{"id":10,"date":"2021-03-03T15:18:55","date_gmt":"2021-03-03T14:18:55","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.espol.edu.ec\/portaldelcielo\/?p=10"},"modified":"2021-03-03T15:18:55","modified_gmt":"2021-03-03T14:18:55","slug":"el-centro-de-todo-debe-ser-cristo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.espol.edu.ec\/portaldelcielo\/el-centro-de-todo-debe-ser-cristo\/","title":{"rendered":"El centro de todo debe ser Cristo"},"content":{"rendered":"<blockquote><p>\u201cPorque no nos predicamos a nosotros mismos, sino a Jesucristo como Se\u00f1or, y a nosotros como vuestros siervos por amor de Jes\u00fas.\u201d <strong>(II Corintios 4, 5)<\/strong><\/p><\/blockquote>\n<p>Cuando evangelizamos el centro de nuestra pr\u00e9dica debe ser Cristo, no nosotros. Si hablamos de nosotros, debe ser s\u00f3lo para mostrar las maravillas que hizo el Se\u00f1or en nuestra vida. La misericordia que obr\u00f3 en nosotros no nos debe llevar a mostrarnos como el centro, sino al contrario.<\/p>\n<p>Si lo que abunda en nuestra mente es la Palabra de Dios, saldr\u00e1 por nuestra boca y nos justificar\u00e1. Ella nos limpiar\u00e1 y borrar\u00e1 toda soberbia para que el que resplandezca ante los hermanos sea Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Dios mand\u00f3 que surja la luz entre las tinieblas, una luz que ilumina el entendimiento y nuestros corazones. Esa luz es la que predicamos mediante la Palabra, y debe ser tan patente en nuestra pr\u00e9dica como en nuestras acciones.<\/p>\n<p>Alabemos a Dios con el Salmo: \u201cNo a nosotros, oh Jehov\u00e1, no a nosotros, sino a tu nombre da gloria, por tu misericordia y tu verdad.\u201d <strong>(Salmo 115, 1)<\/strong>.<\/p>\n<p>Por eso es importante sentir como siente Pablo. \u00c9l no se considera m\u00e1s que un siervo de los hermanos, no por falsa humildad, sino por amor de Jes\u00fas. De ah\u00ed parte el anuncio del Evangelio, de ver a los dem\u00e1s como almas valiosas por las que Cristo entreg\u00f3 su vida.<\/p>\n<p><strong>II Corintios 4, 7-8<\/strong><\/p>\n<p>El Evangelio de Cristo es un tesoro incalculable, porque trae la salvaci\u00f3n. Sin embargo, as\u00ed como se humill\u00f3 hasta la muerte, tambi\u00e9n quiso que este tesoro se lleve en vasos de barro.<\/p>\n<p>Los vasos de barro somos los creyentes que lo anunciamos, sabiendo que no somos los due\u00f1os del mensaje ni la sabidur\u00eda. S\u00f3lo somos sus siervos, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros.<\/p>\n<p><strong>Despu\u00e9s de la Cruz vendr\u00e1 la Resurrecci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Inmediatamente Pablo nos enuncia lo que padece el que anuncia. Nosotros sufriremos tribulaci\u00f3n, porque el mundo nos combatir\u00e1 para que desmayemos y renunciemos al camino de Dios. Pero no debemos estar angustiados nos dice la Palabra.<\/p>\n<p>La angustia es lo que padece el que no ve luz al final del camino, sino tinieblas. La angustia empeque\u00f1ece el coraz\u00f3n y nos hace inoperantes.<\/p>\n<p>No act\u00faa as\u00ed la Palabra en el que vive para ella, sino que nos da la fortaleza para soportar todo. Nos van a perseguir, pero no estaremos desamparados. Nos van a derribar, pero no nos destruir\u00e1n. Llevaremos en el cuerpo la muerte de Jes\u00fas, pero de igual manera se manifestar\u00e1 en nosotros la Vida.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l es la finalidad de todo esto?, \u00bfpor qu\u00e9 es necesario el sufrimiento del que predica? Para que nos configuremos totalmente con el Salvador, y participemos tambi\u00e9n de la Vida Eterna.<\/p>\n<p>Debemos tener el mismo esp\u00edritu de fe, la misma uni\u00f3n con Dios mediante su Palabra. El que resucit\u00f3 al Se\u00f1or Jes\u00fas, tambi\u00e9n nos resucitar\u00e1 a nosotros y nos presentar\u00e1 junto con los hermanos a los que predicamos.<\/p>\n<p><strong>\u201cPorque todas estas cosas padecemos por amor a vosotros, para que abundando la gracia por medio de muchos, la acci\u00f3n de gracias sobreabunde para gloria de Dios.\u201d (II Corintios 4, 15)<\/strong><\/p>\n<p>Cuando sintamos que caemos, que nos cuesta el anuncio, releamos este pasaje. Desaparecer\u00e1 el desasosiego y la tristeza cuando saboreemos la gracia de padecer por amor a los hermanos. Esto nos hace m\u00e1s parecidos a Cristo, que se inmol\u00f3 en la cruz por nuestros pecados, por amor a nuestra salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El hombre exterior se ir\u00e1 gastando. El cuerpo, lo material, se consume. Pero el hombre interior se renovar\u00e1 cada d\u00eda, en la medida en que lo alimentemos con la Palabra de Vida.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 vale m\u00e1s? \u00bfSalvar un cuerpo material o un alma inmortal? Por supuesto que tenemos que entregarnos como libaci\u00f3n para que la gloria finalmente se manifieste en nosotros.<\/p>\n<p>No tenemos que cuidar las cosas que se ven, sino las que no se ven. Porque si por amor a los hermanos me desgasto cada d\u00eda, me entrego, soportando la tribulaci\u00f3n del mundo, lograr\u00e9 lo m\u00e1s valioso. Que cada d\u00eda gane un cada vez m\u00e1s excelente y eterno peso de gloria.<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Si vamos a predicar, el centro debe ser Cristo siempre. No nosotros, aunque seamos un testimonio de la obra de Dios en los hombres. Puede servir para alg\u00fan hermano que reci\u00e9n comienza a caminar en la fe, pero no debe ser el centro.<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s importante, la Palabra de salvaci\u00f3n, la llevamos en fr\u00e1giles vasos de barro. Consideremos esto, para no envanecernos al predicar.<\/p>\n<p>Y si sufrimos, consider\u00e9monos dichosos. Porque despu\u00e9s de la Cruz, viene la Resurrecci\u00f3n. Y ser\u00e1 todo para que la gloria del Se\u00f1or se manifieste con poder ante el mundo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cPorque no nos predicamos a nosotros mismos, sino a Jesucristo como Se\u00f1or, y a nosotros como vuestros siervos por amor de Jes\u00fas.\u201d (II Corintios 4, 5) Cuando evangelizamos el centro de nuestra pr\u00e9dica debe ser Cristo, no nosotros. 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