Vuela con las alas rotas.

"Hey, eres ruda, te admiro." Fue lo que le dijo su amiga con una sonrisa, mientras todos celebraban que ella había podido levantarse de su cama, salir con ellos y brindarles una mueca cercana a parecer una sonrisa; no la dejaron caer y estuvieron dispuestos a levantarle los ánimos.
Ella en silencio solo se limitó a pensar: "Esta perra debe ser fuerte, en este mundo de mierda, porque en el menor descuido la puede destrozar". Y fue así, ellos eran felices, ella fingió serlo, aunque por dentro sólo quería llorar en silencio junto a la complicidad de su amada soledad. Parece ser una mujer hecha y derecha, debe serlo, ya casi llega a los 23, pero esta vez sólo se sintió como una niña de 5 años, sentada en un rincón, sintiendo como su mundo se derrumbaba sobre su cabeza, sin poder hacer nada.
Se limitó a beber, sabe mejor que nadie que el alcohol no es una solución a sus problemas, pero lo hizo, esta vez no se embriagó, no dejó su mente en blanco, ¿será que el dolor está siendo más fuerte?. No la abracen que está tan frágil que puede desintegrarse. Está sola, como no quiso estarlo algún día, su familia se derrumba, no tiene a dónde ir, dejó de tener un lugar para ella, es una desadaptada. ¿Dónde están los brazos que algún día imaginó que la protegerían? ¿Dónde están los seres que darían todo por verla sonreír? No existen, se difuminan.
Ella dejó de creer y confiar, ahora sólo quiere cerrar sus ojos y descansar, con la ilusión, que al despertar, volverá a ser la niña feliz que un dia fue o tan sólo de no volver a despertar en este mundo que ahora la lastima totalmente.

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