Nota interesante!!!

Pakistán después del diluvio

Las inundaciones provocaron hace dos meses una de las peores catástrofes de su historia: 1.752 muertos, 21 millones de damnificados, casas, ganado y cultivos arrasados. Ahora el país se prepara para vivir lo peor de la tragedia. Una oportunidad para cambiar o el último empujón hacia el caos.

El enorme lago en que las lluvias torrenciales convirtieron Pakistán este verano va desembalsando poco a poco. De lejos, desde el aire, parece como si un niño hubiera cubierto con chocolate la franja verde que traza el Indo a su paso. De cerca, la cuenca es un gigantesco barrizal que se ha tragado cientos de kilómetros de carreteras y puentes, invadido campos de arroz, algodón y trigo, y dejado sin techo a millones de personas. Pero el descenso de las aguas, lejos de tranquilizar a los afectados, ha sacado a la superficie no solo la magnitud del desastre, sino la ineptitud de sus gobernantes, convenciéndoles de que lo peor aún está por llegar.