El Universo - Mayo 2008
MADRID | EFE
El periodismo vive un "cambio de época" propiciado por la revolución digital, que ha transformado de forma dramática el papel social y político de los medios de comunicación, según los expertos reunidos hoy en Madrid por la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI) que preside Gabriel García Márquez.
Organizado por la Casa de América y la Agencia EFE en el marco de la Tribuna Iberoamericana, la Fundación invitó al debate a tres de los maestros de la fundación: el brasileño Rosental Alves, el francés Jean-François Fogel y el español Gumersindo Lafuente.
Un cuarto maestro de la escuela de periodismo fundada e inspirada por el premio Nobel de Literatura colombiano hizo de anfitrión, el presidente de la Agencia EFE, Álex Grijelmo, que presentó a sus compañeros como "auténticas referencias del nuevo periodismo, pero que proceden del anterior" y como "maestros de nuestra profesión".
Los tres coincidieron en la certidumbre de que el cambio ya se ha producido y en la incertidumbre sobre cuál será el alcance de una transformación "gigantesca, solo comparable a lo que pasó cuando Johanes Gutenberg inventó la imprenta moderna", dijo Alves.
Este pionero del periodismo digital en América Latina, que hoy es profesor en la Universidad de Texas, destacó que "internet es la punta del iceberg de algo mucho más grande que está pasando en el mundo, una revolución digital que está reemplazando la sociedad industrial por la sociedad de la información y el conocimiento".
"Estamos ante un cambio en lo que significa la comunicación social per se. Estamos cambiando los paradigmas básicos de lo que era la comunicación de masas", añadió Alves, quien consideró necesario que los periodistas cambien de mentalidad "para entender las dimensiones de lo que está ocurriendo".
Los efectos, explicó, ya se hacen notar: "en Estados Unidos es un verdadero baño de sangre en las redacciones. En lo que va de década, 3.600 puestos de periodistas han sido eliminados".
Fogel, impulsor de la página digital del francés Le Monde, incidió en que estamos ante "un mundo totalmente transformado", en el que los diarios de papel "pierden circulación y publicidad a un nivel que era muy difícil de imaginar hace poco tiempo".
"Va a morir el diario que viene para decirnos lo que pasó ayer, porque lo que pasó ayer ya lo hemos leído, ya lo hemos visto y ya lo hemos comentado", auguró Fogel, para quien el futuro del diario clásico es "seguir asumiendo el papel de aglutinador político, el papel de un medio que ayuda a la sociedad a encontrase a sí misma".
A corto plazo, afirmó el autor del ensayo Una prensa sin Gutenberg, veremos a grandes diarios "que no tendrán en su portada la gran noticia del día anterior, sino que apostarán por otra cosa".
El término de revolución fue empleado también por Lafuente, ex director de la página digital del diario español El Mundo y director del diario digital Soitu.es, que habló de "un cambio de época absoluto (...) que no sabemos hacia donde nos lleva".
Frente a esa incertidumbre, dijo, "sabemos que está ocurriendo algo por primera vez en la historia de la humanidad y sobre todo de los medios: hemos pasado de un casi oligopolio en la creación de información y opinión a una situación en la que cualquier persona puede convertirse en emisora de información y creadora de opinión".
Puso como ejemplo Twitter, el servicio de redes sociales; y MicroBlogging que permite a sus usuarios enviar mensajes de solo texto, que en los últimos años se ha convertido "en una herramienta muy poderosa de información inmediata y de expansión del rumor".
Frente al cambio, Lafuente argumentó que la industria de los medios "todavía está a tiempo de reaccionar", pero constató que esa industria "todavía está en la situación de negación de lo que está ocurriendo, lo que impedirá que sea protagonista del cambio".
Sobre el futuro de las agencias informativas, Lafuente opinó que "tienen un problema", porque lo que ofrecen "ya lo empiezan a hacer otros y lo hacen de otra manera", y porque "tienen un modelo de negocio que es endeble en el futuro que se nos avecina".
Discrepó Rosental, quien defendió que las agencias "tienen una gran oportunidad", en un contexto en el que "el mundo se está agenciando y el mundo del periodismo se está agenciando" ante la necesidad de proporcionar información con velocidad y eficacia.
"Estamos aprendiendo a hacer lo que ustedes hacían desde hace 150 años", dijo.
El debate no dejó de lado la esencia misma del periodismo, que como recordó el presidente de la FNPI, el colombiano Jaime Abello, parafraseando a García Márquez, se encuentra "en la ética, en la investigación y en el arte de contar historias".
El Universo - Domingo 24 de Mayo de 2009
Web 3.0

Un número significativo de especialistas estadounidenses, así como el gobierno, parecen convencidos de que “the internet is broken”, de que la internet está rota o, para ser más preciso, que evidencia enormes problemas imposibles de solucionar con la actual arquitectura. La mayoría de sus colegas europeos discrepan.
Trátese de su uso con fines bélicos o criminales o del acceso mediante telefonía móvil, la red de redes no ha sido concebida para llevar a cabo lo que se hace con ella hoy en día. Se ha ido adaptando gracias a composturas y parches pero este análisis crítico revela que no se puede seguir así de manera indefinida, como lo explicó recientemente John Markoff en un artículo publicado por el New York Times ‘¿Necesitamos una nueva internet?’.
La gran preocupación proviene de los problemas vinculados con la seguridad y protección de la privacidad de los usuarios.
Al Spam (70% del tráfico de correo electrónico, según cifra recién ofrecida por la comisaria europea Viviane Reading) debemos agregar los virus y los ciberataques de los que han sido víctimas Estonia (2007), Georgia (2008), por ejemplo, y las tentativas de penetración de los sistemas informáticos de muchos países –incluyendo Estados Unidos.
No puede existir seguridad si hay anonimato, y buena parte del problema radica en el hecho de que la posibilidad del anonimato reside en el corazón del sistema y de la protección de la vida privada. Algo difícil de cuestionar, y sin embargo, la tendencia en Estados Unidos desde el 2001 consiste en privilegiar todo aquello relacionado con seguridad.
Las inquietudes meramente técnicas no faltan. Una de las más conocidas es la falla en el Domain Name System, recién descubierta por Dan Kaminsky. El DNS es el sistema que organiza los nombres de dominio para toda la internet.
Para enfrentar esta situación el Gobierno de Estados Unidos ha lanzado varias iniciativas, en particular el proyecto GENI –con la responsabilidad del Massachusetts Institute of Technology y Clean Slate en la Universidad de Stanford. Ya el nombre mismo revela la filosofía detrás de ambos y, por consiguiente, de la forma norteamericana de abordar el problema. Clean slate significa tábula rasa. Quieren retomar el problema desde sus raíces con un enfoque claramente influenciado por el aparato de defensa del país.
Lo europeos, por su parte, insisten en que la dimensión del problema proviene de las actividades no contempladas en el proyecto original.
Dentro de los ejemplos abordados durante una conferencia sobre el futuro de la internet, reunida por la Comisión Europea en Praga el 11 de mayo, se destacaron: los ‘rich media’ como la video y muy pronto la 3D, el contenido generado por los usuarios, base de la web 2.0; las redes sociales en las que pasamos cada vez más tiempo y, sobre todo, el acceso móvil a la red que multiplica las conexiones y plantea problemas técnicos propios que requieren el uso de tecnologías diferentes.
La acumulación de esos ejemplos muestra claramente que la internet padece de problemas creados por su propio crecimiento y éxito. Pero, insisten los europeos: “los cambios necesarios son de tipo evolucionario. No hace falta ninguna revolución”, como me dijo João da Silva, director de la Dirección General para la Sociedad de la Información y los Medios de la Comisión Europea organizadora de la conferencia.
El actual sistema debe ser mejorado, pero podemos hacerlo por pasos, y en dichas mejorías los europeos exigen participar. Se trata más bien de “re-diseñarlo”.
Al igual que Estados Unidos, Japón y Corea, Europa cuenta con sus propios programas de investigación sobre el futuro de la internet, dentro de los cuales la iniciativa FIRE es la más conocida.
Las diferencias entre europeos y estadounidenses pueden ser muy concretas. Bernard Benhamou, encargado de los usos de la internet en el Ministerio francés de la Investigación, me explicó que “más que querer “destruir” la internet a fin de crear una red de alta seguridad, podríamos imaginar desarrollar nuevas redes con un enfoque tipo ‘overlay’ (en las capas superiores), (un poco lo que vivimos con las redes heterogéneas que se conectan todas a la internet)”.
De manera más puntual insiste en el hecho de que la autoridad en materia de DNS se encuentra mediante la responsabilidad de VeriSign, una empresa de Estados Unidos, y eso “plantea obvios problemas de soberanía para los estados europeos”.
Director científico para la internet de Telefónica, Pablo Rodríguez asumió una actitud similar aunque un tanto más suave, cuando me explicó: “Nadie puede decir que está rota porque funciona todos los días de maravilla. Pero la podríamos mejorar”.
Tiende a ver esta problemática como un excelente “ejercicio intelectual”, antes de concluir con una fórmula que parece resumir el pensamiento europeo en la materia: “No hay nada que no se pueda hacer a nivel de las capas superiores”. No hace falta cambiar de máquinas ni de tubos para resolver los problemas de crecimiento de la red de redes.
LINKS
JOHN MARKOF
La necesidad de una nueva internet www.nytimes.com
Ciberguerra contra Estonia
www.guardian.co.uk
Ciberguerra contra Georgia
blogs.zdnet.com/security
Ejemplo de penetración
Sistema informático del Pentágono online.wsj.com/article
Dan Kaminsky
en.wikipedia.org en Wikipedia (en español) es.wikipedia.org/wiki
Proyecto Clean Slate
cleanslate.stanford.edu
Proyecto GENI
www.geni.net
FIRE
cordis.europa.eu
Initiativa europea FIRE
cordis.europa.eu
Portal europeo
www.future-internet.eu
Bernard Benhamou
fr.wikipedia.org
Pablo Rodríguez
investigacion.tid.es
El Universo - Lunes 20 de Julio
EFE/ San Francisco

Cuenta con 250 millones de miembros y su crecimiento es imparable: Facebook, la reina de las redes sociales en Internet, anunció esta semana ese récord de usuarios, y muchos se preguntan ahora cuándo aprovechará su éxito para cotizar en bolsa.
En apenas cinco años –la web fue fundada en 2004 por Mark Zuckerberg, entonces estudiante de Harvard–, Facebook ha pasado de ser una modesta página limitada a los alumnos de esa universidad a convertirse en el destino favorito en internet de millones de personas en todo el mundo.
Y no se trata solo de cuántos visitan la página. Según datos de la consultora Nielsen, el usuario medio dedica a Facebook una media de 4 horas y 40 minutos al día, un tiempo que no logran ni de cerca otros grandes de la red como Google o Yahoo.
Esto quiere decir que, mientras algunos usuarios simplemente actualizan su perfil o cuelgan fotos de vez en cuando, otros están pasando ocho horas diarias –o más– comunicándose con sus contactos o buceando entre los cientos de aplicaciones disponibles en la red social. Facebook también crece más deprisa que el resto: si necesitó cuatro meses para pasar de 150 a 200 millones de usuarios, ha tardado solo tres en alcanzar los 250 millones, una cifra que ni siquiera MySpace logró en sus mejores momentos.
“¿Qué será mayor a finales de año, la población de Facebook o la de EE.UU.?”, se preguntaba esta semana Rick Munarriz, analista del grupo multimedia de servicios financieros The Motley Fool. En realidad, Facebook crece en estos momentos con más rapidez fuera que dentro del mercado estadounidense, donde el verdadero bum de usuarios se produjo hace unos dos años.
La red social ha sugerido, incluso, que una de sus actuales prioridades es ganar usuarios en países donde el acceso a Internet desde el computador no está tan extendido, pero todos los ciudadanos tienen un teléfono móvil.
“Mientras celebramos nuestro usuario 250 millones, continuamos desarrollando Facebook para servir al mayor número de personas en todo el mundo y de la forma más eficiente posible”, escribió esta semana Zuckerberg en el bloc corporativo de la firma.
“Ello significa llegar a todos y hacer productos que os sirvan a todos vosotros, independientemente de dónde estéis, bien a través de Facebook Connect, los nuevos productos para móviles y otras cosas que estamos creando”, añadió.
Pero, pese a su éxito, muchos expertos siguen preguntándose hasta qué punto Facebook es rentable y si la compañía logrará convertir en dinero su popularidad y enorme red de usuarios. Las finanzas de Facebook son uno de los secretos mejor guardados de Silicon Valley.
Según algunas fuentes, la red social podría registrar este ejercicio como una subida en sus ingresos del 70 por ciento y alcanzar un resumen positivo el próximo año, pero Facebook no ha confirmado los rumores.
La otra pregunta del millón es cuándo se decidirá Zuckerberg a sacar finalmente su compañía a bolsa. En los últimos meses, la red social ha estado emitiendo señales de que su salida al parqué podría estar próxima.
Cuando el pasado marzo anunció la marcha de su entonces responsable de finanzas, Gideon Yu, dijo estar buscando a alguien con “experiencia en empresas que cotizan en bolsa” para sustituirle.
Esta semana, los rumores de una eminente oferta pública de acciones de Facebook crecieron con el anuncio de que la firma rusa de inversión Digital Sky Technologies comprará a los empleados de la red acciones por valor de hasta 100 millones de dólares.