Los milicianos de Hamas han capturado el jueves por la noche el último baluarte del presidente palestino Mahmud Abbas, su residencia e instalaciones situadas en la costa mediterránea de Gaza después de negociar con sus guardianes. Con la conquista de esta posición, los milicianos del Movimiento de la Resistencia Islámica (Hamas) han completado el control de la Franja de Gaza, un territorio de 330 kilómetros cuadrados y un millón y medio de habitantes después de cinco días de sangrientos combates con los organismos de seguridad y milicianos de Al Fatah. En una contrastante demostración de las nuevas realidades en el terreno, un combatiente enmascarado de Hamas se sentó en el escritorio del presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmoud Abbas, también conocido como Abu Mazen, y declaró el fin de la autoridad apoyada por Occidente en la Franja de Gaza.
Por su parte, el presidente palestino, Mahmud Abbas, ha disuelto el Gobierno de unidad nacional, formado por el movimiento nacionalista Al Fatah y el islamista Hamas, y ha nombrado un gabinete de emergencia encabezada el economista Salam Fayad, un ex funcionario del Banco Mundial con escasa representatividad entre las masas palestinas.
