RELACIONES Y APORTACIONES DE LA PSICOLOGÍA A LA EDUCACIÓN

En las últimas décadas se han dedicado no pocos esfuerzos a delimitar el concepto y el objeto de estudio de la Psicología de la educación. Es importante señalar que no siempre estos esfuerzos dieron los resultados esperados, de modo que ha sido notoria la dispersión, todavía patente en la actualidad, tanto en lo que atañe al propio marco conceptual de esta disciplina como a su objeto de estudio y método de investigación.

Así, la Psicología de la educación será la disciplina que se propone como objetivo último la descripción, comprensión, predicción y control de dos tipos de variables:

 

las variables de naturaleza psicológica y educativa que intervienen en las situaciones educativas de enseñanza/aprendizaje y,

las variables que dicen referencia al comportamiento que se pretende instaurar o modificar en el alumno y, en general, en los sujetos de aprendizaje.

 

En resumen, hay tres núcleos que consideramos esenciales a la hora de comprender el concepto de esta disciplina, que consideramos fundamentales para explicar el núcleo básico conceptual de esta disciplina y que consiste en afirmar que la Psicología de la educación es aquella ciencia que trata,

(a) por una parte, del estudio del sujeto que aprende, del proceso de aprendizaje y de las estrategias instruccionales necesarias para que se cumpla el proceso educativo;

(b) por otra parte, es su cometido el análisis sistémico de la dinámica del comportamiento del alumno, de las características propias de una enseñanza efectiva y del medio ambiente que constituye el clima de aprendizaje y,

(c) por último, en función de estas dos premisas que anteceden, la Psicología de la educación tiene como objetivos la utilización del propio núcleo y cuerpo de conocimientos psicoeducativos que posee para la mejora de los procesos de enseñanza/aprendizaje formales y los menos estructurados así como el de ir creando y ampliando este cuerpo de conocimientos propio de cara a desarrollar nuevas teorías y modelos psicoeducativos y nuevas tecnologías que sirvan para la optimización del proceso educativo.

Con brevedad señalaremos aquellas variables, de entre las externas, internas/cognitivas y contextuales, que más han influído en la comprensión del aprendizaje en situaciones educativas. Denominamos variables externas del aprendizaje porque provienen del medio exterior al sujeto que aprende, es decir al sujeto que incorpora y atribuye significados a los contenidos que deberá asimilar y comprender. Son variables que no dependen directamente del propio sujeto, sino que más bien la procedencia y la responsabilidad está en los agentes educacionales como corresponsables últimos del proceso en su conjunto. Son variables que necesariamente deberán tenerse en cuenta como factores incidentes importantes para que el proceso de aprendizaje discurra con normalidad en toda situación educativa. Estas variables de que hablamos, de entre las más importantes, destacamos las siguientes:

 

la cultura en cuanto objeto de aprendizaje

descargatener en cuenta la planificación del proceso de enseñanza/aprendizaje puesto que se trata siempre de algo planificado e intencional

tener en cuenta las condiciones del estudio en el proceso de aprendizaje

la provisión al alumno de técnicas y estrategias de aprendizaje

la estructuración y organización relacionante de los contenidos/tareas de aprendizaje

la disposición motivacional del alumno que depende básicamente de agentes externos al sujeto que aprende

la competencia del profesor y el feed-back de profesor/alumno

tener en cuenta la curva de aprendizaje y la curva del olvido

hay que pensar siempre que en toda situación educativa se generan expectativas y atribuciones del profesor y alumno en el aula.

 

En lo que se refiere a las variables internas/cognitivas se les denominan así porque, a diferencia de las anteriores, dependen directamente del propio sujeto que aprende, forman parte de lo que podríamos llamar, en términos computacionales, variables propias del procesador. Es decir, configuran el sistema estructural del proceso de aprendizaje. Como ocurría con las variables externas, es imprescindible su conocimiento y tratamiento durante el proceso de aprendizaje, tanto por parte del alumno que aprende como de los agentes educativos (profesores y tutores). Destacamos de este tipo de variables las siguientes:

 

Utilización de mecanismos cognitivos básicos: percepción, atención, memoria

Esquemas de conocimiento previos y existentes y creación de nuevos esquemas

Actividad intrapsicólogica y zona de desarrollo próximo

Interés/motivación del alumno para crear desequilibrios de esquemas

Enfoques, estilos y estrategias de aprendizaje del alumno

Atribución de sentido/significado a lo que se aprende y construcción, formación de autoconcepto/autoestima

Metacognición: capacidad de planificación, regulación y evaluación de la actividad de aprendizaje que toda persona realiza.

 

Por último hay otro grupo de variables que denominamos contextuales del aprendizaje. Se trata de elementos básicos que debemos tener en cuenta en el momento en el que tiene lugar el hecho del aprendizaje. Aquí destacamos las siguientes:

 

La práctica/uso en la situación del aprendizaje

La disposición/preparación de materiales y recursos de enseñanza necesarios para el aprendizaje

Los estilos/modelos instruccionales del profesor

Tratamiento de procesos de grupo por parte del profesor en relación con el grupo de aprendizaje.

 

Confirmamos que la Psicología aporta todos estos datos que acabamos de exponer a la Educación de modo que nos dice que, de cara a la optimización de los procesos educativos, es preciso tener en cuenta estos tres tipos de variables simultáneamente en los procesos de aprendizaje escolares. Para una mayor amplitud en el tratamiento de este tema puede verse Barca (1997: 284-342). Afirmar aquí tan sólo que el aprendizaje en contextos educativos se planifica intencionadamente, se regula, se hace secuenciado y de forma interactiva y, por lo tanto, es preciso tener presente de modo sistémico todas estas variables externas, internas y contextuales.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *