


Asomarte al salón o ensayo de las más avanzadas, principales o bailarines que admiras.

Inventar todo tipo de trucos para estirarte más cuando ya tienes el oversplit.

Hacer ballet todo el tiempo, en todo momento, incluso cuando te cepillas los dientes o vas en el bus.

Tener tu rinconcito en tu salón de clases donde puedes hacer un stretching más profundo.

Hacer pequeños dramas cuando no te sale algo.

No querer hacer los ejercicios en releve.

