{"id":15,"date":"2010-11-19T08:56:42","date_gmt":"2010-11-19T13:56:42","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.espol.edu.ec\/johannarodriguezllamuca\/?p=15"},"modified":"2010-11-19T08:56:42","modified_gmt":"2010-11-19T13:56:42","slug":"el-altar-familiar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.espol.edu.ec\/johannarodriguezllamuca\/2010\/11\/19\/el-altar-familiar\/","title":{"rendered":"EL ALTAR FAMILIAR"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\"><strong>Las nuevas generaciones de cristianos no han o\u00eddo hablar mucho del altar familiar, un tema que est\u00e1 ausente de muchos p\u00falpitos porque es dado por sabido, pero la cruda realidad muestra que es poco practicado debido a las dificultades inherentes de la vida moderna y otras razones particulares. Quiz\u00e1s, alg\u00fan despistado, como aquel ni\u00f1o que cre\u00eda que la Trinidad era una pel\u00edcula, piense que se trata de poner una mesa en alg\u00fan rinc\u00f3n del hogar y colocarle encima una Biblia abierta con algunas velas encendidas. Queremos sacarle de su error inmediatamente. Con esta frase deseamos expresar que es la reuni\u00f3n familiar en torno a la Palabra de Dios y la oraci\u00f3n, los dos elementos b\u00e1sicos en la vida de todo cristiano, aunque pueden a\u00f1adirse otros mecanismos para enriquecerlo, como veremos m\u00e1s adelante. Se conoce tambi\u00e9n, como culto familiar, una reuni\u00f3n diaria (\u00bf?) en el hogar en donde participa la familia (padres, hijos, abuelos).<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00bfTiene base b\u00edblica esta reuni\u00f3n? Entre algunos textos que podr\u00edamos aportar para apoyar su pr\u00e1ctica est\u00e1, sin duda, Dt. 6:1-10, especialmente el vv.4-7: \u201cEscucha Israel: El Se\u00f1or nuestro Dios es el \u00fanico Se\u00f1or. Ama al Se\u00f1or tu Dios con todo tu coraz\u00f3n y con toda tu alma y con todas tus fuerzas. Gr\u00e1bate en el coraz\u00f3n estas palabras que hoy te mando. Inc\u00falcaselas continuamente a tus hijos. H\u00e1blales de ellas cuando est\u00e9s en tu casa y cuando vayas por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes.\u201d (NVI). El t\u00e9rmino traducido por Se\u00f1or es literalmente Yahweh, el nombre del Dios del pacto que ha rescatado a su pueblo de la esclavitud y los har\u00e1 entrar en la tierra prometida. Cuando eso suceda, la palabra de Dios ense\u00f1ada por Mois\u00e9s a Israel deber\u00e1 estar en el centro de la vida de la naci\u00f3n y de cada individuo con un \u00e9nfasis especial en la vida familiar, en donde el responsable deber\u00e1 asumir el papel de ense\u00f1ar a sus hijos todos los mandamientos, preceptos y normas dados por Dios. La palabra de Dios deber\u00eda estar presente cuando la familia se hallara en el hogar o cuando se desplazara de un lugar a otro, formando parte de su conversaci\u00f3n. En los actos rutinarios de acostarse y levantarse, se escuchar\u00eda la voz de Dios. El nuevo pueblo de Dios, la Iglesia, har\u00e1 bien en tomar estas ense\u00f1anzas como principios para implantar en la vida de la c\u00e9lula primigenia de la sociedad, la familia, una instituci\u00f3n que est\u00e1 siendo atacada por nuestro mundo de diversas maneras y que hoy m\u00e1s que nunca necesita que sus miembros est\u00e9n unidos por lazos fuertes y perdurables, un objetivo que se consigue cuando la palabra de Dios, la oraci\u00f3n y la comuni\u00f3n forman parte esencial de su vida. El visitante del Museo del Desierto en (Mialet, (Francia) queda impresionado ante un escenario de tama\u00f1o natural en que se observa la cocina comedor de una familia de la \u00e9poca sentados alrededor de una mesa enorme. El padre est\u00e1 delante de una gran Biblia abierta ley\u00e9ndola; la madre y los ni\u00f1os peque\u00f1os escuchan atentamente la lectura, mientras la hija mayor atisba entre los visillos de la ventana para dar la voz de alarma en caso de que se presenten los soldados del rey, ya que aquel culto familiar estaba prohibido desde la revocaci\u00f3n del edicto de Nantes (1685). La fe de los reformados franceses se mantuvo firme durante 102 a\u00f1os de persecuci\u00f3n gracias, entre otras cosas, al altar familiar.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00bfCu\u00e1les son los prop\u00f3sitos del altar familiar? En primer lugar adorar y alabara Dios. En la alabanza, pueden participar los ni\u00f1os y los miembros de la familia con aptitudes musicales y acompa\u00f1arla con sus instrumentos. Tener un tiempo de comuni\u00f3ncon Dios por medio de la lectura de su Palabra y nuestra respuesta en oraci\u00f3n. Para la lectura podemos seguir la gu\u00eda de un libro devocional que nos proporcione un plan y si lleva un comentario al texto b\u00edblico mucho mejor. Fortalecerlos lazos familiares. Pediral Se\u00f1or por las necesidades f\u00edsicas y espirituales de la familia. Intercederpor las oportunidades y carencias de la Iglesia.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00bfCu\u00e1les son los resultados del altar familiar? Las bendiciones de esta pr\u00e1ctica se reciben en familia al poder compartirse las respuestas de las oraciones que se han dirigido al Se\u00f1or. Se crea el h\u00e1bito de la lectura b\u00edblica y la oraci\u00f3n en los ni\u00f1os, los cuales recordar\u00e1n este tiempo como una de las mejores experiencias de su infancia. Facilita la comunicaci\u00f3n entre los miembros de la familia porque all\u00ed todos pueden abrir su coraz\u00f3n al Se\u00f1or. Es una escuela en que padres e hijos aprenden a expresarse al dirigirse a Dios, lo que luego repercutir\u00e1 positivamente en la adoraci\u00f3n p\u00fablica como Iglesia.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Como conclusi\u00f3n diremos que no se trata de saber c\u00f3mo tener al altar familiar, sino de ponerlo en pr\u00e1ctica de manera inmediata si todav\u00eda no lo celebramos.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><object classid=\"clsid:d27cdb6e-ae6d-11cf-96b8-444553540000\" width=\"480\" height=\"385\"><param name=\"allowFullScreen\" value=\"true\" \/><param name=\"allowscriptaccess\" value=\"always\" \/><param name=\"src\" value=\"http:\/\/www.youtube.com\/v\/0nccEZ3KmH8?fs=1&amp;hl=en_US&amp;color1=0xe1600f&amp;color2=0xfebd01\" \/><param name=\"allowfullscreen\" value=\"true\" \/><embed type=\"application\/x-shockwave-flash\" width=\"480\" height=\"385\" src=\"http:\/\/www.youtube.com\/v\/0nccEZ3KmH8?fs=1&amp;hl=en_US&amp;color1=0xe1600f&amp;color2=0xfebd01\" allowfullscreen=\"true\" allowscriptaccess=\"always\"><\/embed><\/object><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las nuevas generaciones de cristianos no han o\u00eddo hablar mucho del altar familiar, un tema que est\u00e1 ausente de muchos p\u00falpitos porque es dado por sabido, pero la cruda realidad muestra que es poco practicado debido a las dificultades inherentes de la vida moderna y otras razones particulares. Quiz\u00e1s, alg\u00fan despistado, como aquel ni\u00f1o que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5496,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[22704],"tags":[26333],"class_list":["post-15","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-familia-cristiana","tag-mensajes-cristianos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.espol.edu.ec\/johannarodriguezllamuca\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.espol.edu.ec\/johannarodriguezllamuca\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.espol.edu.ec\/johannarodriguezllamuca\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.espol.edu.ec\/johannarodriguezllamuca\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5496"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.espol.edu.ec\/johannarodriguezllamuca\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blog.espol.edu.ec\/johannarodriguezllamuca\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18,"href":"https:\/\/blog.espol.edu.ec\/johannarodriguezllamuca\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15\/revisions\/18"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.espol.edu.ec\/johannarodriguezllamuca\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.espol.edu.ec\/johannarodriguezllamuca\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.espol.edu.ec\/johannarodriguezllamuca\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}