Autor: José Miguel
Recuerdo aquellos días,
En los que cielo y tierra, se rendían a mis pies,
Y era yo el amo y señor de todo,
Junto a ti, todo lo podía,
Mas tú te alejas de mí, sin razón aparente
Sin poder ni siquiera tu sombra apreciar
me dejas.
Y lucho por sobrevivir, porque llegue
a mis pequeños miembros
un poco de vida, un poco de amor,
y lo busco de mil formas aparentes,
sin llegar a encontrar lo que sentía por vos,
menospreciado,
ahora soy yo el que no soy soportado,
los papeles se han invertido
y sin saber por qué
simplemente, le toca a aquel corazón,
tal vez,
por más débil ser,
tal vez
por enamorado estar
y no buscar que aquel corazón de su amada
sufrimiento padezca;
se hace a un lado, desaparece,
se desvanece en la oscura realidad
que vive.
Pero, ¿acaso se le puede llamar vida a eso?
A vivir sumido en las tinieblas de la conciencia
Sin lugar a un nuevo amor.
¿Realmente es eso amor de verdad?
O simple obsesión
Por alguien que no te corresponde.
Qué triste amor,
Mal correspondido el tuyo.