• El no tenía memoria, no sabía quién era, de dónde venía, para dónde iba. Estaba ahí quieto. Como salido de la nada.

    - ¿Quién seré yo? - se preguntó angustiado. Entonces  buscó a su alrededor una respuesta.

    -  Buenos días - le saludó Juan, quien acababa de cortar algunas flores.

    - ¿Quién eres? -

    Soy Juan, el cazador de sueños.

    -  ¿Y, qué es un cazador de sueños?

    - El que va por la vida buscando afectos y derribando cada propósito puesto en su mente.

    - ¡Qué hermoso! - dijo Él

    - Y, ¿de dónde provienes?

    - Del sueño de mis padres y mis hermanos.

    -  Dime, ¿qué es un sueño?

    -  Es la forma en la que habla un corazón libre.

    - ¿Y, tú quién eres? - preguntó Juan.

    - No lo sé. Algo, creo.

    -  ¡Qué lástima! - dijo Juan - ¡Ni siquiera eres alguien!

    -  ¿Y qué se necesita para ser alguien?

    -  Nada. Sólo saber lo que se es.

    - ¿Quién seré yo? - dijo Él de nuevo, más angustiado aún.

    - Eso sólo lo sabes tú - dijo Juan - ¡Serás lo que serás! Y dicho esto, partió Juan por la larga senda que es la vida, persiguiendo un sueño que una vez se le había escapado.

    -  Buenas tardes - le saludó María.

    - ¿Quién eres?

    - Soy María, la dulce cantora tras un cálido ocaso.

    http://masones.blogia.com/2007/091001-el-silencio-amigo-y-consejero.php

    Posted by psalcedo @ 12:39

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