ORIGEN, HISTORIA Y DESTINO DE LUCIFER
Vamos a hablar sobre un asunto que es la clave de muchos misterios. En este estudio aparecerán muchos versos ya presentados en elecciones anteriores pero que hacen parte exclusiva de este asunto.
Queremos de antemano, prevenirlos porque este capítulo es muy polémico y podrá chocar algunos, como dijimos en el inicio de este estudio (La Base), en su tercer parágrafo que nos dice lo siguiente: "Entretanto, uno de los requisitos de esta planta y de nuestro contrato, será exactamente el cumplimiento de todos los ítems sin omitir ningún detalle siquiera".... (Lea el resto), (espero que ustedes estén archivando todos los estudios, para siempre que se haga necesario, tenerlos a mano).
Pero no los alertamos, caso venga a ser uno de ellos, que no se desilusione, busque la verdad solamente en la palabra de Dios y no en filosofías de hombres, y es exactamente lo que vamos a presentar aquí. Vean lo que dice Ellen G. White, en su libro Conflicto Cósmico, pág. 495:
"Para muchos espíritas, el origen del pecado y la razón de su existencia son causa de grande perplejidad. Ven la obra del mal, con sus terribles resultados de miseria y desolación, y ponen en duda como todo eso puede existir bajo el reinado de un ser que es infinito en sabiduría, poder y amor. He ahí un misterio, para el cual no encuentran explicación. Y, en su insertes y duda, se vuelven ciegos para verdades plenamente reveladas en la Palabra de Dios, y esenciales a la salvación. Existen los que, en sus pesquisas concernientes a la existencia del pecado, se esfuerzan por escudriñar aquello que Dios nunca reveló; por eso no encuentran solución para sus dificultades; y los que muestran tal disposición para la duda y cavilación, se aprovechan de esto como disculpa para rechazar las palabras de las Sagradas Escrituras. Otros, entretanto, dejan de tener una comprensión satisfactoria a respecto del gran problema del mal, debido a tener la tradición y la interpretación errónea obscureciendo la enseñanza de la Biblia relativo al carácter de Dios, la naturaleza de Su gobierno, y a los principios que rigen Su trato con el pecado".
Resumiendo el trecho arriba, el está diciendo que Dios no es el responsable por el pecado, cuando muchos líderes religiosos buscan encontrar soluciones para este asunto de gran valor para nuestra salvación, en fuentes que no es la Palabra de Dios, y colocan una capa disfrazando la verdad, y se aprovechan de esto para rechazar la verdadera Palabra.
QUIEN ES LUCIFER Y QUIEN LO CRE_
El significado de la palabra Lucifer es: "Portador de Luz"; cuando Dios lo creó, era él un ángel perfecto, el Señor Jehová, lo colocó como "el sufridor de la medida"; fue denominado por varios títulos tales como: "Estrella de la mañana; Hijo del Alba;" "era lleno de sabiduría y perfecto en hermosura"; era cubierto de piedras preciosas, era el "querubín ungido", era perfecto en el día en que fue creado.
Pero el orgullo y el egoísmo se apoderaron de él y lo llevaron a cometer pecado y "en la multitud de su comercio se llenó de violencia", hasta que Dios lo expulsó del Cielo y lo condenó a muerte. Confiera todo en Isaías 14:12-16 y Ezequiel 28:12-19.
"Dejando su lugar en la presencia inmediata de Dios, salió a difundir el espíritu de descontentamiento entre los ángeles. Operando en misterioso secreto, y escondiendo durante algún tiempo su intento real bajo el disfraz de reverencia a Dios, se esforzó por sucintar el desgasto en relación a las leyes que gobiernan los seres celestiales, insinuando que ellas imponían una restricción desnecesaria". Conflicto Cósmico, pág. 498.
Así fue Lucifer, el portador de la luz, aquel que participaba de la gloria de Dios, que serbia junto a Su trono, se volvió por la transgresión verdadero Satanás, que quiere decir: adversario.
Satanás había sido altamente honrado, siendo todos sus hechos de tal manera revestidos de misterios, que difícilmente podrían los ángeles desvendar la verdadera naturaleza de su obra. Antes que se desenvolviesen completamente, el pecado no parecía el mal que en realidad era. Así consiguió arrastrar consigo la tercera parte de los ángeles celestinos. (Apocalipsis 12:3,4 y 9).
Aún cuando fue decidido que él no podría permanecer más en el cielo, la Autoridad infinita no destruyó Satanás, visto que Dios es amor, y quiso darle más una oportunidad de arrepentirse, y para que los demás ángeles no caídos, sirviesen a Dios por amor y no por temor. Y permitió Dios que mostrase sus intentos a todo el Universo para que todos los seres creados pudiesen contemplar y juzgar por si mismos la verdadera obra de Satanás, y para siempre pudiesen ser puestas arriba de cualquier duda la justicia y misericordia de Dios y la inmutabilidad de Su Ley. (Ezequiel 28:17-19 y Apocalipsis 20:12).
LA CAIDA Y EL PLANO DE LA REDENCI_M
El mismo espíritu que produjo la rebelión en el cielo aún inspira la rebelión en la Tierra. Satanás perdió su batalla en el Cielo, pero infelizmente, tuvo una aparente victoria entre los hombres. Digo aparente porque aún cuando haya conseguido muchos adeptos, como estudiamos en el cuarto piso, el será destruido con sus ángeles y sus seguidores, en el lago de fuego y azufre, (Apocalipsis 20:14 y 15).
Lean el quinto parágrafo de la página 16 del cuarto piso, donde destacamos que los pasajes de Génesis 2:16 y 17 y 3:4, Satanás estaba dando inicio a una de sus mayores doctrinas engañadoras, y que iría conquistar más de noventa y cinco por ciento de toda la población del mundo. Pues aquí realmente el consiguió inculcar en la mente de casi todos que el hombre posee un alma (alguna cosa que sale del cuerpo cuando muere), y que se vuelve INMORTAL. Llamando así de inmortalidad del alma, diciendo con eso que el hombre es inmortal, o que aún después de muerto el puede comunicarse con los vivos. Este es uno de los puntos en que tratamos de prevenirlos en el segundo parágrafo de este estudio.
Pero el esclarecimiento de esta falsa doctrina, vamos estudiarla cuando tratemos del asunto "El Estado del Hombre en la Muerte"; ahora lo que nos importa es solamente la caída del hombre, esto es el pecado.
El hombre creyó en Satanás, cayó en pecado y transgredió la Ley de Dios, (I Juan 3:4). Satanás consiguió colocar en la mente de los hombres, que ellos pueden ser salvos aún cuando transgredan la Ley de Dios, promete él, libertad aún en pecado. Cuando las personas son advertidas por los mensajes divinos, Satanás siempre lleva los hombres a justificarse y a procurar la simpatía y aprobación de otros para sus pecados. En vez de corregir sus errores, se indignan contra aquel que trata de reprobarlos.
Pero Dios es misericordioso y piadoso, tardío en iras y grande en beneficencia. Dios, que perdona los pecados, pero que al culpado no tendrá por inocente. (Éxodo 34:6-7). Si guardamos Sus mandamientos seremos exaltados sobre todas las naciones de la Tierra. Seremos bendecidos y finalmente iremos a morar con Cristo, conforme estudiamos en el cuarto piso. (Deuteronomio 28:1-9); pero aquellos que desprecian Sus mandamientos, serán castigados y consecuentemente recibirán las maldiciones de las plagas de Apocalipsis 16:1-20 conforme determina el Señor en Deuteronomio 28:15,45 y 11:26-28.
Aparentemente tenemos la impresión de que Dios es Carrasco, y vengativo, y dictador. Pero felizmente no es así, Dios es apenas justo. Su ley tiene que ser cumplida, sino el transgresor estará incurriendo en el mismo error de Lucifer. Vean como Dios es misericordioso: "Banido Satanás del Cielo, declaró Dios Su justicia y mantuvo la honra de Su trono. Cuando sin embargo el hombre pecó, cediendo a los engaños de ese espíritu apóstata, Dios ofreció la mayor prueba de Su amor, entregando Su Hijo Unigénito para morir por la raza caída". Conflicto Cósmico, pág. 503.
Dios dio Su Hijo Unigénito para morir por la raza decaída. (Juan 3:16). Para muchos, la historia de la cruz, que Cristo murió para salvar la humanidad, se volvió tan común, que la mayoría no evalúa la profundidad de este gran amor que Dios tiene para con sus seres creados.
"El Corazón de todo hombre, sea cual sea la raza a que pertenezca o la posición que ocupe en la vida, existe un inalcanzable aneo de cualquier cosa que aún no posee. Es deseo de este Dios que la humanidad procure lo mejor y Lo encuentre, para bendición eterna de su alma. En vano procuran los hombres satisfacer ese deseo con placeres, fortuna, conforto, fama, poder; los que así proceden, mas tarde o más temprano, descubren que están tan vacios y descontentos como antes". El Deseado de Todas las Gentes, pág. 5.
Es deseo de Dios que nos dirijamos a Aquel que únicamente es capaz de satisfacer todos los deseos y esa plenitud solo encontramos en Cristo, el Hijo del eterno Dios.
¿QUIEN ES CRISTO?
En Isaías 7:14, leemos que Su nombre seria Emanuel, que quiere decir "Dios con nosotros". Lucifer se corrompió por envidia de ser El uno con el Padre, de ser El único Hijo de Dios, era El a imagen de Dios. Este es el Cristo que dejó Su cetro, Su majestades, Su gloria, para venir a este mundo caído en pecado, para revelar la luz del amor de Dios, en fin, para ser "Dios con nosotros".
Viniendo a habitar con nosotros, Jesús debía revelar Dios tanto a los hombres como a los ángeles. El era la Palabra de Dios, el pensamiento de Dios. En Juan 8:28 El dice: "Nada hago de mi mismo; sino que hablo como el Padre me enseñó"
Lucifer había dicho: Subiré al Cielo, arriba de las estrellas de Dios, exaltaré mi trono,... Seré semejante al Altísimo", (Isaías 14:13 y 14); pero Cristo, siendo en forma de Dios, no tuvo por usurpación el ser igual a Dios, y se aniquiló a Si mismo, tomando la forma de siervo, haciéndose semejante a los hombres, (Filipenses 2:6-7).
Fue un sacrificio voluntario. Jesús podría haber permanecido al lado de Dios, Su Padre. Podría haber retenido la gloria del Cielo, los homenajeen de los ángeles, pero prefirió entregar el cetro en las manos de Su Padre, y descera del trono del Universo, a fin de traer luz a los entenebrecidos, la vida a los que estaban a perecer.
Al venir Jesús al mundo, el poder de Satanás se volvió contra El. Desde el tiempo en que Cristo apareció como un Bebe, trató impedir que Cristo se desenvolviese en Su infancia. Hizo de todo para impedir que Jesús realizase Su ministerio.
"Todo el Cielo, bien como los mundos no caídos, fueron testimonias del conflicto. Con que profundo interés siguieron las escenas finales de la lucha Vieron el Salvador penetrar en el huerto del Getsemaní, el alma curvando bajo el horror de una gran obscuridad. Le escucharon el doloroso grito: "Mi Padre, si posible, pasa de Mí este cáliz" (Mateos 26:39). A medida en que era de El retirada la presencia del Padre, lo vieron inflicto por un dolor más atroz que el de la gran y última lucha con la muerte. Sudor de sangre Le salió de los poros, goteando en el piso. Por tres veces le fue arrancada de los labios la súplica de libramiento. No pudo más el Cielo soportar la escena, y un mensajero de conforto fue enviado al Hijo de Dios". El Deseado de Todas las Gentes, pág. 566.
Tanto el Cielo como otros mundos no caídos y la propia Tierra, pudieron contemplar el inocente Hijo de Dios ser entregado en las manos del mayor enemigo de Dios. Que terrible escena El Salvador siendo aprisionado a media-noche en el Getsemaní, arrastrado de aquí para allá, de un palacio a un tribunal, citado dos veces delante de sacerdotes, dos delante del sinedrio, dos delante Pilatos y una delante de Herodes, escarnecido, azotado, condenado y conducido para ser crucificado, cargando nuestro fardo, el fardo de la cruz. Todos contemplaron a Cristo en la cruz, la sangre a correrle de las heridas, teniendo en la testa el sanguinolento sudor. Gota a gota, le caía de las manos y de los pies la sangre que corría hasta el pié de la cruz. Las heridas abiertas por los clavos aumentaban al peso de su cuerpo, su difícil respiración se hacía más rápida y profunda con el peso de los pecados de todo el mundo.
Cuando todos Lo contemplaban al pié de la cruz, El aún encontró fuerzas para erguir una voz al Cielo y clamar por todos: "Padre, perdónales porque no saben lo que hacen" (Lucas 23:34).
CONCLUSI_N
Presentamos aquí un ser criado por Dios, perfecto, pero que se corrompió, cometiendo pecado, volviéndose enemigo del Creador, que fue expulso de la gloria de Dios, para las tinieblas y que encontró morada aquí, en la Tierra, que llevó el hombre a pecar contra Dios, obligando la ejecución de la Ley, que es la muerte, como ya vimos cuando estudiamos el segundo piso. Dios, con Su misericordia, ofreció Su único Hijo para redimir el hombre, y traerlo de vuelta al Paraíso.
Presten bien atención, cuanto al sufrimiento de Cristo en el Getsemaní, la agonía que El pasó, llegando a implorar a Dios que si fuese posible, evitase la conclusión de ese plan. Y nosotros les dijimos a ustedes, que, si ese plan hubiese sido interrumpido, toda la humanidad tendría que morir, cada uno por sus propios pecados. Pero felizmente, con la muerte en la cruz, Cristo dijo: "Está consumado", (Juan 19:20), con eso Jesús venció a Satanás. En ese exacto momento, Satanás perdió toda la oportunidad de su vida. Ahora fue el condenado a muerte.
El hombre pecó. La ley requiere justicia, vida justa, carácter perfecto, y eso nosotros no podemos ofrecer a Dios, solamente Cristo puede vencer el enemigo, el pecado y la muerte. Cumpliendo así la ley de Dios, pudiendo ahora volver a Dios, a través de la sangre de Cristo. Es por esa razón que muchos no van a conseguir la salvación, pues ustedes pudieron notar cuanto Jesús tuvo que sufrir para vencer el pecado. El hombre en pecado no podrá ser salvo, entonces el tendrá que ir a Cristo, pedir perdón de sus pecados, y aquel que verdaderamente está en Cristo no comete pecado.
En Efesios 4:18, Jesús dijo, a través de Paulo, que "los hombres son separados de la vida por la dureza de su corazón" y en Proverbios 8:36, nos dice que: "Todos los que me aborrecen aman la muerte".
Para meditación vamos a leer los siguientes pasajes: Romanos 6:23; Hechos 4:12; Juan 3:16, 14:6, 10:27-28; I Juan 5:11 y finalmente Juan 5:12 y 24.
FUENTE: http://www.galeon.com/adventista/estudios/profecia/5.htm

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