Dos de los más grandes exponentes de la literatura latina se convirtieron de mejores amigos a enemigos a muerte por el corazón de una dama o ¿por alguna otra razón que no conozcamos?. Averiguemoslo en esta primera parte de Curiosidades. Empecemos.
Hace poco se publicó la edición conmemorativa de “Cien años de soledad”, en la que se incluyó la reseña antigua de Mario Vargas Llosa sobre el famoso libro y algunos especularon sobre la posibilidad de una reconciliación entre éste y Gabriel García Márquez, pero no se dio.
La pelea entre dos de los escritores más importantes de Latinoamérica fue sorpresiva para todos. No sólo la frontal con violencia física, sino la que siguió después.
Ha habido diversas versiones sobre los motivos de la pelea y cómo se dio, incluidas las de otros escritores como Carlos Fuentes.
Mi aportación se basa de manera central en la narración que me hizo José Luis Cuevas, testigo de los hechos muy cercano a ambos, pero más al Premio Nobel colombiano.
Eran los mejores amigos, inclusive habían estado viviendo juntos en Barcelona, España. Peruano uno y colombiano el otro, como todos saben, se guardaban admiración y respeto mutuo al grado de que cuando García Márquez publicó su obra cumbre, “Cien años de soledad”, Vargas Llosa dedicó un libro igual de voluminoso, “Historia de un deicidio”, exclusivamente para analizar el del colombiano.
Un adiós en Barcelona.
Patricia se lamentaba de la más reciente aventura amorosa de Mario y se quejó conGabo, como le dicen todos sus amigos al colombiano, que la visitaba en la residencia que el matrimonio Vargas Llosa tenía en España.
Gabriel, medio en broma y medio en serio, le dijo a Patricia que la ayudaba a vengarse haciéndose su amante. Hay quienes dicen que tal proposición era absolutamente en broma, producto de la misma naturaleza del escritor, y que Patricia no lo entendió así, lo rechazó airada y se lo contó a su esposo. Otra versión dice quePatricia aceptó de inmediato la propuesta y Gabo, fuera cual fuera su intención inicial, sucumbió a la tentación e hizo suya a Patricia esa tarde.
El caso es que la venganza de la esposa ofendida sólo podía ser completa si enteraba al marido de su propio engaño, y Patricia así lo hizo; con el añadido de que le restregó en la cara una frase que lo hiriera más: "para que veas quiénes son tus amigos, mientras tú andas quién sabe dónde, ellos vienen a proponerme que me haga su amante..."
Gabriel y Mario no volvieron a encontrarse en España después de que éste se enteró del incidente del primero con su esposa.
El encuentro fue en la ciudad de México. Se proyectaba un documental sobre lo sucedido a los sobrevivientes de los Andes, narrado por Vargas Llosa, en una pequeña sala ubicada en la avenida Oaxaca.
Asistieron muchos amigos de los dos escritores y desde luego estos también.
Gabo vio a Mario y abrió los brazos para felicitarlo por su intervención hablada en el documental, al tiempo que decía "Mario...", cuando fue violentamente interrumpido por un derechazo de Vargas Llosa, que le reclamaba: "¡Traidor...¡
García Márquez cayó al suelo con los brazos abiertos como Cristo crucificado, sin haber hecho el menor intento por defenderse tras la sorpresa del amigo que reacciona violentamente. A éste, mientras tanto, lo sujetaron para que no fuera a continuar la golpiza y para evitar que pateara al tirado en el suelo.
Al otro día, el escritor colombiano nacido en 1928, Premio Nobel en 1982, se presentaba ante sus amigos con el ojo morado para que atestiguaran el estado en que lo había dejado su ex amigo Mario.
Mercedes, la esposa de Gabriel, se ufanaba: "Yo hice lo que tenía que hacer, puse a Mario en su lugar.."; alguien le preguntó, ¿Qué hiciste? y ella respondió le grité "macho peruano..."

A veces las plumas no son suficientes para resolver los problemas entre los escritores. Aquí el resultado del pobre "Gabo".



