El camino de Steve Jobs por Jay Elliot
El éxito está en los detalles.
Jay Elliot nos demuestra cómo era la personalidad de Steve Jobs en los principios de la empresa Apple. Nos enseña que Steve era una persona que se podría decir perfeccionista ya que siempre estaba pendiente de los detalles de cualquiera de sus productos. Respecto a la empresa y la manera de trabajar que tenia Jobs, nos relata que la principal característica de Steve, a pesar de haberse salido de la universidad en los primeros años, era que se ponía en los zapatos de los clientes. Cualquier producto que fabricaba lo utilizaba e intentaba encontrar cualquier defecto que al cliente le pudiera molestar. Tenía la idea de que el producto debía de ser diseñado desde la caja que lo contiene hasta el último detalle con el que cuente.
Elliot apunta que Jobs tenía una fascinación especial por las manos, esta capacidad de observar cada cosa a detalle, en especial las manos, fue lo que llevo a Jobs a lograr generar los productos que le han dado tanto éxito a Apple tales como el Mac, Ipod, Iphone y Ipad.
Era un gerente poco convencional, Jobs tenía la idea de siempre estar involucrado en el proyecto. Cuando empezó con el proyecto de Mac, contaba con un equipo de menos de 100 personas,lograba mantener al equipo unido y lograba que todos los involucrados supieran cual era el rol de cada uno. Además de ello era muy impulsivo cada vez que algo no le gustaba lo decía pero no precisamente para criticar, sino para lograr que mejoraras el producto. Uno de los principales objetivos de Jobs al crear un producto era lograr un vínculo emocional entre el cliente y el producto.
Jobs era al que más reconocimiento se le hacía por los productos logrados, debido a su carisma y persuasión, pero menciona que la verdadera mente maestra en el sentido electrónico era su socio y cofundador Steve Wosniak.
El interés innovador de Jobs lo llevaba muchas veces a tener conflictos con la empresa y sus proyectos, en ese momento había uno llamado Lisa, en la que Steve tenia esperanza que cambiaria al mundo. Toda la tecnología aplicada a Lisa Jobs la baso en lo que había visto en una empresa llamada PARC que era parte de Xerox Company. Los problemas surgían cuando Jobs quería guiar a los ingenieros encargados del proyecto Lisa a hacer las cosas según lo había visto en PARC, pero los ingenieros no estaban de acuerdo en ser guiados por alguien que no era un ingeniero, además la mayor parte de ellos eran adoradores del cofundador, Steve Wosniak.
La molestia de Jobs fue enorme y más aun cuando le pidieron de favor que dejara de molestar a los ingenieros que trabajaban en el proyecto Lisa. Fue cuando Steve descubrió un nuevo proyecto llamado Macintosh, un proyecto que el busco destruir debido a que podría quitarle clientes a Lisa, pero una vez que vio el proyecto y le fascino. Steve simplemente se adueño del proyecto y empezó a añadir gente, dar órdenes y fijar nuevas direcciones. En este proyecto fue cuando surgió el primer mouse implementado en un ordenador, ya que en un principio la Macintosh iba a ser controlada con un teclado pero Steve motivo al equipo a encontrar una mejor manera de mover el cursor, estas ideas eran extraídas de PARC y enriquecidas por el equipo de Mac.
El talento manda.
Una vez al mando del proyecto Macintosh, Jobs se dedico a hacer crecer el equipo del proyecto, teniendo un grito de guerra dentro del grupo de Macintosh:
“!Piratas! No la Marina”, la cual usaba en sus famosos retiros en los cuales todo el grupo de trabajo convivía todo un fin de semana para lograr un sentido de pertenencia y de “todos estamos juntos en esto”.
Él quería demostrar el concepto de un pequeño equipo de arranque con el éxito del Macintosh y después usar esta experiencia para difundir el pensamiento de los pequeños equipos orientados al producto hacia el resto de Apple.
Para él la cultura de un equipo orientado al producto era que cada empleado aportara su propio giro y contribución con el fin de alcanzar la meta máxima: el producto. Parte de que todos se llevaran bien dentro del grupo era debido a que Steve intentaba proteger al equipo de la interferencia del resto de la compañía.
Él era de los jefes que no mandaba desde la oficina sino era de los que se ensuciaban las manos, trabajando al lado de todos.
Steve, sin embargo, era un jefe demandante, el decía que si realmente creías que estabas cambiando el curso de la historia y de la industria, trabajarías horas ridículas , renunciarías prácticamente a cualquier otra vida mientras estuvieras dentro del proyecto y deberías de considerarte privilegiado.
Steve era un jefe que no solo se interesaba por la producción del producto sino se interesaba en las otras áreas tanto marketing, diseño y financieras. Tanto se interesaba Jobs en su equipo y en el proceso que ideó un atrio en el cual los empleados podían reunirse y pasar el tiempo, en dicho atrio había un piano, videojuegos y un refrigerador lleno de refrescos.
Deportes en equipo.
Para Steve, hacer que la empresa siguiera por el mismo camino en algún momento se desmoronaría. Para él el éxito financiero solamente disfrazaba los problemas.
Por lo tanto, cuando el CEO (Inversionista inicial para que Apple surgiera) dio a conocer su deseo de abandonar el puesto, llevo a Steve a la tarea de encontrar un nuevo CEO, por lo tanto en una de las tantas reuniones menciono dicho tema y algunos de los líderes de Mac le hablaron maravillas del presidente de PepsiCo, John Sculley, le mencionaron que era un experimentado CEO y un genio de la mercadotecnia.
Fue entonces cuando el gran poder de persuasión de Steve Jobs salió a flote y según cuentan en una de sus reuniones Jobs le dijo a Sculley: “Quieres pasar el resto de tu vida vendiendo agua con azúcar o quieres cambiar al mundo”.
Un mes después de que entrara Sculley, Apple lanzo Lisa que su precio de introducción era de 10 mil dólares, Mac por el contrario era el novato de la compañía y su precio rondaba los 2000 dólares. Así que Apple tenía dos productos que distribuir y precisamente esta era la razón por la que se había contratado a Sculley. Pero era tanta la influencia de Steve sobre Sculley que la compañía se dividió en dos, Apple contra Mac. Esto llevo a que poco a poco Sculley y Jobs se fueran distanciando.
Para Steve Jobs uno de los problemas que se debían corregir en la empresa, era la forma en que se distribuían los productos, Steve tenía la idea de que mandar los productos a distribuidores y que ellos los vendieran era para productos corporativos como los de IBM por lo tanto intento convencer a Scully de que cambiara la forma de distribuir los equipos de la compañía pero John no escuchó.
Meses después Steve le pidió a Jay Elliot que le concretara citas para platicar con los líderes corporativos más experimentados de la industria y Elliot así lo hizo. Muchas cosas le dejaron a Steve las platicas con los lideres pero lo que más lo motivo es que muchos de ellos coincidían con él en las ideas de que la empresa debía estar enfocada al producto, que la estructura organizacional debía de cambiar y que Apple debería de considerar un sistema de venta directa al consumidor y evitar a los distribuidores.
El colmo de todo el problema sucedió después de una reunión fuera de las oficinas cuyo objetivo era resolver fricciones, pero Scully la aprovecho para meter en la cabeza de los demás la idea de que lo mejor para Apple era controlar el Anaquel. El mayor problema surgió cuando Scully comunico a Steve que ya no dirigiría el equipo Macintosh, en lugar de eso sería promovido a una posición con mayor responsabilidad general. Esto llevo a John a abandonar las instalaciones y se fue, un retiro que duraría diez años.
Después de un tiempo Steve Jobs fundaría NeXT para después también fundar una unidad de gráficos que después se conocería como Pixar.
Después de tiempos difíciles Pixar se había aliado con Disney para la producción de un largometraje titulado “Toy Story”.
En 1995 Pixar estaba radiante con el éxito de Toy Story pero NeXT apenas se mantenía en pie, sobreviviendo sólo porque Steve seguía invirtiendo grandes cantidades de dinero al mes. Sin embargo su vida de negocios estaba a punto de dar un vuelco en forma extraordinaria, llevándolo a ser reconocido como, quizás, el mejor director ejecutivo de todos los tiempos.
En 1996 con ambas compañías NeXT y Pixar aún drenando capital, la oportuna casualidad que habría de salvar el cuello de Steve y prepararlo para todas las grandes cosas que vendrían, llegó de la fuente menos probable, el último lugar que podría haber esperado.
Apple Computer necesitaba desesperadamente un nuevo sistema operativo. Microsoft Windows, debido a todas sus imperfecciones, estaba sacando nuevas versiones con muy convenientes y atractivas aplicaciones, lo cual alejaba a los clientes de Mac. En ausencia de Steve, Apple parecía haber perdido la habilidad de crear un nuevo sistema operativo interno.
Tiempo después, y gracias a que Steve estuvo intrigando, el consejo votó porque Gil Amelio debía renunciar a la compañía. Steve Jobs regresó entonces a Apple y fue entonces nombrado CEO. Una vez que Jobs tomo posesión de la empresa recorto muchísimos proyectos y despidió mucha gente, estaba convencido de que Apple debía de ser una compañía de mil millones de dólares con menos de 5000 empleados.
En 1997 cuando Steve volvió a la compañía, él y Jonathan Ive, el jefe de diseño, desarrollaron el prototipo del iMac. Se trataba de un ordenador integrado con una pantalla extravagante color neón de rayos catódicos.
Desde el trato de la Laser Writer con Canon, Steve estaba convencido de que hay tiempos para desarrollar en la casa y de que hay tiempos para salir a ver lo que hay afuera.
SoundJam MP era un software de música en MP3 líder en el mercado. Lo había desarrollado Casady & Greene (C&G), una pequeña firma de Sillicon Valley que también había creado juegos para Macintosh.
El principal programador de SoundJam, Jeff Robin, había trabajado una vez para Apple. SoundJam MP se había vuelto un gran éxito, ganando el 90 por ciento del mercado.
Apple se acercó a C&G para comprar los derechos del SoundJam. Como parte del trato Jeff Robin fue nuevamente contratado por Apple para que fuera el responsable de crearle una nueva interfaz. Cuando la versión del software de Apple fue presentada en Macworld de enero de 2001, ahora llamado iTunes que resulto ser inmensamente popular.
La constante idea de Steve de estar a la vanguardia de la tecnología lo llevo a siempre pensar en mejorar lo existente,fue de esto de donde surgió la idea del iPod.
Otra ventaja que le dio a Apple la oportunidad de crecer con el iPod fue que otros MP3 existentes tardaban horas en descargar la librería de música.
Fue aquí cuando a Jobs se le ocurrió la idea de utilizar iTunes para poder pasar música al iPod mediante un medio de transferencia más rápido, puerto USB.
Siguiendo con la tradición steveana, el 23 de octubre, en la sede de Apple, Steve se presentó frente a una audiencia recibida sólo con invitación y ofreció al mundo su nuevo y hermoso hijo, el iPod.
Volverse “cool”:
Una forma distinta de ver las ventas Jobs estaba seguro que tanto como tener un buen producto es importante tener una buena publicidad porque si no la tenia el público nunca se iba a dar cuenta de lo que vendías.
Las asociaciones de Steve con Regis McKenna y Jay Chiat les dieron a todos ellos enormes oportunidades para desarrollar la creatividad que sigue caracterizando a la marca Apple. Después del retorno de Steve, Chiat/Day puso al innovador director de arte Lee Clow a cargo de la cuenta de Apple. Él propuso otro éxito con la muy popular campaña de Apple: “Piensa diferente”.
Al poco tiempo Steve anunció que su nueva tienda online Apple.com había recibido pedidos por un monto de 12 millones de dólares en el primer mes.
Lo de las ventas online fue una gran noticia. Sin embargo las ventas tradicionales continuaban siendo una frustración. La participación en el mercado de Apple seguía estancada. Uno de los problemas principales, creía Steve, era el estilo de venta de los productos de la empresa. Las cadenas de tiendas grandes no colocaban a Apple en el mejor lugar en los estantes, ni había publicidad que llamara la atención. Además, aun en las mejores circunstancias, las tiendas tampoco tenían un sentido de lo que es estilo.
Para lograr llegar al consumidor de manera más directa Steve contrato a Ron Johnson. Y a su vez contrato a Mickey Drexler. Johnson tenía el reto de llevar los productos Apple directamente al consumidor con la creación de una tienda de venta al por menor.
La tienda para empleados Apple empezó en 1984 en Bandley Drive en Cupertino. Tenían todos los productos expuestos de forma atractiva y a los empleados-clientes se les animaba a probarlos. Realmente era más bien un centro de demostración activa que un espacio tradicional de ventas al público.
En 2010 de los 46.000 empleados de Apple, más de la mitad trabajaba en ventas al por menor. Todo el personal de las tiendas Apple está capacitado para comprender lo que representa la marca Apple y adoptar los valores de la empresa. Los vendedores son, para cualquier compañía, la cara que se le da al público.
Cuando el iPhone estaba en desarrollo, él se preocupaba mucho por la seguridad y se cercioraba de que la competencia no obtuviera conocimiento previo de ningún aspecto del diseño o la tecnología. Así que dicho aislamiento lo llevó a un extremo: cada equipo trabajando en un aspecto del iPhone estaba incomunicado de los demás. De igual forma los que trabajaban con los materiales que serían utilizados para la pantalla y el estuche no tenían acceso a los detalles del software, ni la interconexión del usuario, ni a los iconos de pantalla, etcétera.
Una vez con el iPhone desarrollado, Steve se los mostro a AT&T y quedaron fascinados con la funcionalidad del mismo, pero Jobs no iba en forma de muestra sino que iba en plan de negocios. A Steve le importaba tanto la apariencia de su producto que acordó con AT&T evitar poner el nombre de la compañía en cualquier parte del teléfono (acción que se realizaba con cualquier fabricante de celulares), a regañadientes AT&T aceptó.
A principios de enero del 2007, unos seis años después de la presentación del iPod, el público en el Centro Moscone de San Francisco escuchó la interpretación de James Brown de «I Feel Good». Fue entonces que Steve salió al escenario recibido con los gritos y aplausos del público y dijo: «Hoy vamos a hacer un poco de historia». Fue su presentación del iPhone al mundo.
Ser Steveano.
¿Realmente se pueden seguir los pasos de Steve Jobs y practicar lo explicado en estas páginas para enriquecer la forma de realizar negocios y mejorar para siempre los productos que creas?
Elliot dice que sí. Steve enseña a preguntar siempre: “¿Qué se puede hacer con esta tecnología?” Lo más importante es que todos en la organización y todos con los que tratemos sepan que nosotros somos el zar del producto: “Toda decisión final acerca del producto, la interconexión de usuarios y cualquier otro aspecto pasan por mí”.
Otra cosa que Steve difunde es el poder de las relaciones públicas de primer nivel, sobre todo cuando no tienes demasiados fondos. Las relaciones públicas son la mejor forma de entrar a un mercado.
La primera señal que indica pasión por un producto es que tú mismo seas un ávido usuario. Tienes que ser sincero contigo mismo. Si no te importa tu producto, ¿cómo vas a ser un defensor convincente?, ¿cómo vas a convencer a los demás de que el producto es algo que les sirve, les satisface y que lo van a gozar?
Steve Jobs no pudo haber alcanzado sus logros sin pasión, un compromiso con la excelencia, una marca espectacular y la apertura para aprender de sus errores.
Difícilmente podríamos encontrar un mejor camino sin tener como meta seguir sus pasos.

