Confirmación y sorpresa

Confirmación y sorpresa

Roger Federer superó a Tommy Haas y jugará por séptima vez consecutiva la final de Wimbledon, donde se medirá con Andy Roddick, verdugo del británico Andy Murray

php294

LONDRES -- Cada vez más cerca de hacer más historia grande. El suizo Roger Federer, N° 2 del mundo, superó al alemán Tommy Haas (24º preclasificado) por 7-6 (7-3), 7-5 y 6-3 en las semifinales de Wimbledon y jugará la final del torneo londinense por séptimo año seguido. Allí se enfrentará con el estadounidense Andy Roddick (6°), quien derrotó al nuevo ídolo británico, el escocés Andy Murray (3°), por 6-4, 4-6, 7-6 (9-7) y 7-6 (7-5).

Así, el helvético intentará el domingo escribir una de las páginas de gloria más recordadas: pretende obtener por sexta vez el Abierto inglés, conseguir el récord masculino absoluto de 15 coronas de Grand Slam y además recuperar el puesto N° 1 del ranking de la ATP.

En un partido que lo vio afilado, con puntería y precisión, el ex número uno del mundo se aseguró su pase a la final y la chance de recuperar ese puesto perdido en agosto del 2008, tras cuatro años y medio seguidos en el trono, si llega a ganar este torneo en el mítico césped londinense.

Federer demostró que su mentalidad ganadora está intacta: aprovechó las pocas oportunidades que le dio Haas y resolvió con relativa simpleza un duelo ante un rival que suele complicarlo. Con 49 tiros ganadores y sólo 15 errores no forzados, cerró el duelo en dos horas y dos minutos. En esos rubros, el germano tuvo una marca de 28 y 31, incluyendo los 11 aces de cada uno.

En el primer set, cada uno mantuvo su servicio sin problemas. De hecho, ninguno tuvo oportunidades de quiebre durante ese parcial inicial. Por eso empujaron todo hacia un tie-break que venía muy parejo hasta que Haas cometió un par de errores y el suizo empezó a tomar un poco más de ritmo y a jugar con esa presición devastadora que lo caracterizó durante la semana y en gran parte de su carrera.

El reciente campeón de Roland Garros se quedó con ese set, que pareció marcar un sesgo psicológico en el partido. Porque si bien la paridad se estiró al segundo capítulo, a Federer se lo veía cómodo, como si se sintiera casi imbatible, en cada juego de saque. Haas, en cambio, estaba disgustado, e insultaba al aire de vez en cuando, como si no pudiera contrarrestar los momentos de alto nivel de su rival.

Pese a esa sensación, el partido continuó estirándose sin oportunidades de quiebre para ninguno. Recién en el 5-4, con el saque de Haas, Federer logró tener esa primera chance de romper el servicio de su oponente. Era, al mismo tiempo, set-point. Pero el germano salvó ese game con un par de muy buenos servicios.

Ya no pudo hacerlo en su siguiente juego de saque: el suizo apretó el acelerador y consiguió dos puntos de quiebre para quedarse entonces con el set: concretó el segundo, con una derecha larga de Haas. Y se quedó con el parcial por 7-5.

En el tercero, Federer tuvo cuatro oportunidades de quiebre en el mismo game: con el alemán al servicio, cuando Roger estaba 4-3 arriba. Haas resistió hasta donde pudo, pero en la cuarta chance tiró un revés a la red y el helvético sirvió -otra vez- de manera impecable para quedarse con el partido tras un smash espectacular.

En total, el helvético demostró una autoridad implacable con su saque, al punto de que obtuvo el 89 % de los puntos jugados con el primer servicio y el 81 % de los disputados con el segundo.

Ahora el suizo jugará su 18ª final de Grand Slam, en busca de su título grande número 15, un récord que sería absoluto -superaría los 14 del estadounidense Pete Sampras-. Precisamente, en su primera coronación en la arcilla de París, Federer igualó a Sampras y esta vez tiene la oportunidad de romper con esa barrera.

También irá en busca de su sexto título en el césped de Londres, lo que lo convertiría en el segundo más ganador de la historia del torneo, y su 11º certamen ganado sobre pasto, con lo que sería el más ganador en esa superficie de la Era Abierta al profesionalismo (comenzó en 1968).

Federer triunfó en Wimbledon desde el 2003 hasta el 2007 inclusive y después perdió con lo justo en el quinto set la definición del año último, contra el español Rafael Nadal, esta vez ausente en Londres debido a problemas físicos. Y el suizo tiene un récord imponente en este certamen desde el 2003: 47 victorias y apenas una derrota.

Desde que Federer ganó Wimbledon en el 2003, siendo su primer título de un Mayor, llegó a la final en 20 de los 25 Grand Slam siguientes, en una marca realmente inédita y digna de los máximos elogios.

"He tenido mucha presión a través de los años, así que este es sólo otro gran partido", dijo Federer, quien es el primer hombre que llega a siete finales consecutivas en Wimbledon, desde que el torneo comenzó en 1877.

El suizo ganó 18 partidos consecutivos en el circuito y, si gana el domingo, será el tercer jugador que gana seis o más títulos en Wimbledon. El local William Renshaw y Sampras tienen siete coronas en La Catedral.

Federer indicó que estaría contento de ver a Sampras presente el domingo, cuando intente romper su récord. El estadounidense se encuentra en California, con sus dos hijos.

"Puede que venga, puede que no", dijo Federer. "Es su decisión. Me encantaría verlo porque es un gran amigo. Es un gran honor compartir el récord de 14 Grand Slam con él", admitió el helvético.

"Creo que Tommy jugó extremadamente bien y por eso estoy tan contento de haber podido clasificarme, porque sabía que iba a haber peligro. Es increíble estar aquí otra vez", indicó el suizo, ni bien terminó la primera semifinal.

Federer, con su humildad de siempre, reconoció que le resultaba "increíble" volver a estar en una final en Wimbledon y que sería "una gran ocasión" para meterse en los libros de la historia.

Eso sí, quiso matizar que ésa no era "la única razón" por la que juega al tenis, pero volver a estar ahí el domingo "será algo extraordinario".

Este fue el 12° encuentro entre ambos tenistas. En los anteriores, el suizo se apuntaba una ventaja de 7-2, pero sabía del riesgo de tener enfrente a Haas, ex 2° de la ATP, quien le iba ganando 2-0 en sets hace un mes, en los octavos de final de Roland Garros, hasta que Federer supo revertir ese partido y ganarlo luego sin problemas en el quinto parcial.

En la definición, Federer se enfrentará con Roddick, quien superó a Murray en un gran partido de tres horas y siete minutos de juego.

Ambos jugaron un duelo tremendo, con clara diversidad de estilos, entre el ataque de Roddick y la gran defensa con variantes de Murray. Sólo en cuatro ocasiones lograron quebrarse el saque -dos cada uno- y eso demuestra la paridad.

El estadounidense le rompió el servicio al escocés en el décimo game del primer set y así se embolsó ese parcial. Enseguida, el local salió a mostrar que no sintió el impacto y le quebró el saque en el primer juego del segundo capítulo. Eso les alcanzó para llevarse cada set.

En el siguiente parcial se quebraron una vez cada uno, hasta que Roddick dispuso de una importante ventaja de 5-3 en el tie-break del tercer set. Llegó incluso a levantar un chance de perder ese capítulo, lo que pudo resultar letal para sus aspiraciones, pero salió adelante con coraje y tomando la iniciativa.

Ya el último set volvió a ser más emotivo, siempre saque a saque, hasta que Roddick logró imponerse en la segunda posibilidad para definir la segunda semifinal, ante el dolor de la gente, que si bien reconoció aplaudiendo al estadounidense no pudo ocultar la enorme tristeza por la caída del escocés.

Murray era la gran esperanza británica desde el retiro del inglés Tim Henman, quien llegó a cinco semifinales en el Abierto de su país pero nunca avanzó más de ahí. El escocés buscaba su primera definición y no pudo, lo que provocó una enorme decepción en el público local.

En total, Roddick conectó 64 tiros ganadores, incluyendo sus 21 aces, contra 76 de Murray (sumando sus 25 saques directos). El ganador tuvo cuatro errores no forzados más que el perdedor (24 contra 20) y, así y todo, igualmente el estadounidense obtuvo 143 puntos en el partido frente a 141 del británico.

Ningún varón británico logra coronarse en el tradicional césped del All England Club desde que lo hizo el inglés Fred Perry en 1936, por última vez.

Ahora Federer se ilusiona más, ya que en general le gana a Roddick, quien perdió con el suizo en dos finales en La Catedral (2004 y 2005). Además, el helvético venció al estadounidense en semis del 2003 en Londres. En total, se enfrentaron 20 veces y en 18 partidos el triunfo fue para el suizo.

Con la derrota de Murray, el escocés ya no podrá intentar desplazar a Federer del 2° puesto del ranking, por lo que el suizo será líder si gana el torneo y mantendrá el lugar de escolta en caso de perder.

Roddick, quien llegó a ubicarse como N° 1 del mundo en noviembre del 2003, sólo ostenta un título de Grand Slam, ya que ganó el US Open de ese año. En un gran gesto, levantó sus manos en señal de perdón al público, sabiendo lo que esperan los británicos tener a un campeón propio.

En tanto, el estadounidense jugará ahora su quinta final de un Mayor, ya que perdió las otras tres que jugó, las dos mencionadas en Wimbledon y la del US Open del 2006, siempre siendo víctima de Federer, otro jugador de corto ofensivo, pero más completo en todo sentido que Roddick.

"Para ser franco, en el último par de años no sabía si volvería a tener la oportunidad de jugar por otro título de Grand Slam", dijo Roddick, de menor técnica y mentalidad ganadora que Federer, pero que evolucionó mucho en todos los golpes y ya no sólo depende de su letal saque. "Ahora tengo otra chance, es un sueño", agregó.

 

 

Leave a Reply


Espol
Páginas
julio 2009
L M X J V S D
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728293031  
Comentarios recientes
    relojes web gratis
    Gants Hill stationUntitled Flickr photoFeuerlibelle (Crocothemis erythraea)opname zonder titel-002.jpg