Tren sin rumbo

14th agosto 2010

Antes, seis o más años atrás, cada día yo era una máquina a la que no le molestaba la fricción, la mira estaba en una sola dirección, el objetivo siempre fue el mismo, ser el mejor.

Hoy, sigo viendo al frente pero he disminuido mi velocidad por la duda de dar o no un paso a un costado y seguir otro camino. El objetivo sigue siendo el mismo, ser el mejor, pero las preocupaciones han aumentado.

Hoy soñé que viajaba en el tiempo. Yo podía verlo todo pero nadie me veía. Yo era un fantasma en el tiempo.

Me vi siendo niño. Vi al niño con sus errores y virtudes, mis errores y mis virtudes. Y por cada logro quería felicitarme, y por cada error quería aconsejarme.

En mi sueño mi propósito era que ese niño aprenda a levantarse de cada caída y que disfrute cada logro, siempre preguntándose a dónde iba y qué quería conseguir.

Nunca le hubiera dicho que el mundo no es perfecto como él creía, pero tampoco le hubiera dicho que a lo largo de su camino encontraría fricción.

Ya despierto, me sentí muy bien de estar conmigo en mi sueño. Deseo verme de nuevo.

Hoy siento que nunca estuve preparado para decidir qué hacer con mi vida, nuca me hice esa pregunta, hacia dónde iba, qué quería conseguir. Me sentía bien con lo que hacía, pero hoy mi voluntad de hacer, creer y conseguir se ha ido, no sé lo que quiero.

Siempre quise ser el mejor, pero no supe en qué, ni para qué ni por qué.

Quiero hallar un objetivo y dar un paso a un lado para seguir otro camino que despierte en mí las ganas nuevamente por conseguirlo, superar la fricción, superar las caídas.

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