14 Ago 2010 Nos sentimos culpables cuando:
 |  Category: Uncategorized

La respuesta a todas estas preguntas tendrá profundas implicaciones para su autoestima.

Nos sentimos culpables cuando:

Al contemplar algo que hemos hecho o dejado de hacer, experimentamos un sentimiento de minusvalía;

Nos vemos impulsados a racionalizar o justificar nuestro conducta.

Nos podemos a la defensiva, en actitud combativa, cuando alguien menciona la conducta en cuestión;

Nos resulta difícil y penoso recordar o examinar la conducta.

Piense en alguna acción que haya realizado, o que no haya realizado, de la cual se arrepiente, algo lo bastante significativo como para haber hecho mella en su autoestima. Luego pregúntese: ¿según los parámetros de quien estoy juzgando? ¿los míos o los de otro? Si esos parámetro no son en verdad suyos, pregúntese: ¿Qué es lo que yo creo en realidad sobre esto? Si usted es un ser humano pensante y, con toda honestidad y plena conciencia, no ve nada malo en su conducta, quizás encuentre el coraje necesario para dejar de condenarse en ese mismo instante. O, al menos, tal vez comience a vislumbrar una nueva perspectiva en la evaluación de su conducta.

"Yo solía hacerme reproches -decía Beatriz, en una de nuestras sesiones de terapia- porque nunca quise que mi madre viviera conmigo. es decir, conmigo, mi marido y nuestros hijos. Me educaron según el principio de que el deber hacia los padres es lo más importante, y que el egoísmo es un pecado. Pero una de las cosas que conseguí con la terapia es prestar atención a lo que yo realmente pienso, más que a lo que a veces me digo que pienso. Y la verdad es que para mi esas enseñanzas no tenían ningún sentido, sobre todo al considerar que mi madre siempre dejo bien en claro que yo no le gustaba mucho, y que yo sé que ella no me gusta mucho a mi. Nunca nos llevamos bien. Toda su vida estuvo inmersa en el abatimiento y la fatalidad. Si yo me mostraba demasiado feliz, solía decirme que algo no me funcionaba bien. Pensé que, si permitía que mi madre viniera a vivir con nosotros, iba a ser un infierno para mí y para mi familia. Además, es mi vida, no la de ellos. Así que haré lo que a mi me parece racional, y aceptare las consecuencias."

You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.
Leave a Reply