Baños debe su nombre a la abundancia del líquido elemento que se encuentra en este cantón, en especial por las muy conocidas fuentes de aguas termales que brotan de las entrañas mismas de la tierra, y que atraen a miles de visitantes ávidos por disfrutar de sus propiedades, para unos relajantes, para otros espirituales e inclusive para otros, medicinales. Aguas  consideradas terapéuticas, estimulantes de las defensas del organismo, relajantes.