Posted by akondrat

Por motivo del Día de San Valentín recordemos una vez más a los grandes amantes de la historia.
Cleopatra fue sin duda la más famosa de las reinas del antiguo Egipto y pertenecía a la dinastía greco-egipcia de faraones ptolomeos.
Julio Cesar, el hombre más poderoso de Roma, se encontraba en Egipto solucionando unas cuestiones de estado cuando conoció a Cleopatra. Este histórico encuentro se produjo a espaldas del hermano y rival de la reina que ya estaba conspirando contra ella.

Dice la leyenda que Cleopatra, a escondidas y al anochecer, llegó hasta Julio Cesar oculta en una alfombra a hombros de un servidor. Al desenvolver semejante regalo navideño, el poderoso cónsul quedo como loco, y así surgió una de las pasiones más celebres de la historia.
Con ayuda de su amado Cleopatra alcanzó la cima de su poder, pero todo se vino abajo con el asesinato de Julio Cesar ocurrido en el año 44 a.C.

La reina corría riesgo de perder su corona bajo el yugo de la poderosa Roma, cuando conoció al general Marco Antonio. Este al ver a Cleopatra se volvió loco igual que su antecesor, y hay que mencionar que Cleopatra no era muy guapa que digamos. (Así que ¡animo, mujeres! Resulta que no es necesario parecer a Angelina Jolie para embrutecer a un hombre.)
La pasión fue tal que Marco Antonio mandó al carajo a su esposa, olvidó su origen romano y quedó a vivir con Cleopatra en Alejandría. Ambos eran fuertes aliados y tenían grandes ambiciones.
Sin embargo, el tenía en Roma un poderoso rival: Octavio, sobrino y heredero de Julio Cesar. Sus ejércitos se enfrentaron en la batalla naval de Actium, en el año 31 a.C. y la derrota de la flota egipcia comandada por Marco Antonio, supuso el final de la pareja.
Después de perder a su amado, Cleopatra prefirió la muerte antes de someterse a Octavio y humillarse ante los romanos. Se suicidó de manera elegante, al estilo egipcio: ordenó una canasta de flores con una serpiente venenosa adentro, la que acabó con su vida mientras la reina olía este ikebana.

Los desafortunados amantes fueron sepultados, y Octavio con su amada Livia se sentaron en el trono el Imperio Romano.
A continuación les ofrezco un cortometraje filmado con la colaboración de Enrico Menéndez. Nuestro agradecimiento especial a Julio Moncayo, Pedro Méndez y Franklin Álvarez.
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febrero 15th, 2011
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