El camino hacia la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010 fue arduo para Uruguay. En el proceso, uno de los puestos que más dolores de cabeza le provocó a Oscar Tabárez fue el del arquero, a punto de tal que utilizó cuatro a lo largo de las eliminatorias. A continuación, FIFA.com repasa el aporte de cada uno a la clasificación celeste pensando en quién puede ocupar el arco el día del debut ante Francia.
Carini, opción de arranque
A nadie extrañó que Tabárez arrancara el torneo clasificatorio, allá por octubre de 2007, dándole la titularidad a Fabián Carini. Para ese entonces, a los 28 años, el arquero tenía más de 60 partidos con la selección mayor, incluyendo dos eliminatorias (Corea/Japón 2002 y Alemania 2006), un Mundial (el disputado en Asia) y dos Copas América.
Solo le jugaba en contra su falta de continuidad en el Inter de Milán, que buscó remediar marchándose al Real Murcia. Allí tampoco podía afirmarse, y quizás influyó en sus actuaciones, ya que con él en el arco, Uruguay ganó apenas un partido, el del debut ante Bolivia, empató dos y perdió dos, recibiendo seis goles.
Después del 1-1 en Brasil, en junio de 2008, Carini perdió el puesto a manos de Juan Castillo, su suplente desde el arranque. Si bien integró el banco en los próximos cinco encuentros, todo hacía pensar que regresaría a la titularidad tras la lesión de Castillo en octubre. Pero Tabárez no lo citó en marzo de 2009 para el compromiso con Paraguay. “Le falta juego. Creo que es un algo circunstancial”, decía en aquel momento el técnico. Jamás volvería a convocarlo…
Castillo, primera alternativa
Decidido a probar otro arquero, la elección de Castillo resultó lógica: no sólo venía siendo la primera alternativa, sino que además Tabárez lo había hecho debutar en la absoluta dos años antes. Muralla atajó los próximos cinco encuentros, manteniendo el arco en cero en los tres primeros. En aquel lapso, Uruguay ganó dos, empató dos y apenas perdió con Argentina en Buenos Aires, concediendo cuatro dianas.
Luego de la victoria ante Colombia en Bogotá, incluso, fue elogiado por Ubaldo Fillol, campeón con Argentina en 1978: “Tiene un estilo poco convencional. No es el típico arquero sobrio. Le gusta arriesgar y mostrarse. Es un transgresor”. Todo iba de maravillas hasta que en octubre de 2009, días después del duelo con Bolivia, se rompió los ligamentos cruzados de una rodilla en su club, el Botafogo de Brasil.
El “interinato” de Viera
Si bien Tabárez tenía cinco meses por delante hasta el próximo encuentro por las eliminatorias, Castillo no iba a estar disponible. Y mientras muchos asumían el regreso de Carini, el entrenador sorprendió al citar para el amistoso contra Francia de noviembre a Sebastián Viera, quien llevaba tres años lejos de la selección.
Viera, un arquero de buen porte categoría ’83 que Jorge Fossati hizo debutar en la Copa América 2004 y alineó en ocho encuentros clasificatorios para Alemania 2006, no atajaba seguido en el Villarreal de España, y tampoco jugó frente a los galos. Sin embargo, fue titular ante Libia, en un amistoso en febrero de 2009, y finalmente ante Paraguay, por la 11ª de las eliminatorias.
Pese de mantener el arco en cero en la victoria sobre los guaraníes (2-0) y en el empate con Chile en Santiago, Viera tuvo una floja actuación frente Brasil en Montevideo (0-4). “Me da bronca porque siempre rendí en la selección y una vez que no lo hago, el público se me tira encima”, decía dolido, deseando una redención no que iba a tener.
¿La “era Muslera”?
Cuatro días después, Uruguay visitaba a Venezuela. “Fue una fatalidad, nadie puede negar las condiciones de Viera. Cuando uno vive una situación así quiere tener revancha rápido”, exclamaba Castillo, suplente frente a los brasileños. Sin embargo, a pesar de no atajar en Botafogo, Tabárez le devolvió el puesto durante los próximos tres partidos: cosechó un empate, una derrota y una victoria, permitiendo cuatro goles.
Pero Castillo no dio seguridad. “Hubo errores tanto míos como de Fabián (Carini) y de Sebastián (Viera), pero que hay que asumirlos. Eso provocó cierto grado de desconfianza. Ahora hay que ser autocríticos, tratar de evitarlos y ser confiables. El que vaya a jugar tiene que ser seguro”, reconocía.
Tras ser suplente frente a Perú y Colombia, por las 15ª y 16ª jornadas de las eliminatorias, Tabárez decidió darle arco para las dos fechas finales a Néstor Muslera, quien con apenas 23 años atravesaba una de sus mejores temporadas en la Lazio desde su llegada en 2007. Con su 1,90 metros de altura, el debutante respondió bien en la victoria sobre Ecuador y en la derrota frente Argentina, a punto tal que se ganó la confianza de Tabárez para disputar la repesca ante Costa Rica, postergando a Castillo al banco.
La solidez y voz de mando demostradas parecieran poner a Muslera en ventaja para ser titular el día del estreno en Sudáfrica. Sin embargo, Castillo cambió el Botafogo por el Deportivo Cali pensando en recuperar el puesto. Lo mismo busca Carini en el Atlético Mineiro. También sueñan con el Mundial Martín Silva (26 años, Defensor Sporting) y Néstor Conde (26, Universidad de Chile), dos que fueron parte del proceso pero no jugaron. ¿Quién terminará en el arco, entonces? La incógnita la desvelará Tabárez el 11 de junio.





Ghana repasa con fruición su rendimiento en la Copa Africana de Naciones pese a caer derrotada en la primera final a la que asistía desde 1992. Una vez superada la amarga decepción de perder el encuentro decisivo en los cinco últimos minutos tras haber tenido contra las cuerdas en Luanda al gran favorito del certamen, Egipto, se ha hecho patente la magnitud de su gesta.



























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