Abrir una oficina, ¿de verdad merece la pena?

Cuando se comienza un negocio uno de los puntos que hay que resolver es dónde se va a dar de alta y también en dónde van a estar las oficinas. Estas dos cosas no tienen por qué ser acorde, una cosa es el domicilio fiscal y otra cosa es el domicilio físico de la empresa, aunque pueden ir de la mano.

Cuando el negocio es en realidad de una sola persona, un autónomo que empieza a emprender con un pequeño proyecto, es habitual que la persona ponga su domicilio tanto a nivel fiscal como de dirección postal ya que no hay una oficina propiamente dicha. La persona trabaja en casa y por tanto, se ahorra un alquiler que de cualquier manera es posible que no pudiera afrontar.

Un lugar de reuniones

Sin embargo, esto puede ser algo que de cara a los clientes no quede demasiado bien. Una oficina en un sexto piso de un barrio residencial descubre a las claras que el emprendedor no tiene un despacho. ¿No daría mejor impresión dar la dirección de una barrio de oficinas en Bilbao? Una dirección que tenga prestigio y que hable de un negocio bien situado de cara a los clientes.

Además, ¿qué ocurrirá si necesitas tener una reunión con alguno de tus clientes? No importa si estas reuniones son muy escasas, necesitas contar con un lugar para entrevistarte con ellos y no puede ser tu casa.

Las oficinas virtuales

La solución viene de mano de las oficinas virtuales. Unos espacios de trabajo compartidos que están situados en las mejores zonas de oficinas de cada ciudad. Si alquilas el servicio de una oficina virtual podrás disponer de esa dirección ya sea como dirección postal ya sea como dirección postal y de cara a Hacienda.

Allí podrás recibir toda la correspondencia y además podrás alquilar despachos o salas de juntas para mantener las reuniones que necesites ya sea con un cliente o con un grupo de ellos. Contarás con un espacio profesional, de prestigio y solo pagarás por el despacho las horas que lo necesitas. Un ahorro considerable ya que solo tienes que reservarlo por el tiempo que quieras y mantener la reunión tranquilamente.

Estas oficinas virtuales te ofrecen también otros servicios adicionales que puedes ir descubriendo y además, el precio es muy económico. Por un pequeño pago todos los meses que seguramente sea menos de lo que te costaría la luz de un despacho propio, dispondrás de estos servicios.

Añade un Comentario

Nombre: (Requerido)

E-Mail: (Requerido)

Sitio Web:

Comentario: