{"id":33,"date":"2010-06-25T04:35:57","date_gmt":"2010-06-25T04:35:57","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.espol.edu.ec\/maangonz\/2010\/06\/25\/louis-enormisimo-cronopio\/"},"modified":"2010-06-29T14:41:14","modified_gmt":"2010-06-29T14:41:14","slug":"louis-enormisimo-cronopio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.espol.edu.ec\/maangonz\/2010\/06\/25\/louis-enormisimo-cronopio\/","title":{"rendered":"Louis, enorm\u00edsimo cronopio"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/blog.espol.edu.ec\/maangonz\/files\/2010\/06\/Z1142E.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/blog.espol.edu.ec\/maangonz\/files\/2010\/06\/Z1142E-202x300.jpg\" alt=\"\" title=\"Lou Armstrong\" width=\"202\" height=\"300\" class=\"alignnone size-medium wp-image-54\" srcset=\"https:\/\/blog.espol.edu.ec\/maangonz\/files\/2010\/06\/Z1142E-202x300.jpg 202w, https:\/\/blog.espol.edu.ec\/maangonz\/files\/2010\/06\/Z1142E.jpg 304w\" sizes=\"auto, (max-width: 202px) 100vw, 202px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Parece que el pajarito mand\u00f3n m\u00e1s conocido por Dios sopl\u00f3 en el flanco del primer hombre para animarlo y darle esp\u00edritu. Si en vez del pajarito hubiera estado all\u00ed Louis para soplar, el hombre habr\u00eda salido mucho mejor. La cronolog\u00eda, la historia y dem\u00e1s concatenaciones, son una inmensa desgracia. Un mundo que hubiera empezado por Picasso en vez de acabar por \u00e9l, ser\u00eda un mundo exclusivamente para cronopios, y en todas las esquinas los cronopios bailar\u00edan tregua y bailar\u00edan catala, y subido al farol del alumbrado Louis soplar\u00eda durante horas haciendo caer del cielo grand\u00edsimos pedazos de estrellas de alm\u00edbar y frambuesa, para que comieran los ni\u00f1os y los perros.<br \/>\nSon cosas que uno piensa cuando est\u00e1 embutido en una platea del teatro des Champs Elys\u00e9es y Louis va a salir de un momento a otro, pues esta tarde se descolg\u00f3 en Par\u00eds como un \u00e1ngel, es decir que vino en Air France y uno se imagina el inmenso l\u00edo en la cabina del avi\u00f3n, son numerosos famas provistos de carteras llenas de documentos y presupuestos y Louis entre ellos muerto de risa mostrando con el dedo los paisajes que los famas prefieren no mirar porque les viene el v\u00f3mito, pobres. Louis comiendo un hot-dog que la chica del avi\u00f3n le ha tra\u00eddo para darle el gusto y porque si no se lo trae, Louis la va a correr por todo el aeroplano hasta conseguir que la chica le fabrique un hot-dog.<br \/>\nA todo esto, llegan a Par\u00eds y abajo est\u00e1n los periodistas, por eso ahora tengo la foto de Franz Suar. Y Louis est\u00e1 ah\u00ed, rodeado de caras blancas, y sin ning\u00fan prejuicio; realmente yo creo que en esa foto su cara es la \u00fanica cara humana entre tantas caras de reporteros.<br \/>\nAhora, vea usted como son las cosas en este teatro: en este teatro donde una vez el grand\u00edsimo cronopio Nijinsky descubri\u00f3 que en el aire hay columpios secretos y escaleras que llevan a la alegr\u00eda, dentro de un minuto va a salir Louis y va a empezar el fin del mundo. Por supuesto Louis no tiene la m\u00e1s peque\u00f1a idea de que en el lugar donde planta sus zapatones amarillos se posaron una vez los escarpines de Nijinsky; pero precisamente lo bueno de los cronopios esta en que nunca se preocupan por lo que pas\u00f3 alguna vez o si ese se\u00f1or en el palco es el Pr\u00edncipe de Gales. A Nijinsky tampoco le hubiera importado nada saber que Louis tocar\u00eda la trompeta en su teatro. Esas cosas quedan para los famas y tambi\u00e9n para las esperanzas que se ocupan de recoger las cr\u00f3nicas, establecer las fechas y encuadernarlo todo con tafilete y lomo de tela.<br \/>\nEsta noche, el teatro est\u00e1 invadido copiosamente por cronopios, que no contentos con desbordarse por la sala y trepar hasta las l\u00e1mparas, invaden el escenario y se tiran por el suelo, se apelotonan en todos los espacios disponibles o no disponibles, con inmensa indignaci\u00f3n de los acomodadores que, ayer nom\u00e1s, en el concierto de flauta y arpa ten\u00edan un p\u00fablico tan bien educado que era un placer. Aparte de que estos cronopios no dan mucha propina, y siempre que pueden se ocupan por su cuenta y no le hacen caso al acomodador. Como los acomodadores son en general esperanzas, se deprimen sensiblemente ante esta conducta de los cronopios y con suspiros profundos, encienden y apagan sus linternas, que en las esperanzas es una se\u00f1al de gran melancol\u00eda.<br \/>\nOtra cosa que hacen inmediatamente los cronopios es ponerse a silbar y a gritar en forma sobresaliente reclamando a Louis que, muerto de risa, los hace esperar un rato, nada m\u00e1s que para divertirse. De modo que la sala de teatro de Champs Elys\u00e9es se balancea como un hongo mientras los cronopios entusiasmados llaman a Louis y multitud de aeroplanos de papel vuelan por todos lados y se meten en los ojos y los cuellos de famas y esperanzas que se retuercen indignados, y tambi\u00e9n de cronopios que se levantan enfurecidos, agarran el aeroplano y lo devuelven con terrible fuerza, gracias a lo cual las cosas van de mal en peor en el teatro de Champs Elys\u00e9es.<br \/>\nAhora, sale un se\u00f1or que va a decir unas palabras en el micr\u00f3fono, pero como el p\u00fablico est\u00e1 esperando a Louis y este se\u00f1or viene a ponerse en el camino, los cronopios est\u00e1n furios\u00edsimos y lo increpan de manera vehemente, tapando por completo el discurso del se\u00f1or, a quien se ve solamente abrir y cerrar la boca, con lo cual se parece de manera extraordinaria a un pescado en una pecera.<br \/>\nComo Louis es un enorm\u00edsimo cronopio, le da l\u00e1stima el discurso perdido y de golpe aparece por una puertecita lateral, y lo primero que se ve de \u00e9l es su gran pa\u00f1uelo blanco, un pa\u00f1uelo que flota en el aire y detr\u00e1s un chorro de oro tambi\u00e9n flotando en el aire y es la trompeta de Louis, y detr\u00e1s, saliendo de la oscuridad de la puerta la otra oscuridad llena de luz de Louis que avanza por el escenario, y se acab\u00f3 el mundo y lo que viene ahora es total y definitivamente la ca\u00edda de la estanter\u00eda y el final del cariy\u00fa.<br \/>\nDetr\u00e1s de Louis vienen los chicos de la orquesta, y ah\u00ed est\u00e1 Trummy Young que toca el tromb\u00f3n como si sostuviera en los brazos una mujer desnuda y de miel, y Arvel Shaw que toca el contrabajo como si sostuviera en los brazos una mujer desnuda y de sombra, y Cozy Cole que se cierne sobre la bater\u00eda como el marqu\u00e9s de Sade sobre los traseros de ocho mujeres desnudas y fustigadas, y luego vienen otros dos m\u00fasicos de cuyos nombres no quiero acordarme y que est\u00e1n ah\u00ed yo creo que por un error del empresario o porque Louis los encontr\u00f3 debajo del Pont Neuf y les vio cara de hambre, y adem\u00e1s uno de ellos se llama Napole\u00f3n y eso es un argumento irresistible para un cronopio tan enorm\u00edsimo como Louis.<br \/>\nPara esto ya se ha desencadenado el Apocalipsis, porque Louis no hace m\u00e1s que levantar su espada de oro, y la primera frase de When its sleepy time down South cae sobre la gente como una caricia de leopardo. De la trompeta de Louis la m\u00fasica sale como las cintas habladas de las bocas de los santos primitivos, en el aire se dibuja su caliente escritura amarilla, y detr\u00e1s de esa primera se\u00f1al se desencadena Muskat Ramble y nosotros en las plateas nos agarramos todo lo que tenemos agarrable, y adem\u00e1s lo de los vecinos, con lo cual la sala parece una vasta sociedad de pulpos enloquecidos y en el medio est\u00e1 Louis con los ojos en blanco detr\u00e1s de su trompeta, con su pa\u00f1uelo flotando en una continua despedida de algo que no se sabe lo que es, como si Louis necesitara decirle todo el tiempo adi\u00f3s a esa m\u00fasica que crea y que se deshace en el instante, como si supiera el precio terrible de esa maravillosa libertad que es la suya. Por supuesto que a cada coro, cuando Louis riza el rizo de su \u00faltima frase y la cinta de oro se corta como con una tijera fulgurante, los cronopios del escenario saltan varios metros en todas direcciones, mientras los cronopios de la sala se agitan entusiasmados en sus plateas, y los famas llegados al concierto por error o porque hab\u00eda que ir o porque cuesta caro, se miran entre ellos con un aire estudiadamente amable, pero naturalmente no han entendido nada, les duele la cabeza de manera horrorosa, y en general quisieran estar en sus casas escuchando la buena m\u00fasica recomendada y explicada por los buenos locutores o en cualquier parte, a varios kil\u00f3metros del teatro de Champs Elys\u00e9es.<br \/>\nUna cosa digna de tenerse en cuenta es que adem\u00e1s de la inmensa monta\u00f1a de aplausos que caen sobre Louis apenas ha terminado su coro, el mismo Louis se apresura a mostrarse visiblemente encantado de s\u00ed mismo, se r\u00ede con su grand\u00edsima dentadura, agita el pa\u00f1uelo y va y viene por el escenario, cambiando frases de contento con sus m\u00fasicos y en un todo satisfecho de lo que est\u00e1 pasando. Luego aprovecha que Trummy Young ha enarbolado su tromb\u00f3n y est\u00e1 produciendo una fenomenal descarga de sonido concentrado en masas ametrallantes y resbalantes, para secarse cuidadosamente la cara con su pa\u00f1uelo, y junto con la cara el pescuezo y yo creo que hasta el interior de los ojos, a juzgar por la forma en que se los restriega. A esta altura de las cosas vamos descubriendo los admin\u00edculos que se trae Louis para estar como en su casa en el escenario y divertirse a gusto. Por lo pronto aprovecha la plataforma donde Cozy Cole semejante a Zeus profiere rayos y centellas en cantidades sobrenaturales, para guardar una pila formada por una docena de pa\u00f1uelos blancos que va tomando uno a uno a medida que el anterior se convierte en sopa. Pero naturalmente todo ese sudor sale de alguna parte, y a los pocos minutos Louis siente que se est\u00e1 deshidratando, de modo que aprovecha de un terrible cuerpo a cuerpo amoroso de Arvel Shaw con su dama morena para sacar de la plataforma de Zeus un extraordinario y misterioso vaso rojo, angosto y alt\u00edsimo, que parece un cubilete de dados o el recipiente del Santo Grial, y beber de \u00e9l un l\u00edquido que provoca las m\u00e1s variadas dudas e hip\u00f3tesis por parte de los cronopios asistentes, ya que no faltan quienes sostienen que Louis bebe leche, en tanto otros rugen de indignaci\u00f3n ante esa teor\u00eda y declaran que en un vaso semejante, no puede haber otra cosa que sangre de toro o vino de Creta, que viene a ser la misma cosa con diferente nombre.<br \/>\nA todo esto, Louis ha escondido el vaso en un pa\u00f1uelo fresco en la mano y entonces le vienen ganas de cantar y canta, pero cuando Louis canta el orden establecido de las cosas se detiene, no por ninguna raz\u00f3n explicable sino solamente porque tiene que detenerse mientras Louis canta, y de esa boca que antes inscrib\u00eda las banderolas de oro crece ahora un mugido de ciervo enamorado, un reclamo de ant\u00edlope contra las estrellas, un murmullo de abejorros en la siesta de las plantaciones. Perdido e la inmensa b\u00f3veda de su canto yo cierro los ojos, y con la voz de este Louis de hoy me vienen todas sus otras voces desde el tiempo, su voz desde viejos discos perdidos para siempre, su voz cantando When your lover has gone, cantando Confesing, cantando Thankful, cantando Dust still the door.<br \/>\nY aunque yo no soy m\u00e1s que un movimiento confuso dentro del pandemonio perfect\u00edsimo de la sala colgada como un globo de cristal de la voz de Louis, me vuelvo a m\u00ed mismo por un segundo y pienso en el a\u00f1o treinta, cuando conoc\u00ed a Louis en un primer disco, en el a\u00f1o treinta y cinco cuando compr\u00e9 mi primer Louis, y abro los ojos y \u00e9l est\u00e1 ah\u00ed en un escenario de Par\u00eds, y abro los ojos y \u00e9l est\u00e1 ah\u00ed, despu\u00e9s de veintid\u00f3s a\u00f1os de amor sudamericano \u00e9l est\u00e1 ah\u00ed, despu\u00e9s de veintid\u00f3s a\u00f1os est\u00e1 ah\u00ed cantando, riendo con toda su cara de ni\u00f1o irreformable, Louis cronopio, Louis enorm\u00edsimo cronopio, Louis alegr\u00eda de los hombres que te merecen.<br \/>\nAhora Louis acaba de descubrir que su amigo est\u00e1 en la platea, y naturalmente eso le produce una alegr\u00eda enorme, por lo cual corre al micr\u00f3fono y le dedica su m\u00fasica y entre \u00e9l y Trummy Young se arma un contrapunto de tromb\u00f3n y trompeta que es como para arrancarse la camisa a tiras y lanzarlas una a una o todas juntas por el aire. Trummy Young arremete como un bisonte , con unos rebotes y unas ca\u00eddas que te ladean las orejas. Pero ahora Louis se le cuela por los huecos y uno empieza a no escuchar m\u00e1s que su trompeta, uno empieza a darse cuenta una vez m\u00e1s que cuando Louis sopla cada sapo a su pozo y ah\u00ed te quiero ver.<br \/>\nDespu\u00e9s, es la reconciliaci\u00f3n. Trummy y Louis crecen juntos como dos \u00e1lamos y rajan de arriba a abajo el aire con una cuchillada final que nos deja a todos dulcemente est\u00fapidos.<br \/>\nEl concierto ha concluido, ya Louis se estar\u00e1 cambiando de camisa y pensando en el hamburger que le van a preparar en el hotel y en la ducha que se va a dar, pero la sala contin\u00faa llena de cronopios perdidos en su sue\u00f1o, montones de cronopios que buscan lentamente y sin ganas la salida, cada uno con su sue\u00f1o que contin\u00faa, y en el centro del sue\u00f1o de cada uno Louis peque\u00f1ito soplando y cantando.<br \/>\nJulio Cort\u00e1zar<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Parece que el pajarito mand\u00f3n m\u00e1s conocido por Dios sopl\u00f3 en el flanco del primer hombre para animarlo y darle esp\u00edritu. Si en vez del pajarito hubiera estado all\u00ed Louis para soplar, el hombre habr\u00eda salido mucho mejor. 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