{"id":30,"date":"2011-06-21T08:57:16","date_gmt":"2011-06-21T13:57:16","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.espol.edu.ec\/mely\/?p=30"},"modified":"2011-06-21T09:00:29","modified_gmt":"2011-06-21T14:00:29","slug":"detalles-de-los-adolescentes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.espol.edu.ec\/mely\/2011\/06\/21\/detalles-de-los-adolescentes\/","title":{"rendered":"DETALLES DE LOS ADOLESCENTES"},"content":{"rendered":"<p><strong><span style=\"color: #0000ff\">\"La juventud no es un tiempo, ni una generaci\u00f3n, ni una categor\u00eda homog\u00e9nea a la que<br \/>\nuno pueda examinar, desde fuera, con objetividad, sin emociones ni prejuicios. La<br \/>\njuventud es un cometa de riesgos y de oportunidades, de amenazas y de promesas, una<br \/>\nintromisi\u00f3n en el sistema c\u00f3smico de los adultos. Y como a los cometas, hay que<br \/>\nentenderla, m\u00e1s que un conjunto s\u00f3lido, como un torbellino, abigarrado y turbulento,<br \/>\nreflejo de las diferentes coyunturas de oportunidad que nuestra sociedad ofrece a los<br \/>\nreci\u00e9n llegados\"<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff\"><strong>Una conversaci\u00f3n sorprendente<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff\"><strong>Un personaje norteamericano visitaba en cierta ocasi\u00f3n una ciudad al norte de su pa\u00eds y le llam\u00f3 la atenci\u00f3n un joven a quien ve\u00eda todos los d\u00edas tumbado en el c\u00e9sped. Entabl\u00f3 con \u00e9l una conversaci\u00f3n que fue m\u00e1s o menos as\u00ed:<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff\"><strong>-\u00bfT\u00fa no estudias?, \u00bfno tienes ocupaci\u00f3n?<br \/>\n-\u00bfComo cu\u00e1l? -dijo el chico, entreabriendo un ojo.<br \/>\n-Podr\u00edas estudiar.<br \/>\n-\u00bfPara qu\u00e9?<br \/>\n-Para ingresar m\u00e1s adelante en la universidad.<br \/>\n-\u00bfPara qu\u00e9?<br \/>\n-Para obtener un t\u00edtulo y poder trabajar.<br \/>\n-\u00bfPara qu\u00e9?<br \/>\n-Para poder ganar mucho dinero.<br \/>\n-\u00bfPara qu\u00e9?<br \/>\n-Pues..., para que puedas adquirir una buena casa, y muchas cosas m\u00e1s -contest\u00f3 aquel hombre, ya un poco perplejo.<br \/>\n-\u00bfPara qu\u00e9?<br \/>\n-Para que en tu vejez disfrutes de lo que tienes y descanses.<br \/>\n-Pues eso es justo lo que estoy haciendo ahora: descansar.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff\"><strong>A la gente joven no se le pueden hacer planteamientos como los que este personaje ofrec\u00eda a aquel chico. Con ideales de ese tipo es dif\u00edcil dar sentido a la vida de nadie. <\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff\"><strong>Y el caso es que a veces, con nuestros cortos ideales, podemos darles bastante motivo para pensar as\u00ed. Y se une a que la etapa adolescente facilita un cierto aire desmitificador, como de persona que cree que ya lo ha visto y probado casi todo -y casi siempre con cierta decepci\u00f3n-, y no encuentran sentido a casi nada. Algo parecido a lo que queda caricaturizado en esta an\u00e9cdota.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff\"><strong>Pueden pasar por una fase en la que parece como si para ellos lo importante fuera s\u00f3lo lo inmediato, y no se atreven a creer en nada m\u00e1s, porque tienen miedo a decepcionarse luego. Prefieren creer en poco y esperar en nada, porque as\u00ed se sienten m\u00e1s seguros.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff\"><strong>Cuando veamos que les sucede algo de esto, hay que procurar darles \u00e1nimos y respaldar su confianza en s\u00ed mismos. Decirles que es mejor so\u00f1ar un poco aunque luego a veces uno se equivoque. Tener esperanza, aunque a veces se vea defraudada.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff\"><em><strong>Apostar por algo en la vida,<br \/>\nsin resignarse a que todo siga<br \/>\nen la mediocridad.<\/strong><\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff\"><strong>Idealismo y vanidad. La f\u00e1bula de Narciso<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff\"><strong>Cuenta la leyenda que Narciso era hijo de un r\u00edo y de una ninfa. Y por lo visto era un ni\u00f1o muy guapo.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff\"><strong>Narciso fue creciendo, y pronto fue un joven apuesto. Lo malo es que rechazaba el amor que le ofrec\u00edan y permanec\u00eda insensible al cari\u00f1o de los dem\u00e1s. S\u00f3lo estaba pendiente de s\u00ed mismo. As\u00ed fueron pasando los a\u00f1os hasta que un d\u00eda de mucho calor, despu\u00e9s de una cacer\u00eda, el muchacho se detuvo en una fuente para refrescarse. Al inclinarse para beber, Narciso vio su imagen reflejada en las aguas..., y se enamor\u00f3 perdidamente de su propia figura.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff\"><strong>Y all\u00ed se qued\u00f3 Narciso, d\u00edas y d\u00edas, semanas y semanas, indiferente a todo lo que le rodeaba. Y all\u00ed, inm\u00f3vil como una estatua, absorto en la contemplaci\u00f3n de su propia imagen, se dej\u00f3 consumir por el hambre y la soledad hasta desvanecerse y caer sin vida sobre la hierba. Esta vieja leyenda ha dado el nombre de narcisismo a esa ingenua vanidad de quienes ante el espejo alimentan sin cesar la admiraci\u00f3n hacia s\u00ed mismos.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff\"><strong>La tragedia de Narciso tiene otras formas mucho m\u00e1s corrientes, m\u00e1s a nivel de calle. Aparece como un idealismo, ingenuo y perezoso a la vez, que inunda los afanes de muchas chicas y chicos j\u00f3venes. Est\u00e1n llenos de proyectos: van a ser grandes genios, egregios artistas, creadores incomparables...; y a continuaci\u00f3n reconocen que van mal en sus estudios, que jam\u00e1s leen un libro, que no saben lo que es madrugar.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff\"><strong>Piensan que est\u00e1n llamados a ocupar puestos preeminentes, que est\u00e1n destinados a ser como aquel gran empresario que se hizo a s\u00ed mismo en unos pocos a\u00f1os y ahora es inmensamente rico. Imaginan que triunfar en la vida es un camino sencillo, de sue\u00f1o azul, glorioso, placentero y gratificante.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff\"><strong>Van por la calle imaginando las miradas de admiraci\u00f3n, las miradas de envidia, que sin duda le dirigen los conductores, los peatones, todos.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/icfnoticias.files.wordpress.com\/2008\/09\/jovenes-tigo1.jpg\" alt=\"\" width=\"255\" height=\"448\" \/><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff\"><strong>Y un d\u00eda reciben un halago (quiz\u00e1 de cumplido) por algo que han hecho, y ya se ven como un nuevo Mozart o un nuevo Goya. Y en seguida creen ser un genio mundial, un superhombre. Y se comportan como piensan que corresponde a alguien as\u00ed, de forma an\u00e1rquica y distinta, como un hombre al que poco queda que aprender, y que vivir\u00e1 con s\u00f3lo sacar un poco de partido a su inmenso talento.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff\"><strong>Pero la vida no suele ser as\u00ed. Porque la realidad es terca.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff\"><em><strong>Y para hacer cualquier cosa seria en la vida,<br \/>\nhay mucho que trabajar,<br \/>\nmucho que aprender,<br \/>\nmucho que tachar.<\/strong><\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff\"><strong>Han de comprender que nunca podr\u00e1n crear si anteponen hoy sus sue\u00f1os a la realidad. Quiz\u00e1 convenga recordarles aquello de Thomas Edisson de que el genio se compone de un uno por ciento de inspiraci\u00f3n y un noventa y nueve por ciento de transpiraci\u00f3n, de sudor, de trabajo.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff\"><strong>-Pero dec\u00edas antes que era bueno que fueran personas con ideales altos...<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff\"><strong>S\u00ed, pero tan importante como tener grandes proyectos e ideales es aprender a traducirlos en una lucha ordinaria de la dura realidad de cada jornada, porque hay demasiado idealista que se ha dejado ganar terreno por los halagos de la vanidad o la simpleza.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff\"><strong>La vanidad lleva a creerse algo distinto a lo que uno realmente es. El vanidoso piensa que hace maravillas y se siente herido si los dem\u00e1s no lo valoran. El hechizo de la vanidad los problematiza y sufren tremendamente. <\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff\"><strong>--\u00bfY qu\u00e9 remedios propones?<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff\"><strong>El mejor remedio es un poco de realismo:<br \/>\npara unos, ser\u00e1 comprender que los genios suelen ser inteligencias trabajadas por un estudio profundo;<br \/>\npara otros, abrir un poco los ojos y descubrir las cualidades de los dem\u00e1s, que es una excelente forma de aprender;<br \/>\npara los que pasan horas ante el espejo y a\u00fan as\u00ed no est\u00e1n seguros de que les guste lo que reflejan, ser menos puntillosos en cuanto a su aspecto f\u00edsico;<br \/>\npara todos, rechazar el enga\u00f1oso halago de la adulaci\u00f3n (propia o ajena), y comprender que el objetivo de la vida no puede ser algo tan pasajero como la opini\u00f3n ajena o el brillo de los aplausos.<br \/>\nLos personajes famosos, esos que saborean las mieles de la gloria, cuando son un poco sensatos -y sinceros- reconocen que s\u00f3lo con esas satisfacciones no se puede llenar una vida. Que vale m\u00e1s un poco de cari\u00f1o que todos los aplausos del mundo. Que, a veces, han logrado todos esos aplausos pero, en esa lucha, han perdido el cari\u00f1o de los suyos, y est\u00e1n tristes.<br \/>\nHay que aspirar a ser buena persona y a ser coherente con uno mismo. Tambi\u00e9n se puede desear que los dem\u00e1s lo crean as\u00ed, y lo valoren. Pero esto \u00faltimo ya es m\u00e1s dif\u00edcil y, sobre todo, menos importante. Muchas veces hay que contentarse -y no es poco, es lo principal- con estar satisfecho con uno mismo. El aplauso que importa y que de verdad satisface es el que proviene de nuestro interior, de la conciencia de la obra bien hecha.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff\"><strong>La fiebre del \"no es esto\"<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff\"><strong>Cuenta la tradici\u00f3n que, en cierta ocasi\u00f3n, un bandido llamado Angulimal fue a matar a Buda. Y Buda le dijo: \"Antes de matarme, ay\u00fadame a cumplir un \u00faltimo deseo: corta, por favor, una rama de ese \u00e1rbol.\"<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff\"><strong>Angulimal le mir\u00f3 con asombro, pero resolvi\u00f3 concederle aquel extra\u00f1o \u00faltimo deseo, y de un tajo hizo lo que Buda le hab\u00eda pedido.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff\"><strong>Pero luego Buda a\u00f1adi\u00f3: \"Ahora, por favor, vuelve a pegar la rama al \u00e1rbol, para que siga floreciendo.\"<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff\"><strong>\"Debes estar loco -contest\u00f3 Angulimal- si piensas que eso es posible.\"<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff\"><strong>\"Al contrario -repuso Buda-, el loco eres t\u00fa, que piensas que eres poderoso porque puedes herir, matar y destruir. Eso es cosa f\u00e1cil, de ni\u00f1os. El verdaderamente poderoso es el que sabe crear y curar.\"<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff\"><strong>Para destruir, para arrasar, para gritar de forma est\u00e9ril, para estar diciendo siempre que todo esta mal, que no es esto...; para todo eso no hace falta arte, ni ciencia, ni esfuerzo, ni cualidades.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff\"><strong>-De todas formas, siempre he preferido la rebeld\u00eda al conformismo burgu\u00e9s, porque pienso que no estar satisfecho del mundo en el que se vive y querer cambiarlo es algo digno de alabanza.<br \/>\nYo tambi\u00e9n, pero la rebeld\u00eda, que es necesaria, debe reunir ciertas condiciones, y quiz\u00e1 la primera sea saber contra qu\u00e9 nos rebelamos. <\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff\"><strong>-Contra el mal, contra la injusticia, contra la mediocridad...<br \/>\nBien. Pero empezando por el mal, la injusticia y la mediocridad que haya en uno mismo. No podemos ser como esos rebeldes de pacotilla que ni estudian, ni dan ni golpe, ni pueden ponerse a nadie como ejemplo de nada. Lo suyo m\u00e1s que rebeld\u00eda son ganas de incordiar.<br \/>\nLa historia est\u00e1 llena de ejemplos de rebeldes que cuando llegaron al poder se volvieron burgueses. Y de rebeldes que, al fracasar, se convirtieron en resentidos que s\u00f3lo sab\u00edan hacer cr\u00edtica destructiva.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff\"><em><strong>Es muy f\u00e1cil decir que algo est\u00e1 mal<br \/>\ny que hay que cambiarlo.<br \/>\nLo dif\u00edcil -y lo que hace falta-<br \/>\nes aportar ideas positivas<br \/>\ny conseguir cambiarlo realmente.<\/strong><\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff\"><strong>Ante el dolor, la humillaci\u00f3n o la desgracia<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff\"><strong>La adversidad y el dolor se presentan en la vida de todos. Es una realidad sencilla y patente ante la que caben reacciones muy diversas.<br \/>\nUnos se crispan, maldicen y patalean. Otros se refugian en la melancol\u00eda, pero la melancol\u00eda es como una mano enga\u00f1osa que se tiende hacia nosotros y que nunca logramos alcanzar: es pasajera, vol\u00e1til, fugitiva.<br \/>\nLa adversidad y el dolor no deben verse como cosas tan terribles. La mayor\u00eda de los pensadores que han afrontado seriamente el problema dicen que con ellos viene una ense\u00f1anza siempre \u00fatil para nuestra vida; que cuando se saben recibir pueden transformarse en algo positivo.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff\"><em><strong>Los golpes de la adversidad<br \/>\nson amargos,<br \/>\npero nunca est\u00e9riles.<\/strong><\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff\"><strong>Los padres deben dar ejemplo de serenidad frente a los reveses de la vida, de mantener la alegr\u00eda, de esos valores que se manifiestan cuando, frente a un golpe de destino, lo sabemos aceptar. En la adversidad suele descubrirse al genio, en la prosperidad se oculta, afirmaba Horacio. <\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff\"><strong>La alegr\u00eda es una muestra de que va bien todo el entramado de virtudes de una persona. Es como un s\u00edntoma claro de que una vida est\u00e1 bien construida, que posee resortes -como dec\u00eda Cervantes- para echar las penas fuera del alma y ser feliz.<br \/>\nEl dolor y la adversidad constituyen todo un espectro de contrastes en las personas. Unos, con muy poco, se desesperan. Otros, con mucho m\u00e1s, se crecen. El problema no est\u00e1 en que esas adversidades o esos dolores sean muchos o pocos, sino en la riqueza espiritual de las personas que los sufren, en su categor\u00eda personal y en el modo en que los asumen. Por eso ha llegado a decirse que la val\u00eda de las personas suele ir en funci\u00f3n inversa a las facilidades que han tenido en sus vidas. <\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff\"><strong>Autosuficiencia y consejo<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: x-small\"><strong><span style=\"color: #0000ff\">Cuentan que en un puente estrecho, de aquellos t\u00edpicos que se encontraban hace unos siglos como colgados entre las dos orillas de un torrente, se par\u00f3 en cierta ocasi\u00f3n un mulo, afirm\u00e1ndose con terquedad en el sitio.<br \/>\nIntentaron arrastrarlo por la cabeza, empujarle, e incluso molerle a palos las costillas, pero no hab\u00eda modo de hacerle avanzar. A uno y otro extremo del puente la gente esperaba con impaciencia.<br \/>\nHasta que lleg\u00f3 uno que parec\u00eda entender de mulos, se acerc\u00f3, agarr\u00f3 al mulo por el rabo y tir\u00f3 de \u00e9l hacia atr\u00e1s. Al sentir que le quer\u00edan hacer retroceder, el animal sali\u00f3 como una flecha hacia adelante, dejando el paso libre.<br \/>\nHay personas que son como aquel mulo: el mismo esp\u00edritu de contradicci\u00f3n. Parece que est\u00e1n esperando a saber de qu\u00e9 se habla para decir que ellos piensan lo contrario. Su norma principal es decir y hacer lo opuesto a lo que se diga o se haga.<br \/>\nPara educar a esas personas, quiz\u00e1 lo mejor ser\u00eda contratar los servicios de un experto en testarudos, como \u00e9se de la an\u00e9cdota, para que les diga en cada momento lo contrario de lo que de ellos se quiera conseguir.<br \/>\nEs triste ser tercos como aquel mulo, o tan autosuficientes que nunca sepamos aceptar un consejo. Todos necesitamos de alguien que nos ayude y nos comprenda; de alguien, al menos, con quien poder desahogarnos alguna vez.<\/span><\/strong><strong><span style=\"color: #0000ff\"><em>Desahogarse un poco<br \/>\ny pedir ayuda<br \/>\na quien nos la puede prestar<br \/>\nes ya un paso importante.<br \/>\n<\/em><br \/>\nPrimero, porque significa que ya nos hemos dado cuenta de que necesitamos esa ayuda.<br \/>\nDespu\u00e9s, porque al explicar las cosas a otra persona, suelen adquirir m\u00e1s objetividad y entonces ya las comprendemos mejor. Adem\u00e1s, el mero hecho de contarlo produce ya un gran desahogo.<br \/>\nY por \u00faltimo, porque seguro que nos pueden ayudar mucho con alg\u00fan buen consejo.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p>--Algunos dicen que quienes piden consejo para todo van como a remolque de los dem\u00e1s, que son gente de poca personalidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\"La juventud no es un tiempo, ni una generaci\u00f3n, ni una categor\u00eda homog\u00e9nea a la que uno pueda examinar, desde fuera, con objetividad, sin emociones ni prejuicios. La juventud es un cometa de riesgos y de oportunidades, de amenazas y de promesas, una intromisi\u00f3n en el sistema c\u00f3smico de los adultos. 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