{"id":3037,"date":"2015-08-29T09:04:35","date_gmt":"2015-08-29T13:04:35","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.espol.edu.ec\/lgrodrig\/?p=3037"},"modified":"2015-08-29T09:04:35","modified_gmt":"2015-08-29T13:04:35","slug":"a-pietro-carione-a-un-mes-de-su-partida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.espol.edu.ec\/lgrodrig\/2015\/a-pietro-carione-a-un-mes-de-su-partida\/","title":{"rendered":"A PIETRO CARIONE - A UN MES DE SU PARTIDA"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_3038\" style=\"width: 652px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/blog.espol.edu.ec\/lgrodrig\/files\/2015\/08\/1391872_10202450197678602_1381840914_n.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-3038\" class=\" wp-image-3038\" src=\"http:\/\/blog.espol.edu.ec\/lgrodrig\/files\/2015\/08\/1391872_10202450197678602_1381840914_n.jpg\" alt=\"En espera de su nieto Pietro-Pablo - Baby Shower.\" width=\"642\" height=\"481\" srcset=\"https:\/\/blog.espol.edu.ec\/lgrodrig\/files\/2015\/08\/1391872_10202450197678602_1381840914_n.jpg 960w, https:\/\/blog.espol.edu.ec\/lgrodrig\/files\/2015\/08\/1391872_10202450197678602_1381840914_n-300x225.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 642px) 100vw, 642px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-3038\" class=\"wp-caption-text\">En espera de su nipote Pietro-Pablo - Baby Shower.<\/p><\/div>\n<p><strong><em>DESDE PALO DEL COLLE<\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Lo conoc\u00ed hace poco, para ser precisa, dos a\u00f1os atr\u00e1s. Iba a nacer nuestro nieto y me hospede en su hogar. En esta dulce espera, compartimos lo cotidiano junto a mi madre, mi hija y mi yerno.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fue f\u00e1cil conocer que aquel joven que lleg\u00f3 hace tant\u00edsimos a\u00f1os, desde Palo Del Colle, Italia; a pesar de su edad, continuaba siendo un hombre fuerte, trabajador, sencillo, generoso, hospitalario, acoplado en tierras canadienses.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Dicen que el mejor vino no es necesariamente el m\u00e1s caro, sino el que se comparte<\/em>, pues no hab\u00eda comida, ni cena en la cual una botella de vino di tavola era la debutante de la mesa.\u00a0 Y es que como <em>buen italiano<\/em>, el vino formaba parte de su vida, que de seguro la aligeraba al recordar a su amada esposa; doce a\u00f1os sin ella, qu\u00e9 dif\u00edcil debi\u00f3 ser para \u00e9l. \u00a0\u00a0\u00a0Es probable que el n\u00e9ctar de los Dioses, sin llegar a ser intenso, haya sido su ox\u00edgeno, parte de sus sue\u00f1os, porque tambi\u00e9n debi\u00f3 tener muchas a\u00f1oranzas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mencion\u00e9 que esper\u00e1bamos nuestro nieto porque mi hija se cas\u00f3 con su hijo y ahora est\u00e1bamos compartiendo esa inmensa felicidad. Un hermoso ni\u00f1o que se llamar\u00eda Pietro-Pablo.\u00a0 Pietro por su amado nonno y por ser el fundador de la iglesia Cat\u00f3lica y Pablo, otro hombre de la iglesia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pietro Carione sorprend\u00eda al alba y bajaba a desayunar un jarro de caf\u00e9 tinto acompa\u00f1ado con las memorables galletas Mar\u00eda. Estoy segura que le encantaban no solo por su delicado sabor, sino porque llevaban el nombre de la compa\u00f1era de toda su vida, su amada esposa, madre de sus dos hijos, Gaetano y Rosa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cada ma\u00f1ana sal\u00eda y aunque era un octogenario, hab\u00eda tomado como trinchera la parte externa de la casa donde con sigilo, iz\u00f3 su propia bandera de amo confeso y conquistador de su entorno; bien pod\u00eda estar trabajando, cortando el c\u00e9sped, arreglando las plantas, la cerca, removiendo la tierra, paleando la nieve, o quiz\u00e1s comprando provisiones en alg\u00fan cercano supermercado; lo cierto es que volv\u00eda al llamado de que el almuerzo estaba listo: <strong><em>A mangiare, a mangiare<\/em><\/strong>, le anunci\u00e1bamos al medio d\u00eda. Lavaba sus manos y bajaba al s\u00f3tano rumbo a un cuarto especial que lo llamaba \u201c<strong><em>la cantina<\/em><\/strong>\u201d. Ah\u00ed reposaba su gigante poma de vino, cerrada herm\u00e9ticamente con term\u00f3stato y v\u00e1lvula, mientras el jugo de uvas alcanzaba la oxidaci\u00f3n exacta para que haya un buen vino que lo compart\u00eda con mi madre y conmigo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Era el \u00fanico que sab\u00eda\u00a0 antes que nadie, cuando la llegada de vientos helados anunciaba las primeras ventiscas, cuando era hora de proteger las plantas, cuando hab\u00eda que instalar las luces de navidad y cuando ten\u00eda que colocar el cl\u00e1sico mu\u00f1eco de nieve en la parte frontal de la casa, con la singular leyenda POLO NORTE, que sicol\u00f3gicamente acentuaba m\u00e1s el bendito fr\u00edo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Era \u00e9l quien sab\u00eda antes que nadie, la llegada de la primavera con el despertar de los \u00e1rboles y el anunciado re verdor que se reflejaba en su mirada. Y pasaba el verano que afanoso lo ayudaba con las fuertes lluvias y ma\u00f1anas soleadas que aprovechaba para compartir con los vecinos, con su amiga de siempre, la querida Lina, con su amigo Norberto y tantos otros amigos del camino.\u00a0\u00a0 Llegaba el oto\u00f1o, \u00e9poca del cambio, cuando los \u00e1rboles se despojan de lo superfluo, las hojas comienzan a cambiar de color y cada una parecer\u00eda ser una flor que al caer van formando una mullida alfombra de tintes marrones y rojizos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Escogi\u00f3 el verano para su partida. Con imponente fortaleza avanzaba con el tiempo. Lo triste es que los robles tambi\u00e9n se doblegan y as\u00ed como el buen vino, que pocas veces trae especificado en las etiquetas de las botellas, lleg\u00f3 su fecha de caducidad. Cay\u00f3 abatido en una enfermedad que lo debilit\u00f3, su coraz\u00f3n ya no ten\u00eda los br\u00edos necesarios y sus pulmones ya no eran tan fuertes como antes. \u00a0Manifest\u00f3 su alegr\u00eda de ver a su hijo con su nueva familia y desde su lecho sonre\u00eda al recibir el amor de su <em>nipote Pietro-Pablo<\/em>. \u00a0Abri\u00f3 sus ojos de emoci\u00f3n cuando le contaron que ven\u00eda en camino otra nipote.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero el destino es el destino; poco a poco fue soltando su ancla y fijando su l\u00edmpida mirada hacia el otro lado, hasta que se dej\u00f3 llevar al infinito. Pietro Carione, el hombre de roca, parti\u00f3.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Nuestro nieto, ya no tiene a su nonno, se fue al reencuentro eterno con su dulce Mar\u00eda; solo estar\u00e1n las fotos, los videos, los recuerdos de los pocos a\u00f1os que compartieron <strong><em>\u201cel<\/em><\/strong> <strong><em>nonno y su nippote\u201d<\/em><\/strong>.\u00a0\u00a0 Por su ausencia sin retorno, s\u00e9 que cuando el verano retorne, los \u00e1rboles postergar\u00e1n su verdor, en su memoria.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mientras, su familia, sus hermanos, sus sobrinos, sus hijos, sus nietos, se encargar\u00e1n de guardar sus memorias y transmitir sus virtudes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hasta entonces apreciado consuegro.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al mes de la partida de Pietro Carione<\/p>\n","protected":false},"author":247,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[91708,91707],"class_list":["post-3037","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-uncategorized","tag-al-mes-de-su-partida","tag-pietro-carione"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.espol.edu.ec\/lgrodrig\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3037","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.espol.edu.ec\/lgrodrig\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.espol.edu.ec\/lgrodrig\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.espol.edu.ec\/lgrodrig\/wp-json\/wp\/v2\/users\/247"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.espol.edu.ec\/lgrodrig\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3037"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blog.espol.edu.ec\/lgrodrig\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3037\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3041,"href":"https:\/\/blog.espol.edu.ec\/lgrodrig\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3037\/revisions\/3041"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.espol.edu.ec\/lgrodrig\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3037"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.espol.edu.ec\/lgrodrig\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3037"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.espol.edu.ec\/lgrodrig\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3037"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}