-Todo está en orden, ningún sistema fuera de lo normal. – dijo Stratos.- Te sugiero tomes altura antes de dar la vuelta.-
-Tranquilo, no creo que nada malo suceda, no había ningún invasor que vuele tan veloz y los demás ya se distrajeron con Dogma y el resto.- dijo Bubbleman.
-Lo que tú digas.-
El avión ya se alejó de la ciudad, pero para poder dirigirse a la base de operaciones de los X-Saber este tenía que dar la vuelta. Bubbleman espero a perder la atención del enemigo para dar la vuelta y pasar algo alejado de la ciudad por motivos de combustible y tiempo.
El escape hubiera sido un total éxito de no haber sido por el mismo Pulso electromagnético que lanzo el portal Worm y que logro alcanzar al avión. En ese momento varios sistemas quedaron inservibles y otros tantos comenzaron a fallar de manera grave.
-¿Qué demonios fue eso?-
Las pocas alarmas funcionales se encendieron.- Bubbleman los sistemas no funcionan, los motores se apagan.-
-¡Has lo que puedas para que funcionen!-
-Eso estoy tratando.- Stratos movía todo lo que podía en la cabina intentado que algo funcione.- Todo esta frito. Empezamos a perder altitud y velocidad.-
-Por lo menos los alerones aun sirven. Tratare de aterrizar esta cosa.-
-Que la gloria de Sophia este con nosotros.-
El avión caía cada vez más rápido y en lo poco que pudo controlarlo lograron caer a una distancia considerable de la ciudad. Al final el avión se internó en el bosque y ahí se estrelló.
Mientras, en la ciudad, Captain Gold avanzaba velozmente entre los enemigos sin prestarles atención, simplemente los esquivaba mientras mantenía su velocidad sobrehumana. El héroe solo se detuvo cuando estuvo en la entrada del rascacielos. Esta era una entrada un tanto grande y muy elegante, hecha de vidrio sin reforzar, tan frágil como una copa de cristal. Los muros a los lados de la puerta habían sido demolidos.
Captain Gold intento abrir la puerta por todos los modos civilizados posibles, pero esta estaba bajo llave y no consiguió abrirla. Captain Gold realizo en su mente que la única manera de subir era por fuera, escalando, tenía que escalar el edificio.
-Ni modo, el edificio me ha denegado su entrada.- Captain Gold calentó las piernas durante un par de segundos.- ¡No dejare que esto me detenga! ¡Yo soy el guerrero más…!
-¡Sube de una puta vez!- lo interrumpió Great Tornado gritando desde muy muy lejos.
-¡Calla vasallo, respetad a tus superiores!-
Varios Worm se lanzaron contra Captain Gold en un intento por detenerlo pero solo fueron usados como impulso.
Así comenzó el rápido ascenso de Gold Captain mientras corría por los muros del rascacielos. Durante su corrida, desde el interior del rascacielos o desde otros edificios saltaban los Worms a atacar al héroe, pero lo único que consiguieron fue un par de golpes y caer al vacío, Captain Gold era imparable.
Cuando estuvo a un par de pisos de alcanzar a los Cartaros, el mismo pulso electromagnético que derribo al avión y afecto a Bladedge, lo golpeo a él también, provocando que su traje se apagara y cayera del edificio.
Intento aferrarse de algunas salientes pero el peso del traje y la dificultad para moverse que le producía hacían se lo imposibilitaban. Ya cerca de tocar suelo, el traje se encendió, uso a un Dimikles que llevaba aferrado como impulso para alcanzar el rascacielos y continuar, ahora con mucho mas vigor su corrida hacia la cima.
Su segundo ascenso fue similar al primero, un par de golpes, muchos enemigos, acrobacias de todo tipo, lo de siempre. Lo único nuevo fue el que se pudo divisar un estrella caer en la afueras de la ciudad.
Ya en la cima logro asesinar sin ningún problema a 3 de los 6 Cartaros, pero cuando iba por el cuarto, una mano apareció desde el suelo y lo arrastro al piso inferior, ahí sufrió una pequeña paliza antes de los invasores se le abalanzaran y todos cayeran al vació.
CONTINUARA…