Clima

julio 7, 2013, Posted by danieltapia at 13:36

Si se atiende a la ubicación del Ecuador en la superficie del planeta, sobre la propia franja central de la zona tórrida, su clima deberia ser uniformemente cálido. Sin embargo, no sucede asi, ya que, por el contrario, es factible experimentar toda clase de climas; la temperatura va desde extremos de calor, como ocurre en la zona interna de la Costa y en los parajes selváticos del Oriente, basta extremos de frío en las cumbres nevadas de la cordillera.

El factor que provoca estos resultados es el relieve, por su disposición y su altitud, pero no es posible desconocer la influencia que ejercen también las brisas marinas en el archipiélago de Colón y en la franja más externa del litoral.

Por lo que se refiere a los cambios de estación, el año está dividido en dos periodos: uno más lluvioso desde diciembre hasta junio ("invierno"), mientras que el otro, más pobre en precipitaciones, se extiende de junio a diciembre ("verano"). En la Costa y el Oriente, la temperatura no acusa variaciones muy notables en estos dos periodos, pero dentro de la Sierra si se observan cambios apreciables; además, en esta última región, el régimen de las lluvias sufre bastante alteración y, para el caso concreto de Quito es un dicho tradicional que ahi "llueve trece meses al año"' con lo que se quiere indicar que las precipitaciones son casi impredecibles, y no la presencia de un volumen desmesurado de éstas.

La Costa recibe el influjo de masas de aire húmedo ecuatorial en invierno, y de masas subtropicales, cálidas y secas, procedentes del Pacifico, en verano. No es, pues, de gran importancia la acción de la contra corriente ecuatorial del Oeste, cuyas aguas cálidas contribuyen de todas maneras a incrementar las lluvias en la parte norte. Por el contrario, son mayores los efectos de la corriente de Humboldt, cuyas aguas frías abandonan la línea de la costa a la altura de Manabí, para dirigirse hacia las islas Galápagos. Las temperaturas medias oscilan alrededor de los 28 °C (invierno) y los 25 °C (verano). Ayuda a mitigar el calor del verano un viento del suroeste, frío y seco, al que suele designarse como "viento de Chanduy", procedente del mar. Las lluvias disminuyen en general, de N. a S., por lo que, mientras las cuencas de los ríos Esmeraldas y Santiago y buena parte también de la cuenca del Guayas, pertenecen al sector de las lluvias constantes, la península de Santa Elena, en el extremo occidental de la provincia de Guayas, es muy árida, con un máximo de 500 mm de precipitación anual y diversos lugares de El Oro se muestran amenazados por la sequía.

La Sierra registra climas diversos, y no sólo en sentido altitudinal, sino también a causa de la orientación de la cordillera con respecto al movimiento de las masas de aire. Las zonas bajas de los flancos exteriores tienen en común las temperaturas altas que, incluso en la época más fresca, no descienden por debajo de los 200 °C. Otra es, por el contrario, la distribución de las precipitaciones que, aun siendo abundantes, fluctúan entre máximos y mínimos, siendo de notar, por ejemplo, que El Puyo, a 800 m de altura, registra unos 5.000 mm de lluvia al año, mientras que otros parajes apenas rebasan los 1.500 mm.

Excepto algunos valles especialmente abrigados, puede afirmarse que todo el surco interandino, a causa del relieve, goza de temperaturas primaverales durante todos los meses del año (Quito 13,50 °C de temperatura media anual; Ibarra, más al norte, 15 °C; Riobamba en la zona central 13,5 °C; Cuenca, en el sur, 14,2 °C), pero las lluvias varían mucho de una "hoya" a otra. Así, en la regada por el río Guayllabamba, que corresponde al sector de Quito, las precipitaciones medias son de 1.041 mm al año; en la del Chota (Ibarra) bajan drásticamente a 480 mm; en la de Chimbo (Riobamba) descienden a 420 mm y en la de Paute (Cuenca) la cifra se eleva en cambio a 738 mm. Son explicables las características climáticas de Vilcabamba, un valle localizado a poca distancia del extremo meridional y famoso en todo el mundo por la longevidad de sus habitantes: la temperatura media es de 19,6 °C y las precipitaciones de 2.000 mm al año, en una zona situada a 1.700 m sobre el nivel del mar. En ciertos valles. las lluvias suelen escasear (Chota 347 mm, Puéllaro 354 mm) y más arriba, sobre los páramos estériles, las temperaturas son decididamente frías y pueden situarse incluso a valores bajo cero. En Rato de Antisana, a poca distancia de la línea equinoccial pero a 4.095 m de altura, el mes más cálido registra una temperatura media de 6 °C y el más frío de 3,3 °C; las precipitaciones, de 1.000 a 2.000 mm, caen en forma de nieve o granizo. En las cimas de la cordillera, por encima de los 4.700 m, se encuentran formaciones glaciares que, en las fases más gélidas del cuaternario, descendieron hasta 3.900 m, según lo atestiguan los depósitos morrénicos que se encuentran intactos a tales niveles.

La región del Oriente más próxima a la cordillera acusa caracteristicas subtropicales, con temperaturas que oscilan alrededor de los 20 °C; pero la zona propiamente selvática se distingue por un clima de tipo ecuatorial, con humedad muy eleyada y temperaturas que revelan insignificantes oscilaciones estacionales, según lo prueba el dato de que se registre una temperatura media de 24 °C en el mes de julio y 25 °C en el de enero. El sector experimenta la influencia alterna de las masas de aire cálido y húmedo procedentes del Atlántico (alisios de noreste y de sureste) y es, por lo tanto, muy lluvioso. Se reciben precipitaciones a lo largo de todo el año, con medias que pueden alcanzar con facilidad hasta los 4.500 milimetros.

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