Recomendaciones

El espacio público es de todos y todas, hay que aprender a compartirlo tomando siempre las debidas precauciones y siguiendo los siguientes consejos:

- Utilizar casco

- Mantener la bicicleta en perfecto estado mecánico

- Vigila

- Circular despacio, sobre todo en las bajadas

- Depositar los desperdicios en tachos de basura

- En los semáforos no detenerse sobre los pasos cebras

- Respetar las señales de tránsito

- Portar un kit básico de herramientas

- Pasear a las mascotas sujetadas por una correa y recoger sus desechos

La intensión de retornar a una vida más natural, que hoy se registra de forma creciente, también ha tenido su influencia en la mayor aceptación del ciclismo como medio de transporte, para respetar el medio ambiente, y de paseo, para mantener una relación más estrecha con la naturaleza.

Al hecho de que el ciclismo permite desarrollar una actividad deportiva benéfica para la salud y ser utilizado como medio de locomoción, de paseo y de entrenamiento, se suma el de que puede practicar cualquier persona, desde la infancia hasta la vejez. No obstante, debe distinguirse entre este tipo de ciclismo y el que se realiza de manera profesional. Este fija ciertas limitaciones con respecto a la edad y a la resistencia corporal y, además, exige una cuidadosa preparación especial debido a que el esfuerzo que implica practicarlo es, desde todo punto de vista, bastante superior.

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BENEFICIOS

Cuando se monta en bicicleta, las extremidades inferiores son las que más ejercicio realizan , puesto que el impulso del vehículo depende del pedaleo constante. Pero también intervienen en este ejercicio las extremidades superiores, sí bien con menor esfuerzo y a un ritmo muy inferior. El pedaleo propicia, asimismo, la ventilación pulmonar y la circulación sanguínea.

De hecho, los únicos músculos que apenas participan en el ejercicio son los abdominales.

Un paseo en bicicleta por el campo ayuda de forma considerable a relajar el sistema nervioso

Dadas estas características, el mayor beneficio que brinda el ejercicio del ciclismo recae en los músculos y articulaciones de los pies y de las piernas, que se contraen y relajan de forma rítmica y natural. Los músculos se tonifican sin sufrir esfuerzos violentos, y las articulaciones se van reforzando, con lo cual se evita, o cuando menos, se retrasa, la aparición de la artrosis, particularmente en las caderas y en las rodillas.

Las extremidades superiores, incluidos los hombros, también se movilizan, puesto que sirve de apoyo al tronco y amortiguan tanto las vibraciones como los golpes que pueden producirse por el estado o el tipo de carretera por el cual se circule.

La actividad cardiocirculatoria se intensifica con el ejercicio y propicia un aumento considerable de la densidad de los capilares sanguíneos, lo que a su vez favorece la irrigación y permite que los músculos aprovechen mejor tanto el oxígeno como los nutrientes que éste aporta.

Los pulmones se ventilan más con los ejercicios y, si se realizan en parajes rurales, con un aire mucho menos viciado que el que caracteriza a las grandes ciudades modernas, constituye en sí un beneficio adicional insuperable. Además, de este modo se tiene la oportunidad de relajarse mentalmente.

RIESGOS

heridas-d-guerraCon excepción de las caídas, en las que puede producirse heridas, lesiones o fracturas de diversa consideración, los riesgos que se corren al montar en bicicleta son pocos y, en todo caso, controlables si se toma ciertas precauciones.

La lesión más frecuente se registra en el perineo, a causa del roce constante con el sillín. Para evitar es indispensable que el sillín, más ancho para las mujeres que para los hombres, nunca sea demasiado ancho, y que el pantalón no tenga costuras en el lugar que cubre esa zona.

Como al practicar el ciclismo los músculos abdominales apenas trabajan y, además, la posición no favorece la función digestiva, suelen producirse ciertos trastornos digestivos. Para obviarlos, antes de montar en bicicleta es prudente dejar transcurrir entre dos y tres horas después de hacer una comida completa, en particular, cuando el paseo ha de durar más de una hora