Las consecuencias de la violencia doméstica

La violencia doméstica es un fenómeno que ocurre en todos los países del mundo desde hace mucho tiempo. Se dice que al menos una quinta parte de las mujeres a nivel global son víctimas de este problema, y los hombres también pueden llegar a serlo. Ahora bien, no siempre es fácil reconocerla, y gracias a asociaciones como https://padresseparados.com/ es posible contar con ayuda práctica.

¿En qué consiste la violencia doméstica?

Básicamente, se trata de toda acción u omisión que se lleva a cabo por parte de un miembro del hogar hacia la pareja o los demás que conforman el grupo familiar. El daño que ejerce la violencia doméstica se puede manifestar de diferentes formas, siendo algunas de ellas:

Daño físico

Son los actos que pueden llegar a atentar contra el cuerpo hasta el punto de agredir a la persona y son empujones, bofetadas, golpes, entre otros.

Daño psicológico

Consiste en las actitudes cuyo propósito es causar temor, controlar a la persona, sus pensamientos, acciones o intimidarla. Puede variar entre insultos, manipulación, descalificaciones y más.

Daño sexual

Se trata de la imposición de los actos sexuales contra la voluntad de la persona; esto incluye actividades sexuales no deseadas o manipular mediante la sexualidad.

Daño económico

Implica no cubrir las necesidades básicas de la persona, o controlar los recursos económicos del hogar con el fin de que no se beneficien del dinero.

Efectos negativos de la violencia doméstica

Los resultados que impone la violencia doméstica suelen ser muy perjudiciales, y algunos de ellos suelen ser: la disfunción de la familia, que sus miembros se distancien o los cambios de su actitud y comportamiento. Los efectos pueden dividirse en psicosociales, psicofísicos, genéricos y generales. En el caso de los efectos psicofísicos, son los que generan cambios en la mente o el cuerpo al mismo tiempo.

Las consecuencias psíquicas traen consigo a la baja autoestima, estrés emocional y tensiones debido al maltrato. Muchas veces, los efectos físicos se manifiestan con heridas abiertas, fracturas, hematomas o quemaduras. Cuando una pareja está iniciando con una relación, es difícil que surja violencia de forma directa, pues ambos muestran sus mejores cualidades.

La violencia doméstica es un ciclo que pasa por 3 facetas, las cuales cambian en duración según la pareja y son: Acumulación de tensión, Episodio inmenso de violencia y la Etapa de Calma/Arrepentimiento. Cabe señalar que el agresor no se detiene por cuenta propia, por lo que si la pareja sigue a su lado, el ciclo comenzará vez tras vez y cada vez con mayor violencia.

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