{"id":60,"date":"2012-07-11T21:48:26","date_gmt":"2012-07-11T21:48:26","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.espol.edu.ec\/jdcalder\/?p=60"},"modified":"2012-07-11T21:48:26","modified_gmt":"2012-07-11T21:48:26","slug":"hades","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.espol.edu.ec\/jdcalder\/2012\/07\/11\/hades\/","title":{"rendered":"Hades"},"content":{"rendered":"<p>En los antiguos mitos griegos, el reino de Hades es la neblinosa y sombr\u00eda2 morada de los muertos (tambi\u00e9n llamada \u00c9rebo), a la que iban todos los mortales. La filosof\u00eda griega posterior introdujo la idea de que los mortales eran juzgados tras su muerte y se los recompensaba o maldec\u00eda. Muy pocos mortales pod\u00edan abandonar este reino una vez hab\u00edan entrado: las excepciones, Hercules y Teseo, eran h\u00e9roes. Incluso Odiseo en su nekyia3 llama a los esp\u00edritus de los difuntos, en lugar de descender hasta ellos.<br \/>\nHab\u00eda varias secciones en el Hades, incluyendo el El\u00edseo, los Campos de Asf\u00f3delos y el T\u00e1rtaro. Los mit\u00f3grafos griegos no son totalmente consistentes sobre la geograf\u00eda del m\u00e1s all\u00e1. Un mito completamente opuesto sobre la otra vida concierne al Jard\u00edn de las Hesp\u00e9rides, con frecuencia identificado con las Islas de la Bendici\u00f3n, donde pod\u00edan morar los h\u00e9roes bendecidos.<br \/>\n<a href=\"http:\/\/blog.espol.edu.ec\/jdcalder\/files\/2012\/07\/hades1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/blog.espol.edu.ec\/jdcalder\/files\/2012\/07\/hades1.jpg\" alt=\"\" width=\"596\" height=\"800\" class=\"alignnone size-full wp-image-62\" srcset=\"https:\/\/blog.espol.edu.ec\/jdcalder\/files\/2012\/07\/hades1.jpg 596w, https:\/\/blog.espol.edu.ec\/jdcalder\/files\/2012\/07\/hades1-223x300.jpg 223w\" sizes=\"auto, (max-width: 596px) 100vw, 596px\" \/><\/a><br \/>\nEn la mitolog\u00eda romana, la entrada al Inframundo localizada en el Averno, un cr\u00e1ter cercano a Cumas, fue la ruta usada por Eneas para descender al reino de los muertos.4 Por sin\u00e9cdoque, \u00abAverno\u00bb puede usarse como referencia a todo el inframundo. Los Inferi Dii eran los dioses romanos del inframundo.<br \/>\nPara los helenos, los fallecidos entraban al inframundo cruzando el r\u00edo Aqueronte, porteados por Caronte, quien cobraba por el pasaje un \u00f3bolo, peque\u00f1a moneda que pon\u00edan en la boca del difunto sus piadosos familiares. Los pobres y quienes no ten\u00edan amigos ni familia se reun\u00edan durante cien a\u00f1os en la orilla cercana.4 Los griegos ofrec\u00edan libaciones propiciatorias para evitar que los difuntos volviesen al mundo superior a \u00abperseguir\u00bb a quienes no les hab\u00edan dado un funeral adecuado. El otro lado del r\u00edo era guardado por Cerbero, el perro de tres cabezas derrotado por Heracles (H\u00e9rcules para los romanos). M\u00e1s all\u00e1 de Cerbero, las sombras de los difuntos entraban en la tierra de los muertos para ser juzgadas.<br \/>\nLos cinco r\u00edos del reino de Hades y su significado simb\u00f3lico eran el Aqueronte (el r\u00edo de la pena o la congoja), el Cocito (lamentaciones), el Flegetonte (fuego), Lete (olvido) y Estigia (odio), el r\u00edo sobre el que incluso los dioses juraban y en el que Aquiles fue sumergido para hacerlo invencible. El Estigia formaba la frontera entre los mundos superior e inferior. (V\u00e9ase tambi\u00e9n Er\u00eddano.)<br \/>\nLa primera regi\u00f3n del Hades comprend\u00eda los Campos de Asf\u00f3delos, descritos en la Odisea,3 donde las almas de los h\u00e9roes vagaban abatidas entre esp\u00edritus menores, que gorjeaban a su alrededor como murci\u00e9lagos. Solo libaciones de sangre ofrecidas a ellos en el mundo de los vivos pod\u00edan despertarlos durante un tiempo a las sensaciones de humanidad.<br \/>\nM\u00e1s all\u00e1 quedaba el \u00c9rebo, que pod\u00eda tomarse como un eufemismo para el Hades, cuyo nombre era temido. Hab\u00eda en \u00e9l dos lagos: el de Lete, a donde las almas comunes acud\u00edan para borrar todos sus recuerdos, y el de Mnem\u00f3sine (\u2018memoria\u2019), de donde los iniciados en los Misterios prefer\u00edan beber. En el antepatio del palacio de Hades y Pers\u00e9fone se sentaban los tres jueces del Inframundo: Minos, Radamantis y \u00c9aco. All\u00ed, en el trivio consagrado a H\u00e9cate, donde los tres caminos se encontraban, las almas eran juzgadas, volviendo a los Campos de Asf\u00f3delos si no eran virtuosas ni malvadas, enviadas al camino del tenebroso T\u00e1rtaro si eran imp\u00edas o malas, o al El\u00edseo (Islas de los Bienaventurados) con los h\u00e9roes \u00abintachables\u00bb.<br \/>\nEn los Or\u00e1culos sibilinos, un curioso batiburrillo de elementos grecorromanos y judeocristianos, vuelve a aparecer el Hades como morada de los muertos, y por etimolog\u00eda popular, incluso procede del nombre de Ad\u00e1n (el primer hombre), afirm\u00e1ndose como motivo que fue el primero en entrar en \u00e9l.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En los antiguos mitos griegos, el reino de Hades es la neblinosa y sombr\u00eda2 morada de los muertos (tambi\u00e9n llamada \u00c9rebo), a la que iban todos los mortales. 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