Manta, rumbo al milenio sigue siendo la hermosa ciudad del Pacífico.
En estos 94 años se nota el empuje de su gente para salir adelante.
Un progreso que va de la mano del trabajo duro que día a día realizan sus habitantes.
Aunque en varias ocasiones la tragedia ha golpeado a este cantón, Manta ha demostrado que puede levantarse porque sus hijos son trabajadores, optimistas, luchadores y no se dan por vencidos tan fácilmente.
Hay que reconocer que falta más y que si los gobiernos de turno hubiesen apostado por este puerto, hoy este cantón sería el eje económico del Ecuador, no sólo en el tema de exportaciones, sino también en comercio, aumento del empleo, turismo, etc. Hay obras pendientes, sus autoridades deben insistir para que estas se cumplan y sean el complemento del esfuerzo diario de los mantenses por salir adelante.
Lo tenemos que hacer mejor, considerando que el terremoto del 16 de abril es un golpe aún reciente en el alma.
