El partido de la revancha europea llega a los octavos de final de la Liga de Campeones. El primer asalto tendrá lugar en Londres, donde el Arsenal tratará de resarcirse de la derrota del pasado año ante el FC Barcelona. Los de Wenger reciben a los culés con toda su artillería pesada en un gran estado de forma. Cesc quiere demostrar porque merece un hueco en el once de Guardiola mientras que Van Persie con nueve goles en siete partidos disfruta de su mejor momento como futbolista, junto a ellos Nasri y Walcott (el jugador más peligrosos para Messi) tratarán de arruinarle la noche al sustituto de Puyol.
Guardiola tiene un gran problema con la baja del capitán azulgrana. El muro defensivo, la mejor pareja de Piqué en la retaguardia, el salvador de Valdés y el hombre decisivo en el remate de cabeza no estará presente en el Emirates debido a una lesión, y los resulatdos indican que su baja no solo es un quebradero de cabeza para el técnico azulgrana, sino también un problema para los intereses defensivos del club culé. Milito no es el jugador de hace unos años, las lesiones le han marcado y su posición ya no es tan temida, ante el Sporting no fue el muro que todos esperaban, por lo que Guardiola duda de su presencia. Abidal en un gran momento de forma será el encargado de velar por los intereses del Barcelona y frenar a Walcott. Piqué que ante Colombia midió mal y ante el Sporting fue superado por Barral, tiene la dura tarea de hacer frente a un Van Persie que está sublime. Al margen de la ausencia de Puyol, Guardiola saltará al campo con su once de gala consciente de que un gol en el Emirates encarrilaría el pase de los suyos a cuartos, aunque el Arsenal este año llega con una motivación más, la de revancha.