Un equipo del CSIC ha desarrollado un modelo matemático que permite optimizar las estrategias de alimentación de los peces. El modelo ofrece una clasificación de los peces en función de su potencial de crecimiento y se desarrolla a partir de imágenes captadas por un dispositivo fotográfico o de vídeo ubicado en la propia instalación. Permite reducir el impacto ambiental de las piscifactorías y ahorrar costes en alimentación.
Uno de los principales problemas de las piscifactorías es su impacto ambiental, ya que generan una gran cantidad de residuos orgánicos. La razón está no sólo en los excrementos de los peces sino en el alimento que se les da: hay que administrar una gran cantidad de pienso en el agua y, como los peces no lo consumen todo, lo que sobra se dispersa en las aguas circundantes dando pie a un exceso de materia orgánica. En los últimos años se han apuntado diversas soluciones. Desde la implantación de sistemas de acuicultura integrados que combinen el cultivo simultáneo de varias especies (por ejemplo, un combinación es la de peces y mejillones, de forma que los residuos generados por los primeros son aprovechados y filtrados por los segundos), hasta las dietas restrictivas que imitan la alimentación natural de los animales.
Otro problema no menor de la acuicultura es que requiere una gran cantidad de pienso a base de harina y aceite de pescado, que sólo se puede conseguir a través de más capturas en el mar. Eso contradice el espíritu que impulsaba inicialmente la acuicultura, la idea de no seguir esquilmando los mares. Por eso es de enorme interés cualquier avance que ayude a racionalizar y optimizar la alimentación de los peces de piscifactorías.
Ahora, un equipo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha desarrollado un modelo matemático que permite optimizar las estrategias de alimentación de los peces. El modelo ofrece una clasificación de los peces en función de su potencial de crecimiento y se desarrolla a partir de imágenes captadas por un dispositivo fotográfico o de vídeo ubicado en la propia instalación. Su aplicación evita extraer los peces del agua para realizar los habituales muestreos periódicos, lo que puede provocar debilidad inmunológica en los animales.
Otro problema no menor de la acuicultura es que requiere una gran cantidad de pienso a base de harina y aceite de pescado, que sólo se puede conseguir a través de más capturas en el mar. Eso contradice el espíritu que impulsaba inicialmente la acuicultura, la idea de no seguir esquilmando los mares. Por eso es de enorme interés cualquier avance que ayude a racionalizar y optimizar la alimentación de los peces de piscifactorías.
Ahora, un equipo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha desarrollado un modelo matemático que permite optimizar las estrategias de alimentación de los peces. El modelo ofrece una clasificación de los peces en función de su potencial de crecimiento y se desarrolla a partir de imágenes captadas por un dispositivo fotográfico o de vídeo ubicado en la propia instalación. Su aplicación evita extraer los peces del agua para realizar los habituales muestreos periódicos, lo que puede provocar debilidad inmunológica en los animales.
Menos estrés para los animales
El investigador responsable del modelo, Juan Antonio Rielo, explica que el sistema "reporta beneficios medioambientales, ya que permite reducir las perdidas por pienso no consumido y la producción de heces". Por otro lado, al limitar el consumo de pienso, se puede ejercer menor presión sobre las materias primas que se utilizan para fabricarlos.
Rielo, que trabaja en el Instituto de Acuicultura Torre de la Sal (CSIC), en Castellón, también se refiere al ahorro en los gastos de cada explotación: "Los beneficios económicos que puede reportar dependen de cada piscifactoría. No obstante, de acuerdo con los experimentos realizados, su utilización podría suponer un ahorro mínimo del 5% en alimentación".
La base del dispositivo son imágenes de los peces tomadas mediante un equipo convencional de fotografía o vídeo al que se le instala el software que ejecuta este modelo matemático. Así se consiguen datos, de forma instantánea, sobre el peso y tamaño de los peces, lo que acelera la toma de decisiones sobre las estrategias de alimentación.
Esta información -crucial en este tipo de explotaciones- se obtiene sin necesidad de extraer a los peces para los muestreos periódicos, que generan estrés en los animales y además conllevan la pérdida casi segura de un día de alimentación y un mal aprovechamiento metabólico del alimento durante uno o dos días más, lo que puede poner a los peces en estados de debilidad.
El sistema evalúa de forma simultánea el estado y la determinación del potencial de crecimiento, y se puede ajustar a cada especie de trabajo. Se trata de un modelo basado en múltiples ecuaciones alométricas. La alometría, dice Rielo, permite relacionar la magnitud de ciertas partes del cuerpo respecto al tamaño del animal y "diseñar la mejor estrategia de alimentación, conforme a las necesidades energéticas derivadas del potencial de crecimiento".
El monitor se dispondría sumergido o semisumergido en el estanque o jaula mediante un anclaje o puede dejarse flotando en una deriva controlada. La toma de imágenes se inicia con la activación de fotodetectores al paso de los peces y las imágenes son enviadas a un sistema informático. El núcleo del dispositivo puede estar integrado dentro de una carcasa que puede diseñarse de muy diversas formas, para adecuarse al tipo de infraestructura de la piscifactoría o en función de la estabilidad hidrodinámica frente a las corrientes marinas y oleaje.

Tanques de Prueba
Las fotos anteriores muestran las pruebas realizadas en tanques de laboratorio, con resultados de ahorro no menores al 5% en alimentación. Pero el ahorro máximo lo podemos tener a gran escala, en estanques de producción.
Acontinuación podemos ver un video que muestra la forma de contrucción de estanques para la producción.
Tags: acuicultura, CSIC, informático, matemático, sistema
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