¡Esclavo!
¡Esclavo!
Tu odio oxida el metal de mi llave
y poco a poco crece dentro una pequeña ciudad,
eres ave de lo mío, soy carnada de lo tuyo;
escribiendo, lloras mientras canto;
soberano de mi país oculto,
de la escultura errante noche a noche,
es tu odio el destructor: sin duda una gran pasión
eres el hierro pulsante del sedentario espíritu
alma impensable de lo más querido
es tu odio hacia mi, la mayor condena del karma tuyo
eres cíclope de mi historia,
yo soy simplemente una brisa en tu memoria....
Briol.
Enero 11, 2012
mayo 25th, 2013 in
Sobre el papel.




