Posted by rjcastil on Ene 19, 2009 in
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No me grites.
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Te respeto menos cuando lo haces. Y me enseñas a gritar a mí también y yo no quiero hacerlo.
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Trátame con amabilidad y cordialidad igual que a tus amigos
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Que seamos familia, no significa que no podamos ser amigos.
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Si hago algo malo, no me preguntes por qué lo hice.
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A veces, ni yo mismo lo sé.
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No digas mentiras delante de mí, ni me pidas que las diga por tí (aunque sea para sacarte de un apuro).
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Haces que pierda la fe en lo que dices y me siento mal.
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Cuando te equivoques en algo, admítelo.
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Mejorará mi opinión de ti y me enseñarás a admitir también mis errores.
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No me compares con nadie, especialmente con mis hermanos.
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Si me haces parecer mejor que los demás, alguien va a sufrir (y si me haces parecer peor, seré yo quién sufra).
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Déjame valerme por mí mismo.
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Si tú lo haces todo por mí, yo no podré aprender.
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No me des siempre órdenes.
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Si en vez de ordenarme hacer algo, me lo pidieras, lo haría más rápido y más a gusto.
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No cambies de opinión tan a menudo sobre lo que debo hacer.
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Decide y mantén esa posición.
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Cumple las promesas, buenas o malas.
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Si me prometes un premio, dámelo, pero también si es un castigo.
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Trata de comprenderme y ayudarme.
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Cuando te cuente un problema no me digas: "eso no tiene importancia..." porque para mí sí la tiene.
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No me digas que haga algo que tú no haces.
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Yo aprenderé y haré siempre lo que tú hagas, aunque no me lo digas. Pero nunca haré lo que tú digas y no hagas.
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No me des todo lo que te pido.
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A veces, sólo pido para ver cuánto puedo recibir.
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Quiéreme y dímelo
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A mí me gusta oírtelo decir, aunque tú no creas necesario decírmelo.
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