En el mundo coexistimos muchas culturas, con etnias, costumbres, formas de ver a Dios, etc.
Existen diferencias aún entre países muy cercanos, entre China y Japón, entre Corea del sur y del norte, entre Chilenos y Peruanos, si nos fijamos, las diferencias no existen pero nosotros nos las hemos creído, los países no existen, lo que existen son límites puestos por los gobiernos, no por los pueblos, deberíamos poder viajar por el planeta sin visas ni pasaportes.
Si dejáramos los espíritus regionalistas y la falta de tolerancia, si fuéramos menos orgulloso y entendiéramos que no existe una verdad absoluta, si nos viéramos como un solo grupo, en coexistencias con los seres vivos no humanos, respiraríamos hermandad, tranquilidad, solidaridad y hablaríamos una sola lengua, la hermosa mezcla de todas, y un solo lenguaje, el del amor.
