En este mundial se ha visto de todo: jugadas, vuvuzelas, arbitrajes buenos, malos, balones que no entran, arqueros al que se les resbalaban el balón de las manos, y sobre todo SORPRESAS.
Y la mayor figura de Sudáfrica 2010 no fue Messi, no fue Rooney, ni Maradona, peor Dunga; ni siquiera el mismo Forlán o Casillas quienes protagonizaron estupendos partidos. Todos estos buenos resultados se deben a un simple personaje: Paul, El Pulpo.
Este pequeño animalito se ganó la simpatía y antipatía de muchos fanaticos por acertar de manera precisa en los resultados de los partidos, pero más que todo en los de Alemania.
Paul predijo los triunfos y derrotas del equipo germán, además de la victoria de España en la final del mundial contra Holanda; esta última predicción extendió su fama mucho más allá, lo que hace que se convierta en figura indiscutible de este certamen




