necroshade.- ¿Qué sabes de ellos?-
– En el inframundo conoces muchas cosas y gente, son consumidores de planetas, viajan hasta años luz para su próxima comida, aunque en realidad no la necesitan, no somos el primer planeta que sufre este mal.-
– ¿Esto solo es el inicio verdad? ¿Cómo los detenemos?- pregunto asustado.
– Todo a su tiempo, recuerda saldar tu deuda primero. Que los Vylones y Sophia te ayuden, lo necesitaras, en serio.- se despidió Necroshade.
– ¡Malnacido hijo de la…..!-
– ¡Despierta que aún hay más de esas cosas!-
Sparkman reacciono y rápidamente destruyendo un auto que fue lanzado por un Barses, al cual luego lo fusilaron. Los Cartaros empezaron a huir mientras era cubiertos por otros Worms. La conversación que había tenido con Necroshade nadie más la podía oír, siempre que hablaba con el entraba en trance, pero por primera vez le había sucedido en frente de sus compañeros.
– ¡Ya solo quedan dos transportes!- menciono un soldado.
-Retírense todos ahí, cuando lleguen pregunten por un tal Gottoms.- le indico Sparkman al oficial al mando.
-¿Ustedes que tiene planeado hacer?-
-Nosotros todavía tenemos asuntos pendientes en la ciudad.- le respondió al oficial.
Un grupo armado se acercó a ellos que tenía un uniforme diferente se acercó a ellos.
-Chicas prepárense para su última pelea. ¡Equipo Delta, ¿listos?!- dijo el capitán del grupo.
– ¡Si capitán!-
Así el penúltimo transporte partió con parte de los casi todos los civiles y parte de los soldados
– ¿Pero qué diablos hacen los 6? Deberían irse con el resto.- Voltic cuestiono al capitán.
– Nosotros nos glorificamos con la ciudad, o nos hundimos con ella. Nuestras órdenes fueron claras y las cumpliremos.-
– Ya veo. ¿Y cuáles son esas dichosas ordenes suicidas?-
– Proporcionar apoyo a todo ser humano que se encuentre aquí en la ciudad, luego un equipo de extracción nos sacara.- respondió un soldado del equipo Delta
Mientras se preparaba el último transporte con los últimos civiles y soldados, otra oleada de enemigos ataco. Con ayuda del equipo Delta la estaban sosteniendo muy bien, eran soldados muy habilidosos y bien entrenados, pero en eso una baba morada empezó a aparecer por debajo de unos soldados.
– Pero que….- Esas fueron las últimas palabras de un Delta antes de ser cubierto y arrastrado a las sombras por dicha baba morada. Así sucedió con otros dos miembros y ninguno alcanzo siquiera a gritar.
– ¡Sierra cúbreme!- El capitán llamaba a uno de sus hombres, pero este no respondía. ¿Sierra?- intento buscarlo con la mirada, en lo que diviso como la baba morada se empezaba a posar sobre otro de sus hombres sin que este se diera cuenta.- ¡Whisky sal de ahí!-
Cuando Whisky se dio cuenta, ya era tarde, un nuevo Worm se formó de la baba, uno que podía controlarla a placer, el Worm Rakuyeh. Este lo envolvió a Whisky y empezó a devorarlo vivo, el capitán y el delta restante abrieron fuego en un intento desesperado por salvarlo, pero no causaron gran efecto más que solo la muerte de Whisky. El Rakuyeh dejo el cadáver parcialmente devorado y acribillado para ahora atacar al capitán y un segundo Rakuyeh apareció amenazando al otro delta. Sparkman y Voltic para salvarlos entraron en Híper modo, un estado donde su masa muscular aumenta, obtienen mejores reflejos y velocidad de movimiento, y están rodeados de una energía muy llamativa. Ambos alcanzaron a salvar a los deltas de los Rakuyeh sacándolos de su alcance.
– Deberían irse, esto ya es mucho para ustedes, además estos son los últimos Worms, podremos con los que vengan.- dijo Sparkman.
– Está bien, suerte, gracias por la ayuda.- dijo el capitán.
– Mejor nos damos prisa acabando con esos miserables, el híper modo no dura para siempre.- Voltic regreso a ver dónde se encontraban los Rakuyeh, pero estos desaparecieron.- ¿Sparkman, y los babosos dónde están?-
– Debajo nuestro.-
Ambos saltaron en direcciones opuestas esquivando a los emergentes Rakuyeh y empezaron a huir cada uno de un Rakuyeh. Nuestros héroes huían como podían mientras los atacaban con sus poderes, pero no les provocaban gran daño.
Un Dimikles se atravesó en el camino de Sparkman, y aunque pudo eliminarlo, lo detuvo lo suficiente como para que el Rakuyeh lo atrapara, Sparkman intentaba sacárselo de encima pero sus esfuerzos eran en vano, el Rakuyeh solo lo devoraba poco a poco, pero para su suerte llego rápido Voltic, el cual le pego una gran descarga que provoco que el Rakuyeh soltara a Sparkman, dándoles tiempo de tomar distancia.
– Detente.- Sparkman freo a Voltic antes de que atacara.
-¿Pero qué…?- Voltic observo a Sparkman cargando energía.- ¿qué planeas?
– ¡Otra tormenta!-
Sparkman y Voltic, que reacciono un poco tarde, cargaron y le dieron con la tormenta al Rakuyeh que se acercaba, la descarga si fue lo suficiente como para que no la esquivara o la aguantara, el Rakuyeh cayo desparramado y dejando una especie de núcleo humeante que era su cabeza ya muerta. Ambos salieron del Híper modo por el cansancio.
– Como lo imaginaba.- dijo Sparkman.
Sparkman agarro un revolver del suelo y de repente disparo hacia donde estaba Voltic, este se quedó paralizado, pero cuando regreso a ver a su espalda ahí estaba el segundo Rakuyeh que había recibido un disparo electrificado de lleno en el núcleo, matándolo.
– Maldición, casi me orino del susto.
Cuando ya se disponían a retirarse, una explosión se divisó desde lo interno del bosque
-¡Los transportes!-
Luego desde la explosión surgió saltando un nuevo Worm, el Worm Warlord.
CONTINUARA…