Autor: José Miguel
Se repiten aquellos días en los que mi alma quedaba anegada a vos,
En las eternas noches
Que por no acabarse
Quedo sumido en la tristeza inmediata
En el sufrimiento que cala en mi alma
Y llora mi alma
Porque mi cuerpo ni fuerzas tiene para poder derramar lágrima alguna por ti.
Lo di todo, lo dejé
Empeñado por un puñado, una pizca de amor, de aquel corazón sincero
Pero más frágil resultó ser
Cual cristal
Mi pobre corazón ante aquel pedazo de hielo,
Que intensifica su firmeza ante cualquier acercamiento
Ante cualquier llamarada de amor que el mío proponga.
Y duele ver como en el fondo lloras,
Como quedas triste, porque ni tú misma sabes
Lo que sientes.