Alimentos con los que podría ahogarse tu BEBE!

Alimentos pequeños y duros: Las nueces, las palomitas (rosetas) de maíz, las pastillas para la tos y los caramelos o dulces duros, presentan el riesgo potencial de que tu niño se ahogue.

 

Alimentos blandos y pegajosos: Evita la goma de mascar, los malvaviscos y los dulces gelatinosos porque se pueden quedar pegados en la garganta de tu hijo y bloquear completamente su respiración. 

 Mantequilla de cacahuate o maní: Procura no ofrecerle cucharadas grandes de maní. Le puede resultar difícil de tragar. En vez de eso, unta una capa delgada en pan o galletas.

Alimentos que pueden ser poco seguros para tu BEBE!

Pedazos grandes: A esta edad, debes trocear la comida en pedacitos del tamaño de un chícharo (guisante). Ésta es la mejor forma de evitar que se atragante. Corta, ralla o cocina los vegetales duros como las zanahorias, el apio y las judías verdes, para evitar que se queden atorados en el esófago de tu niño. Corta en cuartos los granos de uva, los tomates pequeños, los duraznos en almíbar y las bolas de melón. Asimismo, es recomendable moler, rallar o cortar la carne y el queso en trozos muy pequeños.

Crecimiento y Alimentacion

Son varios los factores que determinan el crecimiento y la talla (altura) definitiva de un niño. El factor genético (la herencia) influye en gran forma pero no debemos olvidar la importante relación que existe entre CRECIMIENTO Y ALIMENTACIÓN.

Está demostrado que una dieta hipocalórica (pocas calorías) severa llevada a cabo sin el control del médico o nutricionista, altera el crecimiento en dos etapas:

  • Si la malnutrición dura poco tiempo, el retraso de crecimiento se recupera tan pronto como se vuelva a una alimentación adecuada.
  • En cambio, si el déficit alimentario se prolonga por más tiempo, la fase de recuperación no se produce aunque se restablezca la dieta equilibrada con un suplemento.