La iniciativa de salvar el parque amazónico Yasuní de la explotación petrolera suma de momento $ 1’657.021,80 millones en la cuenta. Le restan seis meses para conseguir un poco más de $ 98 millones ya que si hasta diciembre no hay un aporte inicial de $ 100 millones, el presidente Rafael Correa daría por sepultado el plan y anunciaría la explotación del bloque 43, más conocido como ITT.
El proyecto busca dejar el petróleo bajo tierra a cambio de recibir cada año, de la comunidad internacional, una compensación económica para no explotar el área que alberga 860 millones de barriles de crudo.
De esa cantidad, el 60% seguirá intacto porque está en el campo Ishpingo, ubicado en la zona de amortiguamiento del denominado territorio intangible por ser paso obligado de los pueblos en aislamiento voluntario: tagaeri y taromenane.
El camino del equipo negociador, sin embargo, es cuesta arriba. La iniciativa, que es el ‘Plan A’ del Gobierno, ha enfrentado dificultades desde el 2007. La última fue el año anterior, cuando Correa decidió “reforzar” ese equipo liderado ahora por Ivonne Baki.
Antes, sus integrantes renunciaron porque el presidente los consideró “vende patrias”, porque en el fideicomiso que administraría el dinero él no tendría potestad al no tener mayoría.
Entonces, “todo el tema pasó a la Presidencia de la República (antes lo tenía el Ministerio de Patrimonio y la Cancillería) y se encargó a Baki que, además de las relaciones bilaterales, país con país, empezó una campaña de recaudación privada”, recordó Tarsicio Granizo, coordinador general de Política del Ministerio de Patrimonio.
Se aceleraron los viajes de promoción, se contactaron personalidades famosas y se pudieron concretar los actuales fondos. El depósito se cristalizó después de cinco años de difusión de este proyecto.
Fuente: http://unvrso.ec/0001RL2
Esa cifra, sin embargo, puede subir en $ 35 millones más en las próximas semanas si se concreta un canje de deuda con Italia y en el mejor de los casos llegar a los $ 60 millones, reconocen las autoridades.
Para obtener esos recursos, el Ministerio de Patrimonio ha destinado hasta inicios de este año más de $ 732.452, el 35% de los recursos hasta ahora conseguidos. Los gastos de viajes al Yasuní con periodistas internacionales, embajadores y misiones diplomáticas de varios países, así como talleres con gobiernos locales, eventos y material de difusión y campañas.
“La comunidad internacional no está apoyando una iniciativa que realmente logra evitar emisiones”, lamentó Granizo.
La traba central que advirtió la ambientalista y difusora de la iniciativa, Esperanza Martínez, es “que en la práctica se invierte más en el Plan B”, pues en el A “se tardó en constituir las herramientas de trabajo”.
Por eso consideró que a partir del 31 de diciembre, si no se amplía el plazo, lo que entrará en discusión es la legitimidad de esa explotación.
Antes de la Constitución del 2008 no existía la posibilidad de consultar sobre áreas vulnerables, pero ahora las comunidades pueden acogerse a ese derecho para que se decida si se extrae o no el crudo del ITT.
Para Roque Sevilla, anterior integrante del grupo negociador, el verdadero Plan A es extraer el petróleo. “No ha habido un sólido apoyo a la iniciativa” por parte del Gobierno y eso se puede palpar hasta ahora.
Recordó que ya está lista la empresa pública Petroamazonas que operará en el área, se avanza con la entrega de permisos ambientales y sigue la construcción de la refinería del Pacífico que, según Sevilla, se alimentará con crudo que se extraería del ITT. Con ese panorama el mensaje que se emite –dijo– es ambiguo. Teme que de $ 1.780 millones hablados y con intención de recaudar, solo logren sumarse $ 60 millones.
Cifras
1 millón
euros
El primer aporte al fideicomiso internacional Yasuní-ITT lo dio España, el 10 de noviembre del 2010. Suma 1’400.400 euros.
$ 56 mil
fideicomiso local
Las contribuciones en Ecuador al fideicomiso creado por el gobierno de Rafael Correa ascienden a $ 56.621,80.
$100 mil
gobierno chileno
Además del aporte de ese país, los funcionarios de la Embajada de Chile en Ecuador aportaron con $ 7.000 a la iniciativa.
732 mil
dólares en gastos
Hasta inicios de año esto se ha destinado a cubrir viajes al Yasuní con diplomáticos de otros países, eventos y material de difusión.
Negociaciones
Las negociaciones seguirán con Francia, Noruega, Suecia, Perú y algunos países árabes.
La primera reunión del directorio del fideicomiso fue el 1 de junio. Se analizaron las cuentas, los certificados de Garantía Yasuní (que se darán a los contribuyentes) y el avance de negociaciones.
En la reunión del directorio se definió el monto mínimo para extender los certificados Yasuní y se fijó en $ 100 mil el piso para su emisión. Si el plan se archiva, a todos se les devolverá el dinero.
El Ministerio de Patrimonio vio en la crisis financiera mundial del 2009 un problema para recaudar fondos para la iniciativa. Los países donantes cambiaron sus prioridades: no entregan dinero para la conservación sino el desarrollo interno.

