Kamelot - The Human Stain from Kamelot Official Vimeo on Vimeo.
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Una de las clásicas de Sonata Arctica.
Entre todos los albums de Kamelot se deben destacar Epica y Black Halo, debido al ingenio de sus autores en su realización, que hicieron una historia a su modo basada en "El Fausto" de Goethe contando en cada canción una parte de esta historia.
En este relato encontramos varios personajes: Ariel (Roy Khan), Helena (Mari Youngblood), Mephisto (Roy Khan en Epica, Shagrath en Black Halo) y Marguerite (Simone Simons).
Se narra la historia de Ariel mientras es tentado por Mephisto, quien quiere reclamar su alma para poder de este modo regresar al cielo del que fue expulsado. También cuenta el amor entre Ariel y Helena que se ve interrumpido por el deseo sin límites de Ariel por hallar la Verdad. En The Black Halo aparece Marguerite, que en apariencia es muy parecida a Helena, con quien Ariel pasa una noche.
Todo esto acompañado de un uso espectacular de los instrumentos musicales para crear la atmósfera requerida.
Si quieres conocer lo que se cuenta en cada canción haz click en los links a continuación
Es uno de los mejores grupos de metal que he escuchado. Tal vez por como sus instrumentos se juntan para formar tan maravillosas melodías, o también por las letras de sus canciones cantadas de forma espectacular por Roy Khan.
Lo que más me impresionó de esta banda fue la voz de Khan y los dos albums que cuentan una sola historia: Epica y Black Halo. Las canciones que puedo rcomendarles son: Forever, The Haunting, Don't You Cry, Wander, Center of the Universe...
Algunos de sus albums:
Su official website:
Recuerdo aquellos días,
En los que cielo y tierra, se rendían a mis pies,
Y era yo el amo y señor de todo,
Junto a ti, todo lo podía,
Mas tú te alejas de mí, sin razón aparente
Sin poder ni siquiera tu sombra apreciar
me dejas.
Y lucho por sobrevivir, porque llegue
a mis pequeños miembros
un poco de vida, un poco de amor,
y lo busco de mil formas aparentes,
sin llegar a encontrar lo que sentía por vos,
menospreciado,
ahora soy yo el que no soy soportado,
los papeles se han invertido
y sin saber por qué
simplemente, le toca a aquel corazón,
tal vez,
por más débil ser,
tal vez
por enamorado estar
y no buscar que aquel corazón de su amada
sufrimiento padezca;
se hace a un lado, desaparece,
se desvanece en la oscura realidad
que vive.
Pero, ¿acaso se le puede llamar vida a eso?
A vivir sumido en las tinieblas de la conciencia
Sin lugar a un nuevo amor.
¿Realmente es eso amor de verdad?
O simple obsesión
Por alguien que no te corresponde.
Qué triste amor,
Mal correspondido el tuyo.
Al llegar me recibieron dos personas a quienes les quiero agradecer me mostraran el lugar: Silvino y Héctor. El día que fui o había nadie atendiendo, solo ellos se encontraban realizando el mantenimiento del lugar, y se tomaron la molestia de enseñarme el sitio.
A los que les apasiona el tema de las plantas, deberían visitar el jardín botánico de Guayaquil. Se sorprenderían al saber que cuenta con alrededor de 700 especies de plantas. Entre ellas encontramos las económicas (aguacate, café, banano), árboles maderables (laurel, algarrobo, guayacán, cabo de hacha), heliconias (ave paraíso), orquídeas, entre otras. También posee un lepidoctario, que es el lugar donde puedes encontrar todo tipo de mariposas vivas.
Es importante informarles que se encontrarán con muchos insectos, pero aún así vale la pena visitar esta grandiosa iniciativa.
Se repiten aquellos días en los que mi alma quedaba anegada a vos,
En las eternas noches
Que por no acabarse
Quedo sumido en la tristeza inmediata
En el sufrimiento que cala en mi alma
Y llora mi alma
Porque mi cuerpo ni fuerzas tiene para poder derramar lágrima alguna por ti.
Lo di todo, lo dejé
Empeñado por un puñado, una pizca de amor, de aquel corazón sincero
Pero más frágil resultó ser
Cual cristal
Mi pobre corazón ante aquel pedazo de hielo,
Que intensifica su firmeza ante cualquier acercamiento
Ante cualquier llamarada de amor que el mío proponga.
Y duele ver como en el fondo lloras,
Como quedas triste, porque ni tú misma sabes
Lo que sientes.
Una de las mejores canciones de Sonata Arctica y una de las pocas que tiene video.
“Estos son los sueños de Hans…” empezaba el diario de aquel niño que se refugiaba en él para huir de su trágica existencia. Miles de sueños plasmados en aquel pequeño libro que sabía que no se podrían cumplir si no terminaba con el autor de todas sus tragedias. Día tras día, crecía su ansia de acabar de una vez y para siempre con ese pobre infeliz merecedor únicamente de la muerte.
Desde el principio había intentado amarlo, pero lo único que recibía a cambio eran insultos. Con cada expresión de cariño que le profesaba, retornaba un gélido gesto de indiferencia. Esto era lo mejor que había recibido de este individuo: indiferencia.
Crecía sabiendo que no podía contar con él, pero aún así sus intentos de cambiarlo no cesaban. Tarjetas, abrazos, sonrisas, por lo que recibía insultos, golpes y un sinnúmero de miradas que lo hacían sentir culpabilidad por aquella antigua pérdida. Aunque se juraba una y otra vez que no tenía la culpa, siempre estaba ese señor para contradecirlo. De este modo, en su pequeño corazón, iba surgiendo un profundo sentimiento de odio ante todo lo que le rodeaba.
Cada amanecer intentaba terminar con este sentimiento que le producía tristeza y desolación, pero no hallaba forma de hacerlo. Trató refugiándose en el colegio, pero recibía lo mismo que en su hogar. Se sentía una basura, producto de un hogar sin madre y con un remedo de padre, cuyo único objetivo parecía ser recordarle a su hijo que tenía la culpa de su desdichada vida.
De este modo llegó su decimoquinto cumpleaños. No esperaba ningún tipo de celebración, ni siquiera que alguien lo recordará. Pero esto no significa que esto no fuera otro motivo para desear la muerte. Ese día transcurrió sin diferencia al resto… aparentemente. Bajo la oscuridad de la noche se sumió en sus pensamientos; sólo buscaba paz, pero todo lo malo se abalanzaba sobre él, intentaba huir, sin embargo en el fondo, algo le decía que se dejara llevar; decidió que todos los malos recuerdos poblaran su mente, se llenó de tristeza, rencor, miedo y venganza. Había tomado una decisión: terminaría con la vida de quién había empezado todo eso. Agarró un cuchillo y se dirigió hacia su dormitorio. Iba resuelto a acabar con él. Abrió la puerta y quedó helado al ver esa escena espantosa ante sus ojos: el hombre que lo atormentaba, quien lo había engendrado, a quien alguna vez había amado, yacía sobre su cama con la mirada en blanco, con la fotografía de quien hubiere sido su mujer sujeta en sus manos ensangrentadas. Hans cayó al suelo sobre sus rodillas, muchas emociones recorrían su cabeza, incluso una que no había pensado sentir en esos momentos, una que pensó haber perdido años atrás, amor. Aunque nunca fue correspondido su amor, él lo seguía sintiendo, pero ahora era más doloroso, porque nunca más iba poder ser correspondido.
Luego de horas, arribó la policía gracias al llamado de un vecino que había escuchado gritos de desesperación unidos a sollozos de un alma sin consuelo. Encontraron a Hans llorando en la puerta de la habitación donde reposaba el cadáver de un suicida. Hans fue enviado a un orfanato hasta que cumpliera la mayoría de edad.