¿Qué crees que pasaría si en este momento mientras lees esto te explota tu computadora en la cara y murieras? ¿A dónde irías? ¿Al cielo o al infierno? En serio, hazte esa pregunta. Muchos de los que lean esto responderán “cielo” porque todos muchas veces pensamos en nosotros mismos como buena gente. Si te comparas con ciertas personas, efectivamente eres buena gente, pero el asunto de recibirte o no recibirte en el cielo depende de Dios, ¿verdad? ¿Quieres saber lo que Él dice? Bueno, veamos en la Biblia la Ley de Dios. Veamos algunos de los diez mandamientos:
Éxodo 20:15 No hurtarás.
¿Has robado alguna vez? Por más pequeño que sea, o más insignificante que lo consideres.
Éxodo 20:16 No hablarás contra tu prójimo falso testimonio.
¿Has dicho mentiras alguna vez?
Éxodo 20:7 No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque no dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en vano.
¿Has usado en vano el nombre del Señor? Como si fuera una mala palabra o simplemente usarlo porque sí.
Éxodo 20:14 No cometerás adulterio.
Cristo dijo en Mateo 5:28: “… yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.” ¿Has cometido adulterio?
Éxodo 20:17 No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo.
Si has infringido alguno de estos mandamientos (y hay muchos más), mira lo que dice la Biblia:
Santiago 2:10-11 Porque cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos. Porque el que dijo: No cometerás adulterio, también ha dicho: No matarás. Ahora bien, si no cometes adulterio, pero matas, ya te has hecho transgresor de la ley.
Gálatas 3:10 Porque todos los que dependen de las obras de la ley están bajo maldición, pues escrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas.
La Biblia nos muestra nuestra condición, no comparándonos con otras personas, sino comparándonos con Dios y Su Ley. Ahora te pregunto, ¿irías al cielo o al infierno?
Romanos 3:10 Como está escrito: No hay justo, ni aun uno;
Romanos 3:23 por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,
Romanos 6:23 Porque la paga del pecado es muerte…
Apocalipsis 21:8 Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.
Hay una paga por el pecado, y como todos somos pecadores y ofendemos a Dios, estamos condenados todos por nuestro propio pecado, sea cual sea. La Biblia lo dice. Piensa en esto: Si estuvieras ante un juez por cometer algún delito, él debe castigarte. No importa si pides perdón o incluso si tratas de remediar lo que hiciste. No hay nada que puedas hacer por tu propia cuenta. Está hecho, y se debe pagar por lo que se ha hecho. Alguien debe pagar. De la misma manera es Dios. Dios es justo.
Pero, Dios también es amor y es misericordioso. Dios nos da una opción. Hace como 2000 años, alguien ya pagó por tus pecados.
Romanos 5:8 Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.
1Juan 4:10 En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.
Cristo tomó tu lugar y mí lugar en la cruz. Él nunca pecó, pero murió. Él murió por los pecados de todos. Por eso se le llama “Salvador” y “Mesías” o “Cristo”. Además venció a la muerte al resucitar al tercer día. Lo que Jesús hizo para salvarte, todo esto, se llama “evangelio” o “buenas nuevas”.
Sin embargo, para que tus pecados sean pagados, debes recibir este regalo que Dios te ofrece. Al decir que Dios es amor y misericordioso no estoy diciendo que Él de la nada perdonará tus pecados. Sí, la solución es Cristo, pero depende de ti si lo recibes o no. Si no lo recibes, lo rechazas, y por lo tanto no obtienes el regalo de Dios de la vida eterna. Eso es a lo que se le llama “gracia”. Un regalo que no merecemos, pero que es necesario que aceptemos. No hay nada que uno pueda hacer para merecerlo, sino que es todo gracias a Jesús. Uno sólo debe recibir por fe la salvación por Jesucristo.
Romanos 6:23 Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.
Marcos 1:15 … El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio.
Efesios 2:8-9 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.
Juan 3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
Juan 5:24 De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida.
Romanos 10:9 que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.
Romanos 10:13 porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.
Cristo pagó por tus pecados. Sólo por medio de Él puedes ser salvo de la condenación. Dios mandó a Jesús para poder salvarte, ya que Él legalmente ya pagó tu deuda, pero debes recibirlo como tu Señor y Salvador, y creer en lo que Él hizo por ti.
Si quieres recibir a Jesús y pertenecerle ahora a Él en lugar de al pecado, simplemente haz lo que dicen los versículos que puse un poco más arriba. Puedes invocar al Señor en oración y confesarlo como tu Señor, diciéndole sabes que eres pecador pero te arrepientes de corazón y que sólo gracias a Jesús puedes ser salvo del infierno. Que gracias por morir en la cruz en tu lugar y que tienes fe en Él y en que lo que Él hizo es suficiente para pagar por tus pecados. Pídele que te salve, y reconócelo ahora como el Señor de tu vida.
Es simple, háblale confiadamente, ya que Él quiere salvarte (1 Timoteo 2:4). Sólo entrégate completamente a Él. Revisa bien los versículos. No te salvas por hacer buenas obras, porque eres pecador, pero te salvarás por fe en Jesús y por confesarlo como tu Señor ahora, porque sólo gracias a Él, a pesar de que mereces ir al infierno, puedes ir al cielo.
Si tienes algún tipo de comentario o tomaste la decisión de seguir a Jesús de la manera bíblica, házmelo saber por favor, escríbeme.

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